IATA pide reformar el EU ETS para fortalecer la competitividad y la conectividad aérea en Europa

IATA advierte que la aplicación de medidas regionales adicionales dentro de Europa podría generar fragmentación regulatoria. Además, pide revertir a las aerolíneas los ingresos generados por el EU ETS.
Willie Walsh, director de IATA, en entrevista con "El Aéreo" 2025
Willie Walsh, director de IATA. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

En medio de un escenario cada vez más volátil, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) instó a la Unión Europea a revisar el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS, por sus siglas en inglés). El llamado busca fortalecer un mecanismo global de descarbonización y evitar medidas regionales con el objetivo de reforzar la competitividad del transporte aéreo, la conectividad y la resiliencia económica.

A nivel de industria, hay dudas sobre la eficacia del sistema europeo de emisiones, especialmente, por su impacto en los costos operativos de las aerolíneas. En este contexto, IATA plantea una serie de ajustes clave que permitan equilibrar los objetivos climáticos con la sostenibilidad económica del sector.

Uno de los principales puntos de la propuesta es garantizar la plena implementación del Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Este mecanismo busca compensar y reducir las emisiones de carbono de la aviación internacional mediante un enfoque unificado y basado en el mercado.

IATA advierte que la aplicación de medidas regionales adicionales dentro de Europa podría generar fragmentación regulatoria. Además, aumentará la complejidad administrativa y los costos sin aportar beneficios ambientales significativos. Por ello, insiste en que la Unión Europea debe evitar excepciones o duplicidades que debiliten el alcance global de CORSIA.

Otro eje clave es el desarrollo de un mercado sólido de los combustibles sostenibles de aviación (SAF). IATA propone implementar un sistema de “registro y reclamación” que permita a las aerolíneas acreditar el uso de SAF en función de sus compras, independientemente de la ubicación física del suministro.

Este mecanismo facilitaría la inversión en combustibles sostenibles, mejorando la previsibilidad de costos y promoviendo la igualdad de condiciones entre operadores. Además, permitiría aumentar la transparencia y evitar la doble contabilización de reducciones de emisiones.

“La prioridad debe ser la plena implementación de CORSIA, la reinversión de los ingresos del EU ETS en SAF y otras soluciones de descarbonización creíbles, y la eliminación de medidas redundantes que aumentan costes y complejidad sin beneficios medioambientales. De este modo, protegeremos la conectividad aérea europea, un activo estratégico vital fundamental para la integración, el comercio y la economía de la Unión Europea”, señaló Willie Walsh, director general de IATA.

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Fotografía: Lufthansa (a modo de referencia)

Reorientar los ingresos hacia la transición energética

La Asociación también enfatiza la necesidad de reinvertir los ingresos generados por el EU ETS en la propia descarbonización del sector. Con la eliminación progresiva de los derechos de emisión gratuitos desde 2024, las aerolíneas enfrentan una carga financiera creciente.

Actualmente, los mecanismos de incentivo como los derechos de emisión vinculados al SAF cubren apenas entre el 4% y el 5% de las necesidades del sector hacia 2030. Para cerrar esta brecha, se propone ampliar estos programas y destinar mayores recursos al desarrollo de tecnologías emergentes y a la producción de combustibles sostenibles.

Las estimaciones del Plan de Inversión en Transporte Sostenible indican que Europa necesitará entre €57.000 y €67.000 millones para cumplir los objetivos de SAF a 2035. La cifra que podría escalar hasta los €376.000 millones en 2050. En este contexto, redirigir los ingresos del EU ETS se vuelve fundamental para evitar un retraso en la transición.

Mantener la competitividad y resiliencia

De acuerdo con Walsh, el equilibrio entre ambición climática y competitividad es clave para el futuro del sector. IATA advierte que un aumento abrupto de los costos regulatorios, combinado con tensiones geopolíticas y disrupciones en las cadenas de suministro, podría afectar negativamente la conectividad. En consecuencia, se reduciría la oferta para los pasajeros y se desincentivaría las inversiones en tecnologías limpias.

“La revisión del EU ETS debe proporcionar un marco armonizado que proteja la conectividad aérea europea y, al mismo tiempo, impulse reducciones de emisiones rentables”, señaló.

IATA señala que aviación es considerada un pilar estratégico para la integración económica, el comercio y la movilidad en Europa. En este sentido, la revisión del EU ETS representa una oportunidad clave para redefinir la política climática del sector, alineándola con estándares internacionales y evitando cargas desproporcionadas.