IATA carga contra las regulaciones de derechos al pasajero en Europa al indicarlas como parte responsable del estancamiento el sector

Según IATA, la aviación en Europa creció apenas un 1% en 2025. Las aerolíneas culparon a los altos costos que se imponen.
Air France A320 y A321 en París (CDG) desde el terminal 2F
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) publicó datos que muestran que la conectividad aérea en Europa prácticamente se estancó en 2025. Durante 2025, apenas creció un 1% siendo la cifra porcentual inferior al crecimiento anual compuesto de 1,5% de la última década.

Para las aerolíneas, el bajo crecimiento de Europa no es casualidad. Las regulaciones excesivas en materias de derechos al pasajero, los altos costos laborales, entre otros factores dificultan el desarrollo de las aerolíneas y el mejoramiento de la conectividad. A esto, también se deben agregar las ideas ambientalistas que intentan frenar el desarrollo de la industria aérea, aun cuando esta destaca por ser uno de los segmentos menos contaminantes.

“Que la conectividad aérea de la Unión Europea prácticamente se estancara en 2025 no es ninguna sorpresa. La carga regulatoria es onerosa, los costes son elevados y los problemas de competitividad subyacentes de la Unión Europea, ampliamente documentados, no se han abordado con seriedad”, declaró Thomas Reynaert, vicepresidente Sénior de Relaciones Externas de la IATA.

Desde el gremio de las aerolíneas cargan contra la normativa de derechos al pasajero. Las nuevas regulaciones y los altos costos que tienen las compensaciones dificultan el desarrollo del transporte aéreo. Recientemente, las aerolíneas regionales europeas también han manifestado su preocupación contra los cambios a la normativa de derechos al pasajero EU261, señalando que de aprobarse los cambios podría llevar al colapso de muchas empresas, afectando puestos de trabajo y la conectividad.

“Se conocen las deficiencias de la normativa actual, pero los intentos por corregirlas parecen destinados a empeorarlas. Este tipo de frustraciones dificultan que las aerolíneas desarrollen la conectividad de la que depende Europa para impulsar el empleo y el crecimiento económico”, agregó Reynaert.

Embarque en un vuelo de Iberia
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Más de 1.000 rutas canceladas en 2025

Como símbolo de lo anterior, durante 2025 1.127 rutas se cancelaron en toda la Unión Europea. Si bien se han creado otras 1.281, desde IATA precisan que 568 son operaciones de reactivación de tramos anteriormente operados.

Por consiguiente, el aumento neto de 154 rutas que representa un crecimiento del 1% en la red. Ala fecha, la Comunidad Europea cuenta con 14.797 rutas.

Desde IATA insisten en los beneficios de la conectividad aérea. La aviación y el turismo derivado del transporte aéreo generan más de 9,2 millones de empleos y €760.000 millones de euros al Producto Interno Bruto (PIB) en la Unión Europea. El crecimiento del transporte aéreo, que ha unificado Europa y la ha conectado con el resto del mundo, impulsa las oportunidades empresariales, sociales y de ocio.

“La prosperidad de Europa depende de unas conexiones intracontinentales e intercontinentales extensas y eficientes”, declaró Reynaert.

Un mensaje para la clase política europea

Entre las principales medidas planteadas por la industria destacan la reforma del Reglamento EU261 sobre derechos de los pasajeros. Lo que buscan las aerolíneas es el aumento de los plazos para las compensaciones por interrupciones operacionales. Asimismo, las aerolíneas solicitan reducir los costos asociados al combustible sostenible de aviación (SAF), impulsando mecanismos más flexibles para su adquisición y redestinando fondos del sistema europeo de comercio de emisiones hacia la producción de este combustible a menor costo.

Las compañías también proponen reforzar la regulación de las tasas aeroportuarias y de navegación aérea para contener el incremento de costos operacionales. Además de otorgar mayor flexibilidad en la gestión de slots durante períodos de crisis. A ello se suma la petición de eliminar impuestos nacionales aplicados a los pasajeros aéreos, siguiendo ejemplos como el de Suecia, que recientemente avanzó en la reducción de este tipo de gravámenes.

Reynaert insistió en que una de las oportunidades más inmediatas para mejorar la competitividad del sector está en la actualización del Reglamento EU261. Según explicó, pequeños ajustes en los umbrales de compensación permitirían reducir significativamente los cerca de €8.000 millones de euros que esta normativa representa para las aerolíneas europeas.

“El precio del combustible para aviones está en niveles récord y los costos de infraestructura siguen aumentando. Reducir el impacto económico del Reglamento EU261 haría más viables muchas rutas marginales y contribuiría a impulsar nuevamente el crecimiento de la conectividad aérea en beneficio de los ciudadanos europeos”, afirmó.