¿Adiós a los vuelos entre regiones? modelo LCC no pudo cambiar la realidad de Chile

JetSMART cierra su base en Concepción y pone fin a su apuesta por vuelos entre regiones, evidenciando los límites del modelo LCC en Chile.
JetSMART A320neo en Antofagasta gate
Fotografía: JetSMART

Pese a todas las políticas de estimulación a la demanda y sinergias operacionales, los vuelos entre las regiones de Chile sin pasar por Santiago seguirán siendo un desafío. El anuncio de JetSMART de cerrar su base en Concepción, pondrá termino a la aventura regional. Sólo quedará la oferta de Aerovías DAP que por el mercado de nicho que atiende mantendrá su operación en Magallanes.

A pesar de que SKY anticipó la llegada del modelo de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés), el inicio de operaciones de JetSMART en 2017 fue quien quiso aplicarlo con todas sus características. Con una propuesta sencilla que todavía se mantiene, apostaba a desarrollar rutas punto a punto entre las ciudades de Chile.

El desafío era grande. La ausencia de polos de desarrollo con centros políticos, económicos y demográficos más un desarrollo histórico entre La Serena, por el Norte y Concepción por el sur, en torno a Santiago, dificultaban la generación de vuelos entre regiones, sin pasar por Santiago.

Como conocedora del mercado, SKY evitó incluir este tipo de operaciones punto a punto en su propuesta LCC. En su lugar, mantuvo el esquema operacional desde Santiago, mismo que replicó en el Perú desde Lima. En ambos países, cualquier operación sin pasar por la capital sería complementaria o específica.

JetSMART A320 en Concepción
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

La apuesta de JetSMART

JetSMART, por el contrario, decidió ir más allá. Tomando y maximizando cada aspecto del modelo LCC, quiso desarrollar rutas punto a punto en Chile con vuelos entre regiones. Para ello, gestionó una red inicial desde Santiago de la que derivaron algunos vuelos intra regionales dentro de una ruta troncal como la clásica ruta Santiago – Puerto Montt – Punta Arenas, por ejemplo.

En 2019, decidió dar el gran salto creando la primera base regional en Concepción. La apuesta era grande: colocar hasta seis aviones Airbus A320 en la ciudad y múltiples rutas domésticas e internacionales. Concepción tenía la misión de atender y mejorar la conectividad del sur de Chile.

Al poco tiempo, replicó el modelo con la base en Antofagasta. Aprovechando el tráfico corporativo de la minería y el tráfico como V.F.R. (Visit Friends & Relatives) derivado de la migración de otros países latinoamericanos también desarrollo rutas desde el Norte e internacionales, especialmente, con Colombia.

Con tres bases en Santiago, Concepción y Antofagasta, la aerolínea podría crear múltiples rutas domésticas e internacionales. La realidad geopolítica, demográfica y económica de Chile se sorteaba con la visión continental de la empresa. Así, con la expansión por Sudamérica, otras rutas en otros mercados más rentables podrían sostener las operaciones más desafiantes. Una red que en el plano ideal podía ser comparada con las de Wizz Air o Ryanair en Europa.

Uno de los A320neo de JetSMART en Puerto Montt
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

El choque con la realidad

Sin embargo, JetSMART contó con golpe fuerte en su visión. Los cierres de fronteras y las adversas restricciones de viaje colocadas por la administración de Sebastián Piñera en 2020 que se extendieron hasta 2022 (una de mayor duración en el mundo) provocaron la paralización y posterior caída del tráfico de pasajeros, afectando las finanzas de la compañía como de sus pares.

El escenario y años de pérdidas derivadas del inicio de operaciones, obligaron a JetSMART a comenzar con los ajustes. La base de Antofagasta fue la primera en cerrar en 2022.

Concepción se mantuvo por ser el segundo centro urbano del país y su proyección. Pese ello, la base de operaciones en esa ciudad nunca llegó a la meta inicial. De los seis aviones prometidos, sólo basaron dos y se dejaron sólo ocho rutas para generar sinergias en la operación.

A la realidad demográfica de Chile y la falta de polos de desarrollo (que entre otros factores truncó el plan de Amaszonas en el Norte), se sumó el bajo crecimiento económico que acumula el país, la incertidumbre constituyente que alejó la inversión junto con la burocracia (“permisología”) y que en su conjunto afectaron la demanda. En paralelo, aparecieron oportunidades más atractivas: Argentina y Colombia, más la expansión al Perú, mercados a los cuales transfirió capacidad.

Pese al intento de JetSMART por desarrollar los vuelos entre las regiones de Chile, ninguna de las rutas nuevas tuvo un impacto significativo. De acuerdo con las estadísticas de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), las rutas intra regionales con mayor tráfico siguen siendo las que forman parte de una operación troncal, es decir, con origen o destino Santiago, o bien están apoyadas por la minería como Calama – La Serena, por ejemplo.

JetSMART Airbus A320 y A320neo en Santiago de Chile
Fotografía: JetSMART

La nueva realidad

JetSMART mantiene su compromiso con Chile. En medio de un mercado que tiene un pendiente despegue, la ULCC anunció un crecimiento de 10% en capacidad. Para ello, cerrará su base en Concepción y pondrá término a los vuelos entre regiones desde esa ciudad para pasarlos por la operación en Santiago.

Para la aerolínea de Indigo Partners, la realidad de Chile le privó de dos cosas que necesita el modelo LCC: varios polos de desarrollo para generar múltiples rutas y crecimiento económico para generar y estimular la demanda permanentemente.

La apuesta de la compañía está hacia el segundo semestre 2027, periodo en el cual según las proyecciones del mercado la economía podría volver a despegar y con esto nuevas oportunidades para una aerolínea que quería cambiar la forma de volar en el país. Mientras tanto, sólo Aerovías DAP desde Punta Arenas quedará como la única aerolínea con vuelos exclusivamente entre regiones de Chile.

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