Con el fin de contar con la mayor cantidad de antecedentes posibles, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) mantiene en evaluación el proyecto de modernización del aeropuerto de Viña del Mar, en el actual aeródromo conocido como “Torquemada” cerca de Concón. Desde la cartera aseguraron que no se ha descartado oficialmente y que sigue con su curso actual.
Actualmente, el proyecto está en una etapa administrativa orientada a la obtención de la Recomendación Satisfactoria por parte del Ministerio de Desarrollo Social. Se trata de una etapa que siguió a la aprobación de la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA). Una vez finalizada, se deberá conseguir el presupuesto mediante la Dirección de Planeamiento del Ministerio de Obras Públicas, la Dirección de Presupuesto (DIPRES) del Ministerio de Hacienda y la Contraloría.
En paralelo, se están ejecutando algunas inversiones sectoriales en las actuales instalaciones para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas. Los trabajos forman parte del mantenimiento de la pista y de algunas dependencias.
Pese a los avances, los trámites siguientes dificultan que la terminal pueda estar lista en 2027 como se prometió en el gobierno del Presidente Gabriel Boric. La fecha fue calificada como excesivamente positiva sin considerar contexto de la infraestructura, las obras y, especialmente, la demanda.
Un aeropuerto de alto costo
El proyecto de modernización del aeropuerto de Viña del Mar contempla una inversión de CLP76 mil millones. Este monto serviría para construir una nueva terminal de pasajeros con más de 4 mil metros cuadrados (m2) con 195 estacionamientos para vehículos. La modernización también contemplaba obras en el área de movimiento, una nueva torre de control, subestación eléctrica y bodegas, ensanche de pistas, estacionamiento de aeronaves comerciales y de aviación general.
En conversación con fuentes en el MOP indicaron que proyecto del aeropuerto de Viña del Mar tiene un alto costo. El gran inconveniente es que no hay certezas de que pueda tener una demanda suficiente para justificar su inversión.
El gran inconveniente es la cercanía de Viña del Mar y Valparaíso con Santiago y la oferta aérea que tiene la capital. Ante la prioridad de asignar los recursos de la manera más responsable, la tarea es mantener una estricta evaluación del proyecto para tomar la mejor decisión posible. La intención es hacer un uso eficiente de los recursos y no responder a presiones políticas o sectoriales.
A la fecha, ninguna aerolínea chilena ni extranjera ha anunciado intención de volar desde o hacia Viña del Mar. Las condiciones habituales de meteorología adversa y el tema de demanda para asegurar la rentabilidad de los vuelos son parte de los aspectos fundamentales para dar viabilidad a la operación y al aeropuerto.

Oportunidad para el transporte intermodal
La cercanía de Viña del Mar con Santiago y la falta de polos de desarrollos en regiones, sumado a la dependencia de estas con la capital, dificultan el transporte aéreo interregional en Chile. Viña del Mar no es la excepción.
A la fecha, ningún gobierno en Chile ha desarrollado un efectivo plan de desarrollo intermodal que integre el ferrocarril con el transporte aéreo. A pesar de iniciativas para impulsar del desarrollo de los trenes, no se conocen planes efectivos lo que hace que el país pierda oportunidades. La opción más cercana sería la integración del aeropuerto de Santiago a la red de Metro.
Los proyectos de tren entre Santiago y Valparaíso tampoco han considerado la opción de incluir al aeropuerto de Santiago en el trazado. Las opciones privadas durante la administración privada que incluían un nuevo trazado no incluyeron a la terminal aérea y el proyecto del ex Presidente Boric no representaba una alternativa viable no sólo por no incluir al aeropuerto, sino que por tener tiempos de traslados igual o mayores al del transporte terrestre.
Actualmente, la infraestructura vial entre Santiago y la Región de Valparaíso es adecuada, salvo ciertos tramos de congestión. Representa una alternativa para ofrecer transporte aéreo a Viña del Mar, Valparaíso y alrededores a través del aeropuerto de Santiago.
Sin embargo, la posibilidad de disponer de un tren que brinde enlaces rápidos entre las dos sigue siendo una alternativa pendiente en el país. Esa misma opción aparece también para dar soluciones de conectividad aérea para Valparaíso y Viña del Mar que, por su realidad geográfica, son difíciles de concretar.