Queda menos de un mes para que la nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez de Lima abra sus puertas. Una inauguración forzosa y necesariamente postergada por las autoridades peruanas que atienden las recomendaciones de la industria aérea.
El pasado 28 de diciembre, la concesionaria Lima Airport Partners (LAP) junto a la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (CORPAC), la Dirección General de Aeronáutica Civil del Perú (DGAC) y aerolíneas, realizan una prueba decisiva para el funcionamiento del nuevo complejo del principal aeropuerto del Perú. Si bien todavía se analizan los ensayos, hay confianza de que todo estará listo para operar.
“Desde la coordinación de vuelos hasta el manejo de equipaje, cada aspecto ha sido minuciosamente planificado para ofrecer una experiencia óptima”, dice la concesionaria.
Sin embargo, el optimismo de LAP no es compartido por todos los actores (stakeholders) del aeropuerto. Las aerolíneas continúan manifestando su preocupación por las nuevas instalaciones. Algunas, anticipan que la puesta en marcha podría ser difícil por una serie de inconvenientes que persisten.
Los viajeros también están con dudas. Las principales interrogantes guardan relación con los accesos a la nueva terminal. El plan diseñado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) no convence a los pasajeros quienes anticipan un aumento significativo en los tiempos de traslado entre cualquier punto de Lima al aeropuerto Jorge Chávez.
A esto, se agregan las preocupaciones por la seguridad, ya que el recorrido que se deberá realizar pasa por unos de los barrios más peligrosos del Callao donde no existe la infraestructura adecuada para atender el flujo de vehículos.
IATA y AETAI piden estar listos
Tras valorar la decisión del MTC de postergar la inauguración, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI) enfatizan que es fundamental tener todo listo para una correcta apertura.
“Es muy importante enfocar todos los esfuerzos en estar debidamente listos para la nueva fecha, poniendo énfasis en la pronta conclusión de la obra y la instalación de los equipos y sistemas”, señalan las dos organizaciones que representan a las líneas aéreas.
Oficialmente, las obras todavía no están concluidas lo que levanta una señal de alerta. Carlos Gutiérrez, gerente general de AETAI, cuestiona la decisión de LAP de ejecutar los ensayos de disponibilidad operativa y transferencia aeroportuaria (ORATS, por sus siglas en inglés) con trabajos en marcha.
“Son pruebas superficiales porque las estás haciendo sobre una infraestructura que está en construcción”, sentencia. “Entonces, más allá del que te digan por allá va a ir tal cosa y por ahí otra o que el flujo será así, eso no es una prueba”.
Al comentar la experiencia de los ensayos en los últimos meses, anticipa que hay una suerte de improvisación. Paralelamente, agrega que el retraso de la puesta en marcha de la nueva terminal del aeropuerto de Lima del 18 de diciembre de 2024 al 29 de enero, simplemente da la razón a los usuarios de que el aeropuerto no está listo.

¿Qué pasa si no está todo listo?
Gutiérrez señala que están siguiendo muy de cerca los avances con el único fin de que el aeropuerto de Lima opere en condiciones óptimas y seguras tanto para los operadores como para los usuarios. Hasta ahora, no hay una adecuada marcha blanca para la magnitud de la obra que se está por inaugurar y cuyo impacto no es sólo para el Perú, sino para el resto de Latinoamérica.
"Si esto (el aeropuerto) no funciona bien, evidentemente lo que vamos a levantar al MTC y LAP es que se postergue la inauguración hasta que estemos listos para abrirla", añade. "Si bien siempre van a ver cosas que van a aparecer en el camino, los elementos críticos para atender a los pasajeros, aeronaves, seguridad, control de tránsito aéreo, sistema de rayos x (HBS/BHS), etc. tienen que estar correctamente habilitados".
El 30 de enero es la fecha límite por contrato de concesión para abrir el aeropuerto de Lima. Para el gerente general de AETAI lo lógico es postergar y un buen entendimiento de las partes siempre permiten llegar acuerdos permitiendo fijar una nueva fecha.
Una importante línea aérea operadora en el Jorge Chávez anticipa que la operación será desafiante. Considerando una inamovilidad de la fecha, ya se programa para enfrentar posibles contingencias con sus vuelos y pasajeros.
Desde el MTC, no han entregado señales de posibles postergaciones de la inauguración del nuevo Jorge Chávez. En los últimos días, han intensificado las campañas para informar a los usuarios como llegar a la nueva terminal.
Los accesos: el principal foco de atención del nuevo aeropuerto Jorge Chávez
Los improvisados accesos al nuevo aeropuerto siguen generando preocupaciones significativas entre los usuarios, sean viajeros y trabajadores. A pesar de que las comunicaciones oficiales destacan la instalación de los puentes, el avance es escaso.
El acceso a la nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez de Lima se divide en dos. El primero es de carácter temporal a través de puentes modulares desde la avenida Morales Duárez. El segundo acceso es el definitivo a través del demorado puente Santa Rosa.
El MTC ha establecido cuatro recorridos para descongestionar el tráfico. Desde el sur, las llegadas son por la avenida Elmer Faucett o Santa Rosa (paralela) y la avenida Morales Duárez. Desde el Norte, el tránsito es por avenida Faucett hasta Morales Duárez. Todos los flujos conducen a los puentes modulares que serán, por ahora, los únicos accesos al aeropuerto.

Limeños y pasajeros cuestionan
Para los limeños, el nuevo acceso al aeropuerto es reflejo de la improvisación de las autoridades. Muchos concuerdan de que no hay una planificación adecuada considerando la realidad de la zona, el estado de las calles y avenidas, además los barrios aledaños por donde se los obligará a transitar. Anticipan que será un verdadero caos y un peligro público que dañará la imagen del Perú.
En julio, ya se advierten problemas de este tipo por las obras en ejecución sobre la avenida Faucett y calles aledañas. Incluso, la vía expresa Amarilla -que conecta el sector de Carmen de La Legua con la vía de Evitamiento al Este de Lima- no representa una solución completa por la falta de infraestructura de la avenida Morales Duárez y la inseguridad de esas calles del sector.
El MTC enfatiza que se ha trabajado en mejorar los nuevos accesos al aeropuerto de Lima con la colocación de semáforos, señalización en la vía, recapeo de la misma y habilitación de giros en U. Además, está la ampliación de un tercer carril en Morales Duárez. Además, agrega que junto con la Municipalidad Provincial del Callao habrá mejoramiento urbanístico de la zona.
En lo que respecta a la seguridad, se asignarán 124 efectivos policiales distribuidos en turnos. Las autoridades señalan que es suficiente para garantizar el tránsito seguro desde y hacia el aeropuerto las 24 horas del día. Confían que la dotación será la adecuada para dar tranquilidad a todo quien se traslade al aeropuerto.
Los pasajeros y limeños cuestionan esa imagen. A pocas semanas de la apertura, prácticamente, no se ven cambios significativos en los tránsitos. Por el momento, lo único que queda es resignarse a asignar varias horas de traslado para viajar entre Lima y el aeropuerto. Asimismo, anticipan ir tomando las debidas precauciones de seguridad.
Migraciones: otro punto en duda
A pesar de que, en el Perú, la atención en migraciones es rápida y eficiente, la reducción de los espacios para el control de pasaportes en la nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez levanta preocupación. Según Migraciones Perú, los espacios para el control son inferiores a los actuales.
En la nueva terminal, el control de migraciones de salida es un 40% inferior al actual. En el caso de las llegadas es un 20% menos de espacio. Las proyecciones de turismo indican que las llegadas internacionales aumentarán en los próximos años a medida que el Perú. Esto, a medida que el país se convierte en un destino atractivo para más viajeros de todo el mundo.
El aeropuerto de Lima tiene una saturación importante en migraciones a ciertas horas punta. El control de acceso automático y la amplia dotación de personal asegura un flujo rápido evitando colapsos.
Según AETAI, las proyecciones de viajeros y la infraestructura disponible para el control de pasaporte no cuadran. La concesionaria apunta a una experiencia más fluida con la incorporación de tecnología de última generación.
Para el Consejo Internacional de Aeropuertos de América Latina y el Caribe (ACI-LAC), los aeropuertos pueden garantizar controles de embarque expeditos con el uso de la tecnología. De hecho, se puede hacer un uso eficiente de los espacios permitiendo procesar más pasajeros.
“Con la tecnología lo que haces es maximizar el uso de la infraestructura actual y futura”, sentencia el Dr. Rafael Echevarne, director de ACI-LAC. “Ya no es necesario tener los grandes espacios que se necesitaban para acomodar las filas. Además, está toda la ayuda de la biometría”.
En la industria aérea, comparte los beneficios de la tecnología. Sin embargo, es esencial conocer los plazos de implementación, las pruebas y contar con una marcha blanca. Además, se deben contar mecanismos alternativos mientras los usuarios se acostumbran al equipamiento o en caso de contingencias.
“Migraciones ha actualizado esta información e indica que sí estarán todos sus equipos operativos para el 29 de enero. Sin embargo, las pruebas no se están haciendo con 2.000 o 3.000 pasajeros que es lo que ellos han solicitado”, expresa Gutiérrez, respecto al aeropuerto de Lima.
Las imágenes de las largas filas y tiempos de espera en el aeropuerto de Santiago en los últimos meses preocupan que se puedan repetir en Lima. Si bien el caso de la capital chilena guarda relación con la falta de coordinación y dotación adecuada del personal competente, más una fallida implementación de la tecnología, en Lima está la reducción de espacios y la ausencia de equipamiento.
En diciembre, IATA insta a los Gobiernos de la región a trabajar en conjunto con la industria para evitar situaciones caóticas en los aeropuertos. En ese sentido, les recuerda el rol que les compete en el procesamiento de pasajeros.
“Las operaciones aéreas dependen de la cooperación fluida de todas las partes interesadas: aerolíneas, aeropuertos, autoridades y proveedores. Una falla en cualquier eslabón puede interrumpir toda la experiencia del pasajero”, complementa Peter Cerdá, vicepresidente de IATA para las Américas.

Trabajos finales en el aeropuerto Jorge Chávez
Actualmente, LAP trabaja contrarreloj en las terminaciones finales para inaugurar la nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez de Lima. A través de Canal N del Perú, señala que están realizando los acabados finales de la construcción e integración de todos los sistemas operativos para abrir sus puertas el 29 de enero.
La concesionaria indica que ya ha entregado el 70% de los espacios a las aerolíneas. Agrega que también está el 100% de los espacios para los organismos de servicios públicos para que puedan atender a los usuarios.