Reconociendo la tendencia de los pasajeros por demandar más servicios a las aerolíneas, Jorge Jiménez, vicepresidente Comercial y de Planificación de Wingo, descartó que esto obligue a la compañía a cambiar su modelo de ultra bajo costo (ULCC, por sus siglas en inglés). Por el contrario, asegura que es la fórmula más adecuada para responder a la tendencia y ser competitivos.
Para ello, Jiménez destaca la oferta de los ingresos servicios complementarios o ancillary revenues. A través de cada producto adicional, cada viajero puede ir armando su experiencia de vuelo según sus necesidades y presupuesto.
“En Wingo hemos venido fortaleciendo nuestro portafolio de servicios complementarios para responder a esos distintos perfiles de pasajeros”, señaló.
Desde su creación, Wingo ha funcionado como una ULCC. Para la empresa es la base de su éxito con la cual han dado la opción a miles de colombianos y también de la región, poder subirse a un avión. Con un 7% del mercado doméstico, asegura que tiene está focalizada en un crecimiento rentable.
El ejecutivo destacó que para quienes buscan más comodidad, los aviones cuentan con 12 asientos Extra Espacio Max. Cuentan con más espacio garantizado en cabina para el equipaje de mano, abordaje prioritario, y snack durante el vuelo. También han desarrollado ofertas como “Asientos Juntos”, pensado para quienes viajan acompañados y quieren asegurar su ubicación sin comprar cada asiento de manera individual.
Otras de las medidas con las cuales están respondiendo favorablemente a las tendencias del mercado es a través de la comida. En la aerolínea indicaron que han fortalecido la compra anticipada de alimentación a bordo. La nueva propuesta incluye un menú más variado que está disponible al momento de la planificación.
“Nuestra visión es que la personalización no necesariamente significa convertirnos en una aerolínea Premium, sino darle al pasajero más alternativas para decidir cómo quiere volar”, sentencia a “El Aéreo".

Modernización de la flota
Actualmente, Wingo opera una flota conformada por 10 Boeing 737-800. Todos estos aviones fueron transferidos desde Copa Airlines y reconfigurados para las operaciones en Colombia. Poseen 186 asientos en clase única en la que la aerolínea gestiona su oferta.
Tras el anuncio de compra de más Copa Airlines por 60 aviones de la familia B737 MAX, la opción de modernización de flota podría estar cercana a Wingo. Por capacidad, la versión B737-8 es el reemplazo directo para los aviones actuales, cuyo alcance le daría a la aerolínea un mayor horizonte de crecimiento.
“Es una decisión muy relevante para el grupo y para la conectividad regional, pero responde específicamente al modelo de operación y al plan de flota de Copa Airlines. Wingo, por su parte, tiene una estrategia propia, alineada con su modelo low cost y con las necesidades de su red”, precisó Jiménez.
En ese sentido, la operación está bien atendida con los B737-800 ya que funciona acorde al modelo a la estructura de costos y al tipo de rutas que operan. No obstante, precisó que como aerolínea están constantemente evaluando alternativas de flota.
“Cualquier decisión en ese sentido dependerá de criterios técnicos, comerciales, operacionales y de eficiencia económica”, puntualizó.