Cuatro países firman Memorándum de Entendimiento para crear un Cielo Único Sudamericano: el mayor avance regulatorio para la aviación

Argentina, Brasil, Chile y Paraguay firman el Acuerdo ALAS para avanzar hacia un Cielo Único Sudamericano e impulsar la conectividad aérea regional.
Sudamérica cielo único
Fotografía: El Aéreo

Bajo concepto del cielo único europeo, Argentina, Brasil, Chile y Paraguay han dado el primer para avanzar en la liberalización de los espacios aéreos. A través de la firma de un Memorándum de Entendimiento (MoU), los cuatro países iniciarán formalmente para construir un espacio aéreo común.

Tras la adoptación los cielos abiertos por varios países, especialmente, tras el cambio de Argentina con la llegada del Presidente Javier Milei. Se trata del cambio regulatorio más importante en los últimos años en la aviación sudamericana. La iniciativa busca impulsar el desarrollo económico y la integración social de los beneficios derivados de la aviación.

Denominado Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS) busca armonizar la normativa aeronáutica que pueden incluir modificaciones legislativas. Se espera que de prosperar la conectividad en la región crezca de manera significativa abriendo la posibilidad de establecer nuevas rutas con nuevos pares de ciudades.

El MoU es el primer paso de un largo camino antes de constituir el cielo único sudamericano. Sin embargo, es el paso para avanzar hacia un objetivo casi imposible de materializar hace algunos años por políticas proteccionistas que mantenían unos Estados, especialmente, Argentina.

avión Airbus A320 en aproximación
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Un mercado aéreo integrado inspirado en Europa

El objetivo del Acuerdo ALAS es avanzar progresivamente hacia un mercado aéreo común. Está inspirado en el modelo desarrollado por la Unión Europea desde 2004. La visión es que los vuelos dentro de la región puedan operar bajo un esquema mucho más integrado, reduciendo las barreras regulatorias que actualmente fragmentan el mercado por fronteras nacionales.

En términos prácticos, la iniciativa busca que viajar entre los países participantes sea cada vez más similar a realizar una operación interna. Para ello, pretenden eliminar restricciones y armonizar la regulación que hoy limitan la expansión de las aerolíneas y encarecen las operaciones.

Durante los próximos 12 meses, los Gobiernos de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay deben trabajar en la creación de un grupo técnico encargado de elaborar un cronograma para implementar las distintas etapas de liberalización. De acuerdo con fuentes de prensa, se espera que Uruguay también se incorpore próximamente a la iniciativa.

Liberalización gradual del transporte aéreo

Con el fin de avanzar hacia un cielo único sudamericano, el MoU contempla una serie de aspectos regulatorios que deberán ser abordados cuidadosamente. Entre los más importantes están la armonización de las normas aeronáuticas; reconocimiento recíproco de licencias y Certificados de Operador Aéreo (AOC); homologación de estándares de seguridad operacional; facilitación de las operaciones aéreas; esquemas de protección de los derechos de los pasajeros; y negociación de mayores derechos de tráfico entre los Estados participantes.

Se espera que en los temas de seguridad operacional exista un rápido consenso. No así en la armonización de los derechos de pasajeros con múltiples normativas existentes en algunos países, iniciativas parlamentarias complejas y/o redundantes o mercados con una alta judicialización como ocurre en Brasil.

En una etapa posterior, la idea de un cielo único sudamericano podría habilitar modalidades operacionales similares a las existentes en Europa. De esta manera, las aerolíneas de otros países podrían operar en vuelos domésticos en países vecinos mediante acuerdos recíprocos o desarrollar operaciones entre dos países extranjeros sin necesidad de regresar a su país de origen.

El mayor cambio regulatorio

Si el proyecto logra consolidarse, el Acuerdo ALAS podría convertirse en el cambio regulatorio más importante para la aviación sudamericana desde los primeros acuerdos de cielos abiertos. Cabe destacar que Chile fue el primer país de la región en adoptarlos como parte de su política aeronáutica de Estado en 1979, mantenida por distintos gobiernos, independiente del color político.

Actualmente, el transporte aéreo de pasajeros y de carga en la región continúa condicionado por una compleja red de acuerdos bilaterales que establecen límites de frecuencias, capacidad, designación de operadores y derechos de tráfico. Como resultado, hay restricciones a la competencia y dificulta que las aerolíneas puedan desarrollar rutas u operaciones ante oportunidades de mercado.

En las últimas décadas, los cielos abiertos han demostrado ser una política efectiva para desarrollar la aviación y generar aportes económicos y sociales a los países. Uruguay y Paraguay fueron los primeros en adoptar cielos abiertos después de Chile, mientras que Brasil avanzó de manera bilateral. Argentina fue uno de los últimos países en sumarse a la tendencia con la agenda de liberalización del Presidente Javier Milei.

Más al Norte, Perú también busca avanzar hacia los cielos abiertos, pero sin una libertad total. Con el cambio de gobierno en Bolivia, el país altiplánico también considera adoptar los cielos abiertos y desarrollar a Santa Cruz de la Sierra como un hub regional.