Las aerolíneas en Europa están en alerta por las enmiendas propuestas por el Parlamento Europeo al reglamento EU261 que regula los derechos de los pasajeros en caso de retraso o cancelación. Desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), advierten que las reformas están lejos de ser mejoras para los pasajeros ya que aumentarán los costos que se traspasarán a los pasajeros y no resolverán las preocupaciones reales.
El reglamento EU261 ha sido objeto de críticas durante años. En un intento por lograr un marco más equilibrado y salvaguardar la competitividad, el Consejo Europeo propuso cambios significativos, como el aumento de los umbrales de compensación: de las actuales tres horas a cuatro horas para vuelos de corta distancia y a nueve horas para vuelos de larga distancia. Esta medida tenía como objetivo reducir el incentivo perverso para que las aerolíneas cancelen vuelos retrasados, alineándose con la preferencia de los pasajeros de llegar tarde en lugar de no volar.
Sin embargo, el Parlamento Europeo busca eliminar estas mejoras en los umbrales e introducir medidas adicionales para las aerolíneas que IATA considera innecesarias y perjudiciales. Se incluyen ahora la posibilidad de llevar una maleta de cabina gratuita.
La Asociación subraya que no hay evidencia que respalde la demanda de estas disposiciones ni la disposición de los pasajeros a pagar tarifas más altas como consecuencia. De hecho, una encuesta de IATA reveló que el 72% de los pasajeros prefiere la tarifa más baja y pagar por servicios adicionales según necesidad.
“Las nuevas disposiciones del Parlamento Europeo al Reglamento EU261 funcionan como un ‘Robin Hood al revés’, trasladando costes adicionales al 99% de los pasajeros que no se benefician de ellas”, dijo Willie Walsh, director general de IATA.
Walsh argumenta que los eurodiputados están “entrometiéndose en cuestiones empresariales y operativas que no comprenden”. Enfatiza que la mejor garantía de servicio es la libertad de elección y la competencia en un mercado próspero. Desde IATA, instan a modificar las propuestas del Parlamento y a mantener la posición más equilibrada del Consejo para garantizar la competitividad de la aviación europea.

Urgencia por mayor competencia
Las aerolíneas en Europa enfatizan la necesidad que una reforma sensata se vuelva urgente. Como consecuencia del aumento de las regulaciones innecesarias y de los costos, la conectividad dentro de continente con una reducción de servicios aéreos.
La reducción de los vuelos internos de Lufthansa en Alemania es uno de los ejemplos más evidentes de la realidad. El crecimiento en ese país sólo ha reportado un aumento de 0,4% en 10 años (2014 a 2024).
IATA insiste en que una reforma correcta del Reglamento EU261 debe ser parte de una estrategia más amplia para impulsar la competitividad europea. Para ello, pide eliminar los impuestos a los pasajeros, prácticas reconocidas como perjudiciales por gobiernos como el de Suecia y el futuro de Alemania.
También se debe incentivar la producción de combustibles de aviación sostenible (SAF) asequible. En este punto, piden eliminar la actual penalización de US$2.900 millones que pagan las aerolíneas de Europa al adquirirlo en comparación con el combustible convencional.
Agregan que combinación de estos costes operativos adicionales amenaza la viabilidad de nuevas rutas y el aumento de frecuencias. Por consiguiente, se reducen las opciones disponibles para los consumidores.