El sobrevuelo a baja altura como el que protagonizó Airlink el fin de semana son probablemente uno de los espectáculos más impresionantes de la aviación. No son nuevos e históricamente han servido para mostrar las habilidades de pilotos y aeronaves ante la comunidad con la particularidad: mientras más riesgo más emoción y más impresión.
El éxito de estos verdaderos espectáculos responde a la combinación de capacidades, entrenamiento, precisión y confianza, tanto en los equipos como en la tecnología. Sin embargo, pese al cumplimiento en todos estos aspectos el riesgo siempre está.
La sudafricana Airlink ejecutó un sobrevuelo rasante sobre el DHL Stadium en Ciudad del Cabo, minutos antes de un encuentro deportivo, con un Embraer E190 y E195 (registro ZS-YE y ZS-YDE). La maniobra minuciosamente preparada buscó conmemorar el partido entre los Springboks de Sudáfrica y los All Blacks de Nueva Zelanda.
“Planificación, Precisión y Rendimiento”, señaló Airlink en sus redes sociales destacando el éxito de la maniobra. Sin embargo, abrió un interesante debate en torno a la seguridad operacional e incursión en maniobras de extremo riesgo.
Un sobrevuelo espectacular coordinado, pero no exento de cuestionamientos
Sudáfrica tiene antecedentes de históricos sobrevuelos sobre aeropuertos y sus ciudades con distintos aviones de sus aerolíneas por separado o en formación. Una tradición con la cual el país celebra su cultura aeronáutica en la que también destaca su seguridad.
De acuerdo con datos, los aviones habrían sobrevolado el techo del estadio a no más de 50 pies de altura, levantando alertas y cuestionamientos. Mientras en redes sociales pilotos y otros profesionales de la aviación manifestaron sus reparos por la maniobra, los sudafricanos destacaron las capacidades de sus tripulaciones.
Ante los cuestionamientos, Airlink indicó que el sobrevuelo requirió una minuciosa planificación y ensayos en vuelos a baja velocidad y altitud. Para ello, contó con los permisos de la Autoridad de Aviación Civil de Sudáfrica (SACAA) y los servicios de navegación aérea correspondientes. Ambas brindaron orientación, aprobación y apoyo para garantizar una operación segura a 150 nudos.
La aerolínea también confío en las capacidades tecnológicas de su flota Embraer. La aerolínea es uno de los clientes emblemáticos del fabricante brasilero a través del cual busca ampliar su presencia en África con el E195-E2.
¿Máxima seguridad o máximo riesgo?
La seguridad es la prioridad número uno de la aviación. Para ello, más que contar con las respectivas autorizaciones y realizar el sobrevuelo conforme a lo planificado, aparece la pregunta si la aerolínea realmente tuvo la preocupación del riesgo.
Como todo espectáculo, el sobrevuelo de Airlink se aparte un poco de las características normales de una operación rutinaria. A pesar de que se trabaja con márgenes, equipos redundantes y procedimientos diseñados y aprobados para evitar cualquier incidente, estos siempre pueden estar presentes, por diversos factores.
Afortunadamente, todos los parámetros se cumplieron conforme a lo planificado. Sin embargo, el verdadero punto de discusión es otro: ¿qué habría pasado si uno solo de esos parámetros hubiese fallado?
Un sobrevuelo para resaltar el posicionamiento
El sobrevuelo de Airlink no sólo ocurrió para el espectáculo. Fue una ocasión que resultó perfecta para resaltar el posicionamiento de la aerolínea en el mercado del país y también del sur de África.
Fundada en 1992, y pese a constituirse como una aerolínea regional, Airlink se convirtió en la aerolínea emblema de Sudáfrica tras la quiebra de South African Airways. A pesar de que esta compañía consiguió reanudar sus operaciones, no ha recuperado su lugar en el mercado.
Airlink hoy es la principal línea aérea regional privada del sur de África. Opera a 45 destinos en 14 países que está gestionada a través bases operacionales: Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Durban. Atiende desde Entebbe (Uganda) por el Norte hasta Ciudad del Cabo (Sudáfrica) por el sur. Además, cubre vuelos a la isla Santa Helena.
Desde 2024, ha avanzado en la renovación de su flota retirando aviones más antiguos y menos eficientes. A la fecha, cuenta con una flota de 16 ERj135, 11 ERj140, dos E170, cuatro E175, 28 E190, seis E195 y tres E195-E2. La compañía tiene un acuerdo de compra del 25% por parte de Qatar Airways.
Con la noticia del sobrevuelo -y también los cuestionamientos-, Airlink consiguió la portada, su visualización y también una demostración del profesionalismo de sus tripulaciones. Una operación que fue positiva, pero que mantiene las dudas sobre hasta cuando es posible acercarse a los límites.