El Aéreo en Río de Janeiro, BrasilDurante su discurso inaugural en la Asamblea General de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), su director Willie Walsh, calificó al aeropuerto Jorge Chávez de Lima como una de las trabas para el desarrollo de la aviación y de la conectividad. Los comentarios, sin duda, están directamente relacionados con el impacto que la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) de transferencia ya está provocando en el sector.
En el encuentro más importante de la aviación, el Perú continúa siendo noticia por sus políticas adversas resultantes de un Gobierno en permanente transición. Un Estado frágil y con incapacidades para enmendar los errores cometidos en la Adenda 6 de 2013 que viabilizó a la TUUA de transferencia tras el incumplimiento de compromisos por los cuales termina pagando el pasajero.
Durante su discurso sobre el estado de la industria aérea, Walsh señaló incluyó a Lima como a uno de los cinco aeropuertos que están colocando trabas para el desarrollo de la aviación. El aeropuerto Jorge Chávez de la capital peruana se una los casos de Manila, Lisboa, Ciudad de México (MEX) y Londres (LHR) todos con problemas relacionados con falta de planificación y altos costos.
“Una tarifa de tránsito mal concebida en Lima está perjudicando la conectividad de los centros de conexión”, señaló el director de IATA.
Posteriormente, Walsh se refirió también a la situación en el aeropuerto de Lima. No sólo por todos los costos que impone la TUUA de transferencia para los viajeros y para el desarrollo de rutas, sino que también por cómo el Estado peruano avaló una práctica de una empresa.
“Lo que pasa en Lima es un caso verdaderamente ridículo”, agregó.
No fue el único comentario
En la Asamblea General de IATA, Peter Cerdá, su vicepresidente para las Américas, también criticó el proceso de validación de la TUUA de transferencia en Lima. Considerando el acontecimiento de los hechos en torno a la firma de la Adenda 9, acusó a las autoridades peruanas de tomar decisiones a favor de Lima Airport Partners, sociedad concesionaria que administra el aeropuerto.
“Yo soy el primero que quiere ver más conectividad en Lima, pero las condiciones hoy en día son más complicadas en el aeropuerto. Vemos decisiones cargadas a favor de Lima Airport Partners”, señaló.
Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines Group, también cuestionó las políticas del Estado peruano en todo lo que concierne a la legitimación del cobro de las conexiones. Advirtió que las decisiones tomadas están llevando a poner en riesgo la inversión de US$1.500 millones que tienen para el Perú.
“A mí me encantaría ver que lo que tenemos pensado para invertir en Perú se haga realidad, pero creo que es correcto decir que, dadas las circunstancias, esas probabilidades hoy han bajado”, precisó.
Un sistema fragmentado
Para IATA, lo que sucede en la terminal de Lima forma parte de la realidad del sistema a nivel mundial. De acuerdo con su director general, la “situación del sistema aeroportuario está fragmentada”.
Por un lado, están los aeropuertos y Gobiernos que valoran el desarrollo de la aviación como herramienta de conectividad y desarrollo de los países. En ese sentido, destacó a Vietnam con el nuevo aeropuerto que abrirá en la Ciudad Ho Chi Minh o también la próxima apertura de la terminal 5 en Singapur. También celebró la pronta apertura del nuevo aeropuerto de Sydney prevista para fines de año, aunque precisó que se da tras décadas de giros y cambios impulsados por intereses políticos.
“Lamentamos que no se hubiera inaugurado antes, pero la visión estratégica a largo plazo, basada en la realidad empresarial, es un bien escaso entre los responsables políticos”, dijo Walsh.
En la otra vereda están los aeropuertos adversos. Por ejemplo, el caso de Filipinas con un tasa de 82% que impone el Gobierno al aeropuerto de Manila. También la deficiente estructura de concesiones de Lisboa, el caso de la capital peruana y Ciudad de México (MEX). Punto aparte para mencionar el caso de Heathrow (Londres) con la ampliación de la infraestructura con la tercera pista y la dirección que tiene la administración del aeropuerto.
“La única motivación para los accionistas y la dirección de Heathrow es su propio enriquecimiento. Deberíamos estar preocupados”, precisó.

Falta regulación
Para el director de IATA, lo que sucede con los aeropuertos en todo el mundo es consecuencia de una falta de regulación que facilita la rentabilidad, pero que no está aportando al mejoramiento de la infraestructura ni el desarrollo de la aviación. Su mensaje apunta a los Gobiernos a revisar los modelos de concesión para crear un sistema balanceado que favorezca a todas las partes.
“La competencia teórica mediante una regulación económica laxa es estupenda y rentable, pero la competencia real es una auténtica barbaridad. Y ante la ausencia de competencia real, una regulación económica eficaz es fundamental. Los modelos regulatorios que premian a los aeropuertos por la cantidad que gastan son demasiado fáciles de manipular”, puntualizó.