En un paso clave para el mejoramiento del aeropuerto de Viña del Mar, la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) aprobó en forma unánime el proyecto. De esta manera, se pueden dar inicio a las obras que buscan habilitar la instalación cívico-militar para uso de aviones comerciales.
La siguiente etapa de que debe sortear el proyecto el impacto de la iniciativa ante el Ministerio de Desarrollo Social. Una vez finalizada, se deberá conseguir el presupuesto mediante la Dirección de Planeamiento del Ministerio de Obras Públicas, la Dirección de Presupuesto (DIPRES) del Ministerio de Hacienda y la Contraloría.
Finalmente, se deben publicar la licitación de las obras. Las estimaciones preliminares fijan a mediados 2026 como el inicio de esta última etapa. Esto, siempre y cuando, no existan retrasos en las evaluaciones. El cambio de gobierno podría suponer algunas demoras.
Mejoramiento del aeropuerto de Viña del Mar
El mejoramiento del aeródromo de Viña del Mar para recibir vuelos comerciales es uno de los proyectos emblemáticos de la administración del Presidente Gabriel Boric. Responde a un anhelo más político local que una viabilidad comercial, producto de las condiciones demográficas y económicas de la zona. El factor de cercanía geográfica con Santiago y el aeropuerto Arturo Merino Benítez complican su viabilidad comercial.
En abril 2024, el Presidente Boric anunció la modernización del aeropuerto de Viña del Mar (conocido también como Torquemada) tiene una inversión estimada en CLP76 mil millones. Cuando concluya, se espera que se materialice el anhelo histórico de la zona de contar con su propio aeropuerto con vuelos comerciales.
El interés del gobierno es que el aeropuerto de Viña del Mar pueda recibir vuelos comerciales a partir de 2027. Para ello, se habilitará una terminal de pasajeros con más de 4 mil metros cuadrados (m2). Las proyecciones de las autoridades consideran un movimiento anual de 900 mil pasajeros por año.
La modernización considera obras en el área de movimiento, una nueva torre de control, subestación eléctrica y bodegas, ensanche de pistas, estacionamiento de aeronaves comerciales y de aviación general. De esta manera, se espera sortear algunas limitantes para la operación considerando la infraestructura y equipamiento actual.

La antesala del primer proyecto
En 2017, la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó que tanto la pista como la plataforma del aeropuerto de Viña del Mar estaban técnicamente habilitadas para recibir vuelos comerciales, aunque con restricciones de peso. Las obras ejecutadas en ese momento contemplaban la eventual llegada de aerolíneas de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés), un escenario que, hasta hoy, no se ha materializado.
La idea de posicionar al aeropuerto de Viña del Mar como una alternativa para las LCC surgió del modelo de operación en terminales secundarios con infraestructura sencilla. Sin embargo, la limitada capacidad operativa, la falta de equipamiento adecuado y la escasa demanda potencial, más la meteorología imperante, han impedido que estas compañías consideren al aeródromo como una opción viable.
En septiembre de 2023, el alcalde de Concón, Freddy Ramírez, intentó reactivar el proyecto. En una reunión con la ministra Obras Públicas, Jessica López, expuso la factibilidad de mejorar la infraestructura y avanzar hacia una operación dual —militar y comercial—. Aunque Viña del Mar es un aeródromo de uso público, su administración está a cargo de la Armada de Chile. Por ello, cualquier operación comercial requiere acuerdos con dicha institución y con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
Actualmente, el recinto cuenta con una pista de 1.750 metros de largo por 30 de ancho y una resistencia de pavimento (PCN) de 30 F/B/X/T. La pista es suficiente para recibir aviones Airbus A320 o Boeing 737, pero con limitaciones de peso.

Cronograma de obras
De acuerdo con las fechas iniciales dadas a conocer por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), las obras del nuevo aeropuerto de Viña del Mar concluirán en 2026. Esto permitiría el inicio de vuelos comerciales en 2027, sujeto a las condiciones operativas de cada aerolínea.
La futura terminal de pasajeros tendrá 4.182 m² y dispondrá de 195 estacionamientos para vehículos. En el área de movimiento habrá dos posiciones para aeronaves comerciales tipo A320 o B737, además de cuatro posiciones destinadas a aeronaves de emergencia.
El proyecto se desarrollará en tres fases. La primera, programada entre 2025 y 2026, contempla la construcción del nuevo terminal y una inversión de CLP31 mil millones. La segunda, prevista para 2030-2031, considera la normalización de la pista y la plataforma con una inversión superior a CLP15 mil millones.
Finalmente, hacia 2034 se proyecta la ampliación de la pista, la construcción de oficinas operacionales y la habilitación de una calle de rodaje paralela (calle A). Estas obras demandarían una inversión adicional que supera los CLP32 mil millones.