A un mes de abrir sus puertas, el nuevo aeropuerto Jorge Chávez de Lima realiza una prueba completa desde su nueva terminal y área de movimiento. De esta manera, Lima Airport Partners (LAP), la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (CORPAC) como otras organizaciones, verifican que todo esté listo para la puesta en servicio.
La nueva terminal de pasajeros del aeropuerto de Lima abre el próximo 29 de enero de 2025. La fecha se da tras la postergación de la inauguración decretada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones atendiendo las recomendaciones de la industria aérea. El principal cuestionamiento es la falta de accesos a la nueva terminal y las cuestionadas medidas de mitigación.
Para LAP, la prueba marca un hito clave en la puesta en marcha de la terminal y de todo el nuevo complejo del aeropuerto. Como parte de los ensayos disponibilidad operativa y transferencia aeroportuaria (ORATS, por sus siglas en inglés), la actividad simula el embarque y desembarque de un vuelo comercial. Se ponen a prueba todos los sistemas y equipamiento del aeropuerto tal como si se tratara de un día normal de funcionamiento.
“Esta prueba se complementa con las pruebas que iniciamos en octubre. Hoy estamos simulando un proceso completo, es decir, desde el Lado Aire con todos los servicios esenciales que se bridan a las aeronaves”, señala Diego Cuesta, Project Manager del ORAT de LAP. “Se probó además el terminal con todos los servicios que se ofrecen a los pasajeros previo al embarque”.
Prueba decisiva para el aeropuerto de Lima
El ensayo ORATS completo se realiza el 28 de diciembre, un mes antes de la puesta en funcionamiento de la nueva terminal del aeropuerto de Lima. Si bien las pruebas comienzan en octubre, es la primera vez que se simula una operación completa.
Para tal propósito, se cuenta con una operación chárter de Star Perú que despega por la pista 16L del aeropuerto Jorge Chávez, para regresar por la 16R. Dicho ejercicio de prueba contempla una ruta corta o sobrevuelo, verificando el cumplimiento de los estándares necesarios para asegurar una operación segura y eficiente.
Tras estacionar en la nueva terminal, los pasajeros experimentan los nuevos controles de seguridad y del equipamiento instalado. De igual manera, recorren cada una de las zonas del nuevo edificio permitiendo comprobar infraestructura, instalaciones, equipamiento y servicios.
Por simular un proceso normal de funcionamiento, el ensayo ORATS cuenta con el apoyo de CORPAC, la Dirección General de Aeronáutica Civil del Perú (DGAC), Migraciones, la Policía Nacional del Perú (PNP) y Aduanas (SUNAT). A estas, se agregan las líneas aéreas, el operador de handling Talma, además de la participación de autoridades del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (OSITRAN).
En paralelo a este hito operacional, el aeropuerto de Lima ejecuta otra serie de pruebas en tierra. Con alrededor de 300 personas, entre trabajadores de aeropuerto y pasajeros de prueba, simulan todo el proceso para un viaje internacional.
LAP asegura se garantizará la precisión de las operaciones
Con el desarrollo de los ensayos ORATS, LAP está revisando todos los detalles y corrigiendo aspectos que requieran oportunidades de mejora para poner en marcha la nueva terminal. En ese sentido, asegura que todas las operaciones estarán garantizadas desde el primer día.
“Desde la coordinación de vuelos hasta el manejo de equipaje, cada aspecto ha sido minuciosamente planificado para ofrecer una experiencia óptima”, señalan desde la concesionaria. “Las pruebas realizadas abarcan cada detalle operativo, desde los servicios en tierra hasta los sistemas aéreos, consolidando al Jorge Chávez como un referente en infraestructura y gestión aeroportuaria”.
La preocupación está en el exterior
Si bien hay confianza en el funcionamiento de la nueva terminal y área de movimiento, las preocupaciones siguen puestas en los accesos. A la falta de infraestructura definitiva, se agregan la alta congestión vehicular que se espera en las calles de acceso y la seguridad del entorno. El nuevo acceso al nuevo aeropuerto de Lima está ubicado por uno de los barrios más peligrosos del Callao.
El acceso a la nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez de Lima se dividen en dos. El primero es de carácter temporal a través de puentes modulares desde la avenida Morales Duárez. El segundo acceso es el definitivo a través del demorado puente Santa Rosa.
El MTC ha establecido cuatro recorridos para descongestionar el tráfico. Desde el sur, las llegadas son por la avenida Elmer Faucett o Santa Rosa (paralela) y la avenida Morales Duárez. Desde el Norte, el tránsito es por avenida Faucett hasta Morales Duárez.
Todos los flujos conducen a los puentes modulares que serán, por ahora, los únicos accesos al aeropuerto. Según las autoridades, cada puente tiene 81,9 metros de longitud y doble vía. Uno será para el ingreso al aeropuerto y otro para la salida. El peso de cada estructura es de 45 toneladas con una vida útil de 30 años.
Actualmente, los puentes están con sistemas de iluminación y señalización. Desde el MTC aseguran que se garantiza el tránsito a seguro a los conductores.
Los ciudadanos peruanos califican de improvisadas las medidas de mitigación anunciadas. consideran que no son una solución para un problema inmediato y que tampoco toma en cuenta la realidad de peligrosos barrios que están en el recorrido.