Falla en las telecomunicaciones dejó más 7.000 vuelos afectados en los Estados Unidos

Una línea de fibra óptica dañada en Nueva Jersey obligó a la FAA a suspender vuelos en Nueva York, Filadelfia y Boston.
Newark Airport
Fotografía: Autoridad Portuaria de Nueva Jersey (PANJ)

Otra nueva falla en los sistemas de control de tránsito aéreo, volvió a afectar a miles de vuelos en los Estados Unidos. De acuerdo con cifras preliminares, alrededor de 7.000 operaciones del 21 de septiembre debieron ser demoradas o canceladas por un problema en las telecomunicaciones utilizadas por la Administración Federal de Aviación (FAA).

De acuerdo con información de prensa, el incidente comenzó cerca de las 09:45 horas. Los trabajadores de una obra en Nueva Jersey cortaron accidentalmente una línea de fibra óptica vinculada a la infraestructura de comunicaciones utilizada por el sistema de control de tráfico aéreo.

La interrupción obligó a la FAA a suspender durante varias horas las llegadas en los principales aeropuertos del área de Nueva York. Además, aplicó restricciones en Filadelfia, Boston y otros terminales de la región.

La medida afectó los hubs de Boston y del área de Nueva York afectando una importante cantidad de vuelos de American Airlines, Delta, JetBlue y United. Además de los vuelos internacionales que operan en los aeropuertos de estas dos ciudades junto con Filadefia (que es hub de American Airlines).

7.000 vuelos afectados y más de 100 desvíos

De acuerdo con FlightAware, aproximadamente 7.000 vuelos registraron retrasos o cancelaciones como consecuencia de la interrupción. De ese total, alrededor de 1.400 vuelos correspondieron a los tres principales aeropuertos del área de Nueva York: Newark, LaGuardia y John F. Kennedy.

El aeropuerto de Newark fue uno de los más afectados, uno de los principales hubs de United. Más de la mitad de sus vuelos fueron cancelados durante la jornada, llevando a la compañía a establecer una exención especial de sus condiciones de viaje para los pasajeros afectados. Además, más de 100 vuelos en la costa Este tuvieron que ser desviados hacia otros aeropuertos debido a las restricciones de capacidad en el noreste estadounidense.

El efecto se extendió a otros importantes terminales. Filadelfia, hub de American Airlines, sufrió restricciones de operación, mientras que el aeropuerto de Boston dejó temporalmente de recibir aeronaves debido a la saturación generada por la interrupción. El aeropuerto de Washington (DCA) también experimentó una suspensión de vuelos durante más de una hora debido a la congestión provocada por el incidente.

Una falla que paralizó el tráfico aéreo

Bryan Bedford, administrador de la FAA, explicó que inicialmente había fallado un circuito de comunicaciones en el centro TRACON de Filadelfia, instalación responsable de gestionar parte del tráfico aéreo de los aeropuertos afectados. Cuando los controladores intentaron utilizar el sistema de respaldo, descubrieron que una línea de fibra óptica también estaba dañada.

La investigación posterior estableció que una cuadrilla de construcción había cortado accidentalmente el cable en Nueva Jersey. La Autoridad de Tránsito de Nueva Jersey señaló que sus trabajadores se encontraban realizando labores en una obra cercana y que todavía se investigaba si las marcas que identificaban los servicios subterráneos habían sido realizadas por Verizon o por el contratista.

United pantalla vuelos Newark
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Ocho horas para recuperar las operaciones

Después de aproximadamente ocho horas de interrupciones, los principales aeropuertos comenzaron a recuperar sus operaciones. Newark volvió a recibir vuelos y LaGuardia reanudó sus operaciones aéreas. Posteriormente se levantaron las restricciones en Filadelfia y Boston.

Sin embargo, la normalización no fue inmediata. La acumulación de miles de retrasos y cancelaciones obligó a las aerolíneas y aeropuertos a continuar gestionando durante varias horas los efectos del incidente.

La jornada coincidió además con la llegada a Nueva York de unos 130 líderes mundiales y decenas de ministros para la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Estas operaciones aumentaron la presión sobre los aeropuertos y áreas terminales de la costa Este de los Estados Unidos.

Crece presión sobre el sistema

La falla en los sistemas vuelve a poner bajo atención la infraestructura tecnológica del sistema de control del tráfico aéreo estadounidense. No es la primera vez que los vuelos en los Estados Unidos se ven afectados por estos inconvenientes que se suman a la falta de controladores aéreos.

El Congreso aprobó en 2025 US$12.500 millones para iniciar su modernización, además de recursos destinados a reforzar la contratación de controladores. Sin embargo, el secretario de Transporte ha planteado la necesidad de otros US$17.500 millones para completar el proceso.

El propio centro de control de Filadelfia ya había registrado importantes interrupciones de comunicaciones durante 2025, afectando el tráfico hacia y desde Newark. En esta ocasión, una falla en un circuito y el daño simultáneo de una conexión de respaldo fueron suficientes para generar 7.000 vuelos afectados, más de 100 desvíos y horas de restricciones en algunos de los aeropuertos más importantes de los Estados Unidos.