Por estos días, JetSMART celebra su décimo aniversario como compañía que coincide con sus 10 años en Chile. En 2016, la compañía escogió a este país sudamericano como base para su proyecto de aerolínea sudamericana de ultra bajo costo y tarifas bajas (ULCC, por sus siglas en inglés).
El inicio de operaciones de JetSMART en Chile marca el inicio de la “tercera ola de democratización del transporte aéreo” en el país. Se trata de un proceso comenzado con LAN (hoy LATAM) en la segunda mitad de la década 2000 y ampliado por SKY un año antes basado en estimular la demanda a través del precio.
La compañía es la tercera aerolínea de Indigo Partners en las Américas después de Frontier y la mexicana Volaris. Como toda ULCC, comenzó con una propuesta simple: pagar lo menos para obtener lo básico. Todo lo adicional se cobra y la experiencia queda afuera del avión porque se disfruta el destino.
“Hace diez años, se fundó JetSMART con una visión clara: conectar personas y transformar la manera de viajar en Sudamérica mediante un modelo ultra low cost que hiciera posible que todos los sudamericanos pudieran acceder al transporte aéreo”, señalan en la aerolínea.

¿Logró cambiar a la aviación en Chile?
Una de las promesas de JetSMART para Chile fue los vuelos punto a punto con las rutas interregionales. Para muchos, esta idea solucionarías demandas de las personas desde regiones ya que por fin verían terminada la dependencia con Santiago.
Para ello, JetSMART creó al poco tiempo la base en Antofagasta y seguida de la Concepción, ciudades que junto con Santiago construirían la red punto a punto. Al tener base en regiones, la compañía basó aviones, tripulaciones y estimuló el empleo como parte de los llamados “beneficios de la aviación”.
Sin embargo, al poco tiempo llegó la realidad. La falta de polos de desarrollo en regiones, población concentrada en torno a Santiago y el contexto económico chocaron con los ambiciosos planes de la aerolínea. A esto se sumaron las adversas restricciones que el Gobierno de Chile colocó desde 2020, afectando la demanda.
En 2022, la aerolínea cerró la base en Antofagasta y comenzó los cortes de rutas interregionales por su baja demanda. Paralelamente, comenzó con la combinación de rutas, la mayoría gestionadas desde su base principal en Santiago.
“Nuestro plan de crecimiento sigue siendo agresivo, pero hubo que poner una pausa a raíz de que no hay demanda y poca utilización de los aviones”, afirmó Estuardo Ortiz, CEO de JetSMART en la conferencia Wings of Change 2022.
Por la necedad de las autoridades de la administración Piñera, Chile se recuperó tarde de las adversas e inefectivas restricciones impuestas en 2020 en comparación con otros países de la región. Asimismo, el bajo crecimiento económico posterior y su impacto en la demanda, limitó las oportunidades de desarrollo las que se encontraron en otros mercados. Hoy, Argentina y Colombia que en los tres años concentran la inversión de JetSMART.

Los ajustes
La red de rutas y la cantidad de vuelos son el reflejo de parte de los ajustes de JetSMART. Si bien el modelo de operación punto a punto continúa, se ha complementado con una oferta de conexiones. Esto con el fin de optimizar el uso de la flota y asegurar los factores de ocupación de los aviones.
Para la realidad chilena es un mecanismo que funciona ante la poca población que tienen las ciudades de regiones, precisamente todo lo contrario de lo que necesita el modelo ULCC. Sólo las rutas vinculadas a la gran minería se han sostenido como tráficos interregionales, otras dependen son continuidad desde Santiago. Hoy, sólo la base de Concepción queda operativa en regiones con ocho destinos para generar las eficiencias operaciones complementando con Santiago.
Los vuelos internacionales desde regiones tampoco consiguieron materializarse. Las rutas desde La Serena a Mendoza y Córdoba se cerraron al poco tiempo por la baja demanda. Lo mismo ocurrió con el tramo Buenos Aires (EZE) – Concepción que apenas duró dos meses. Sólo los servicios chárter han sobrevivido desde regiones como las recientes operaciones Iquique - Salta en enero 2026.
Otro de los ajustes aplicados fue su política de alianzas como la recién renovada con BancoEstado y con AAdvantage de American Airlines tras el ingreso de la aerolínea a la propiedad. Originalmente, las LCC/ULCC no contaron con alianzas de fidelidad, pero la competencia las ha obligado a implementarlas como parte de los servicios adicionales.
En medio de la competencia por el tráfico Premium, desde la aerolínea aseguran que seguirá siendo como una ULCC sudamericana. Sin embargo, continúa adaptando su oferta al mercado sin descartar nada.
JetSMART posee una red de ocho 8 ciudades en Chile con 13 conexiones entre regiones, sin pasar por Santiago, pero algunas con fuerte dependencia al igual que otras aerolíneas. Durante el primer semestre del año, la oferta de asientos aumentó un 9% frente al mismo período de 2025.
En Chile, opera una flota de ocho Airbus A320/A320neo y A321neo. Como resultado de los ajustes, bajó su participación de mercado en rutas domésticas de 17% alcanzando en marzo 2020 a apenas un 12% en junio 2026. En vuelos internacionales subió de 7% a un 12% desde 2019 a 2026.
¿Cambió JetSMART al transporte aéreo chileno? La respuesta es sí. Impulsó una nueva etapa de democratización de la aviación, intensificó la competencia y amplió el acceso a los viajes. Sin embargo, el mercado chileno terminó ajustando la evolución de la ULCC, obligándola a adaptar su modelo para sostener el crecimiento.
Foco regional
JetSMART continúa creciente en otros mercados, especialmente, Argentina y Colombia donde ve mayores oportunidades de retorno de la inversión. Como muchos operadores, confía que la reactivación de la economía, el destrabe de proyectos y la generación de empleo vuelvan a hacer de Chile, el país atractivo de antes.
Consolidando toda su red, la empresa asegura que ha transportado más de 62 millones de pasajeros y desarrollado una red de más de 90 rutas que conecta más de 50 destinos en nueve países. Este crecimiento la posiciona como el tercer operador aéreo de Sudamérica (excluyendo Brasil) y ha permitido que más de 15 millones de personas volaran por primera vez.

“Hace diez años nos propusimos traer una revolución al mercado aéreo de Sudamérica: a través del modelo ultra-low-cost llevar el viaje a cada uno de los sudamericanos. Hoy, más de 62 millones de pasajeros respaldan esa visión”, dice Ortiz.
La expansión de la aerolínea ha sido acompañada por importantes reconocimientos. En 2025, fue elegida por tercera vez por Skytrax como la Mejor Aerolínea Low Cost de Sudamérica. Cirium la destacó como la aerolínea con la mayor eficiencia en emisiones por asiento de Latinoamérica. Actualmente opera 56 A320neo y A321neo y mantiene un pedido firme de más de 125 aviones Airbus.
JetSMART también fortaleció sus estándares operacionales al obtener la certificación IOSA en todos sus Certificados de Operador Aéreo (AOC). Además, se incorporó como miembro de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).