IATA señala que Brasil puede convertirse en una potencia mundial en SAF

Según IATA, el mercado de Brasil reúne todas las condiciones para desarrollar la industria del SAF. Actualmente, hay 15 proyectos en desarrollo.
Marie Owens Thompsen, vicepresidente de Sostenibilidad y economista Jefe de IATA en la Asamblea General 2026
Marie Owens Thompsen, vicepresidente de Sostenibilidad y economista Jefe de IATA en la Asamblea General 2026. Fotografía: IATA

El Aéreo en Río de Janeiro, Brasil Brasil tiene el potencial de transformarse en uno de los principales productores de combustible sostenible de aviación (SAF) del mundo. Durante su Asamblea General, celebrada en Rio de Janeiro, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), señaló que las aerolíneas necesitarán cerca de 500 millones de toneladas de este nuevo combustible para alcanzar el objetivo de emisiones netas cero de CO₂ en 2050.

La demanda abre una importante oportunidad para países con capacidad de producción de combustibles sostenibles. Según IATA, Brasil cuenta con una de las mayores disponibilidades de biomasa del planeta, con un potencial estimado de 180 millones de toneladas para 2050. Este volumen que podría traducirse en aproximadamente 60 millones de toneladas de SAF.

A más corto plazo, hacia 2030, el país podría generar alrededor de 12 millones de toneladas de SAF a partir de etanol sostenible derivado de la caña de azúcar y aceites vírgenes y residuales. La cifra resulta especialmente relevante si se considera que equivale a cinco veces la producción mundial estimada de SAF para 2026, proyectada en apenas 2,4 millones de toneladas.

Carga de combustible SAF en un avión
Fotografía: Boeing

Brasil reúne condiciones únicas para liderar el mercado de SAF

Actualmente, Brasil cuenta con cerca de 15 proyectos de producción de SAF en desarrollo. Si todos avanzan según lo previsto, podrían aportar cerca de 2 millones de toneladas de combustible sostenible al mercado. Una cifra impresionante considerando una región en la que prácticamente los proyectos de SAF son prácticamente anuncios de Gobierno o tímidos proyectos, pero con ausencia de políticas públicas y menos normativas.

“Brasil tiene todos los ingredientes para convertirse en una potencia mundial de SAF. Cuenta con una de las matrices energéticas más limpias del mundo, abundante materia prima y una amplia experiencia en biocombustibles”, afirmó Willie Walsh, director general de IATA.

La Asociación destacó que el país posee ventajas competitivas difíciles de igualar. Algunas de ellas son la consolidada industria de etanol, infraestructura de refinación desarrollada y experiencia en la producción de SAF. Todas estas condiciones facilitarían el desarrollo de tecnologías como los combustibles HEFA y la conversión de etanol en combustible de aviación, permitiendo incluso que Brasil se convierta en exportador neto de SAF.

Más allá de los beneficios ambientales, IATA considera que el desarrollo de la industria SAF podría tener efectos transformadores para la economía de Brasil. La expansión de esta cadena de valor impulsaría inversiones en agricultura, logística, refinación, infraestructura energética y producción de combustibles avanzados.

Asimismo, contribuiría a la creación de empleos, fortalecería la seguridad energética, reduciría la dependencia de combustibles fósiles importados. También promovería el desarrollo de comunidades locales. En la práctica un conjunto de nuevos beneficios derivados de la aviación.

Un desarrollo no exento de desafíos

A pesar de las perspectivas positivas, IATA advirtió que la industria brasileña de SAF todavía se encuentra en una etapa inicial. Para alcanzar una producción a gran escala será necesario invertir en infraestructura, tecnologías de conversión y mejoras logísticas.

El gremio que representa a las aerolíneas enfatizó la importancia de implementar incentivos gubernamentales adecuados, mecanismos de financiamiento sólidos y una alineación con estándares internacionales de sostenibilidad. Lo anterior, incluye al Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA).

“Las recompensas económicas podrían ser transformadoras, pero es fundamental construir primero las cadenas de suministro y aplicar políticas en el orden correcto para lograr escala y reducir costos”, señaló Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA.

Congreso de Brasil
Fotografía: ALTA