Reafirmando el acierto de la política aeronáutica de cielos abiertos que el país sostiene desde 1979, Chile destacó la firma del Memorándum de Entendimiento (MoU) para alcanzar el Cielo Único Sudamericano. Hace unos días, Argentina, Brasil, Chile y Paraguay firmaron su compromiso con hacer realidad este anhelo que cambiará el transporte aéreo en la región.
Para Chile, el Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS) como se denomina al documento que busca crear el Cielo Único Sudamericano, rescata algunos principios esenciales sobre los cuales ha construido su aviación. Entre estos destacan la liberalización total del transporte aéreo, las condiciones de reciprocidad, además de un respeto por la institucionalidad.
“El memorando ALAS recoge una convicción que Chile ha sostenido por décadas”, señaló David Dueñas, secretario de la Junta Aeronáutica Civil (JAC).
Como parte signataria, Chile manifestó su compromiso con trabajar en todos los aspectos que permitirán alcanzar la construcción progresiva del Cielo Único Sudamericano. La JAC señaló que se trata de un mercado regional integrado, inspirado en la experiencia europea.
A la fecha, Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay ya cuentan con políticas de cielos abiertos de hasta novenas libertades. Por su parte, Brasil ofrece en esta etapa derechos de 7ma Libertad de pasajeros, con la intención de seguir avanzando conforme a su legislación.
Hacia un cielo único
El 14 de julio, Argentina, Brasil, Chile y Paraguay firmaron el MoU con el que inician formalmente para construir un espacio aéreo común. Se trata de uno de los hitos más importantes de la aviación sudamericana.
El Acuerdo ALAS busca armonizar la normativa aeronáutica que pueden incluir modificaciones legislativas. La visión es que los vuelos dentro de la región puedan operar bajo un esquema mucho más integrado, reduciendo las barreras regulatorias que actualmente fragmentan el mercado por fronteras nacionales.
Durante los próximos 12 meses, los Gobiernos de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay deben trabajar en la creación de un grupo técnico encargado de elaborar un cronograma para implementar las distintas etapas de liberalización. Se espera que Uruguay también se incorpore próximamente a la iniciativa.
“Trabajaremos activamente en el Grupo ALAS para avanzar con decisión en el reconocimiento mutuo de certificados y licencias, la armonización regulatoria y la protección de los derechos de los pasajeros”, agregó.
Materialización de un anhelo
Respetando la decisión soberana de cada uno de los países, el Cielo Único Sudamericano representa la materialización de un objetivo que Chile persiguió por décadas: insertar al país en el mundo globalizado a través de la aviación.
En 1979, el Gobierno de Chile fue pionero en la región al concebir los cielos abiertos como política aeronáutica de Estado marcando un punto de inflexión tanto a nivel nacional como internacional. Basada en la libertad de operación, libertad tarifaria y mínima intervención del Estado, sentó las bases para hacer del transporte aéreo un instrumento de desarrollo para el país, a nivel económico y social. Independiente del color político de los gobiernos, la política aeronáutica se ha mantenido.
Desde entonces, el país ha impulsado y firmado distintos acuerdos aéreos a nivel bilateral como multilateral. En este último aspecto destacan los Acuerdos de Fortaleza de 1996 y el Acuerdo Multilateral de Cielos Abiertos de 2010.