Con una alianza estratégica, Air Canada y Airbus buscarán impulsar el desarrollo de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) en Canadá. La acción contempla una inversión conjunta por CAD13,7 millones (aproximadamente US$10 millones) para apoyar proyectos para acelerar la producción de este nuevo combustible.
Se trata de una acción conjunta que refleja los desafíos que todavía tiene la industria de los SAF en el mundo con faltas de políticas públicas e incentivos para la producción. En ese sentido, tanto Air Canada como Airbus reconocen que el éxito de esta iniciativa dependerá de esto último.
La nueva plataforma buscará convertirse en un catalizador para el ecosistema canadiense de SAF. Para ello, buscan promover la colaboración entre la industria, los gobiernos y la Coalisión Canadiense para el Combustible Sostenible de Aviación (C-SAF).
Valerie Durand, vicepresidenta de Asuntos Aeroportuarios, Bienes Raíces Corporativos y Sostenibilidad de Air Canada, afirmó que la iniciativa permitirá fortalecer la transición energética del transporte aéreo. Junto con ello, permitirá ofrecer nuevas herramientas para que los clientes corporativos reduzcan las emisiones asociadas a sus viajes de negocios.
Por su parte, Julie Kitcher, directora de Sostenibilidad y Comunicaciones de Airbus, destacó que la descarbonización de la aviación requerirá inversiones de largo plazo y una estrecha colaboración entre todos los actores del sector para desarrollar nuevas fuentes de energía renovable.
Como parte del acuerdo, Airbus firmó un compromiso de cinco años con el programa Leave Less Travel de Air Canada. Se trata de una iniciativa que permite a empresas reducir la huella de carbono asociada a los viajes corporativos mediante la adquisición de atributos ambientales vinculados al uso de SAF.
En su primera asignación, Airbus adquirirá atributos ambientales equivalentes a más de 60.000 litros de SAF. Estos serán utilizados por Air Canada para respaldar la reducción de emisiones derivadas de los viajes de negocios de la fabricante europea.
Un impulso económico para Canadá
Ambas compañías presentaron un estudio elaborado por Airbus e ICF que proyecta un importante impacto económico para Canadá. Esto, siempre y cuando, el país logre consolidar una industria nacional de SAF. El informe estima que producir suficiente SAF podría cubrir el 40% de la demanda de combustible de aviación del país hacia 2040.
El impacto económico está valorado en CAD32.000 millones al Producto Interno Bruto (PIB) y generar alrededor de 140.000 empleos en sectores agrícolas, forestales e industriales.
Air Canada recordó que esta iniciativa complementa su estrategia de modernización de flota, reflejada en la operación de Airbus A220 y el A321XLR. La llegada de nuevos aviones y la operación con SAF son claves para avanzar en el objetivo de las cero emisiones netas de CO2 para 2050.
A nivel de industria el SAF tiene el potencial de reducir en un 80% las emisiones de CO2 si se utiliza en un 100%. Pese a los múltiples ensayos que prueban que estos combustibles son seguros, las autoridades mantienen limitado su uso al 50% planteando las dudas sobre el real compromiso de los Gobiernos con avanzar en metas que ellos mismos imponen.