Más de 3.000 vuelos retrasados: cierre del gobierno agrava la crisis de controladores en los Estados Unidos

Varias aerolíneas en los Estados Unidos han reportado un retraso de un 20% en sus vuelos. El cierre de gobierno ha agravado la crisis de controladores en el país.
Pasajeros esperando el embarque en Miami en un vuelo de American Airlines
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Si la falta de controladores ya venía generando retrasos en los vuelos en los Estados Unidos, la situación se ha agravado con el cierre de gobierno o “shutdown”. Los congresistas republicanos y demócratas no han conseguido el financiamiento dejando sin sus salarios. En el caso de controladores de tránsito aéreo sólo trabajan de manera voluntaria a fin de asegurar el servicio esencial.

Los Estados Unidos todavía mantiene un déficit de 3.500 controladores aéreos, a pesar de los esfuerzos de la Administración Federal de Aviación (FAA) incorporar más personal a distintas dependencias y puestos de control. El problema ya ha afectado a varios aeropuertos como Newark, por ejemplo.

Si bien el cierre de gobierno tiene varios días, el impacto en la aviación ha tenido repercusiones durante esta semana. Desde el lunes 06 de octubre, distintas aerolíneas han visto demorados sus vuelos en distintas ciudades de los Estados Unidos.

Estimaciones preliminares indican que más de 3.000 vuelos sufren retrasos considerables debido a la escasez de personal. Los retrasos afectan a vuelos domésticos como internacionales generando un impacto en cadena.

Principales aeropuertos afectados e impactos en las aerolíneas

Si bien el problema de la falta de controladores en los Estados Unidos afecta la gran mayoría de las ciudades del país, el cierre de gobierno está generando más complicaciones en los pequeños aeropuertos. Esto no quita que algunas terminales importantes y hubs de alcance intercontinental también se vean afectado.

Atlanta, Chicago (ORD), Dallas Fort Worth, Houston (IAH), Nueva York (EWR) son algunos aeropuertos que afectados con demoras que pueden llegar entre los 30 minutos y una hora de espera. Las demoras se deben a la ralentización de las operaciones aéreas debido a la falta de personal en los controles de aproximación y de torre.

Algunas aerolíneas como American Airlines, Southwest y United se han visto seriamente afectadas con demoras en más del 20% de sus vuelos por operar desde aeropuertos altamente impactados por la falta de controladores. Reportes en prensa indican que Delta tiene demoras en torno del 14%.

Si bien se pueden producir cancelaciones, las aerolíneas aseguran que son mínimas. Pese a la crisis, la decisión de mantener programación refleja el compromiso del sector por cumplir con los itinerarios.  

De continuar el cierre de gobierno, se espera que más vuelos en los Estados Unidos puedan verse demorados. No se descarta que también puedan producirse cancelaciones. Algunos centros que enfrentan problemas más significativos por la falta de personal están transfiriendo sus servicios de tránsito aéreo a otras ciudades.

Por ser un servicio crítico, los 13.000 controladores de tránsito aéreo y los 50.000 agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) deben seguir trabajando. Sin embargo, no están recibiendo sus salarios. Para el 14 de octubre se espera un pago por los servicios realizados antes del cierre de gobierno.

Torre del aeropuerto de Miami
Fotografía: Miami Airport

Debate político

Tanto Republicanos como Demócratas se culpan mutuamente del cierre del gobierno y del impacto que tiene en el transporte aéreo. Ante los inconvenientes que se siguen extendiendo en los vuelos en los Estados Unidos como en distintos servicios públicos, la administración del Presidente Donald Trump se ha abierto a algunas negociaciones respecto a algunos programas emblemáticos.

En paralelo, el secretario de Transporte, Sean Duffy, ha señalado que los cielos en los Estados Unidos siguen siendo seguros, pese a la falta de controladores aéreos. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de efectuar cierres o seguir demorando vuelos en el caso de que la situación se agrave.

Durante el cierre de gobierno de 2019 de 35 días también se registró una reducción en el número de controladores y agentes de la TSA, así como de otros servicios. Ante esta situación, la FAA dictaminó demorar los vuelos para ralentizar el tráfico aéreo en los Estados Unidos lo que generó una presión en los congresistas para alcanzar un acuerdo.

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