Falencias de mantenimiento en pistas de aeropuertos de Chile y advierte riesgos para la seguridad aérea

Mantenimiento de pistas y otras deficiencias en aeropuertos de Chile durante 2025 son algunas conclusiones de un informe de DGAC. El documento coloca más presión ante la infraestructura aeroportuaria en el país.
Calle de rodaje en el aeropuerto de Santiago con aviones próximo a despegar
Calle de rodaje en el aeropuerto de Santiago con aviones próximo a despegar. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Por décadas, Chile destacó por la seguridad de su sistema aeronáutico con aeropuertos sin vulneraciones, mantenimiento acorde y sin observaciones públicas. A esto, se agregaba un compromiso de las instituciones públicas que con una capacidad predictiva afirmaban estar en condiciones a estar listos para evitar cualquier incidente.

Sin embargo, todo parece estar quedando a atrás. A las reciente y acumuladas vulneraciones a la seguridad de los aeropuertos, se agrega un oficio de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) al Ministerio de Obras Públicas expone falencias en el mantenimiento de las pistas durante 2025 lo que compromete la seguridad de las operaciones aéreas y también con la imagen que el país cultivó por años en el sector.

Si bien las instituciones competentes hablan de una “permanente coordinación”, el informe parece reflejar lo contrario. Un punto comparable a la coordinación en los organismos públicos dicen tener para las temporadas altas de viaje, pero que en la práctica se traducían en interrupciones, largas filas y fallas en el servicio, perjudicando no sólo a los usuarios, sino que al sistema en general.

Falencias detectadas

Según expone Biobío, el oficio N°09/5/017 del 26 de enero de 2026, el Subdepartamento de Inspección en Vuelo de DGAC, reportó deterioro de pistas, grietas, obstáculos, luces fuera de servicio y problemas en las ayudas visuales. El documento forma parte del trabajo habitual de DGAC en calidad de autoridad aeronáutica, pero que debe ser remitido a Obras Públicas para efectuar los trabajos.

En Chile, existe una alta burocracia en el sistema aeronáutico con múltiples instituciones públicas interviniendo. Si bien DGAC es la autoridad aeronáutica, le corresponde al MOP a través de la Dirección de Aeropuertos (DAP) realizar los trabajos de conservación correspondientes con el fin de mantener la seguridad en vuelo.

En el aeropuerto de Santiago se reportaron la mayor cantidad de observaciones. Entre ellas figuran diferencias de reglaje en los sistemas PAPI, luces fuera de servicio, señalización horizontal desgastada, acumulación de caucho sobre las pistas, grietas, juntas deterioradas, desniveles, vegetación emergiendo desde el pavimento, cámaras eléctricas sobresalientes, presencia de objetos extraños (FOD), restos de materiales de construcción, fauna y obstáculos en áreas operacionales.

En los aeropuertos de regiones de Chile se repiten los reportes. Los casos más preocupantes están en Arica, Iquique, Antofagasta, Calama, Copiapó, Isla de Pascua, La Serena, Concepción, Temuco, Puerto Montt, Castro, Balmaceda y Punta Arenas. En todos, están presentes problemas de mantenimiento, iluminación, vegetación, fauna, presencia de objetos cerca del área de movimiento, obstáculos. Además, se agregan problemas en ayudas a la aproximación como el sistema PAPI de luces claves para entregar la senda de planeo a los pilotos.

Aeropuerto de Santiago ILS pista 17L
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Más presión sobre instituciones públicas y la infraestructura aeroportuaria

El documento de la DGAC tiene por objetivo programar las intervenciones necesarias para corregir las observaciones detectadas. Sin embargo, la magnitud y recurrencia de los hallazgos en prácticamente en todos los aeropuertos de Chile plantea interrogantes sobre la capacidad del Estado para responder oportunamente. Todo bajo un escenario de estrechez fiscal, creciente presión sobre la infraestructura y demandas por su mejoramiento para atender el crecimiento del transporte aéreo.

La situación es compleja. Chile también enfrenta problemas de seguridad en sus aeropuertos que han quedado expuestos con últimas vulneraciones, además de la urgencia en la modernización de los sistemas de control de tránsito aéreo.

Por el momento, una mejor coordinación entre organismos públicos es el desafío más inmediato para superar las deficiencias informadas. No obstante, la fallas en los organismos y la alta burocracia nuevamente colocan cuestionamiento sobre la capacidad de las instituciones para responder adecuadamente a los desafíos que se presenten, especialmente, cuando muchos aeropuertos esperan años por mejoras. Para enfrentar los desafíos, en el sector urge la necesidad de contar con una nueva gobernanza para coordinar a todos los actores.

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