JetSMART sufre revés en el TDLC por frecuencias Santiago – Lima

JetSMART no consigue que el TDLC revise las reglas de la licitación. Según el tribunal, no generan riesgo para la competencia.
JetSMART A320neo CC-DIG
Fotografía: JetSMART

El Tribunal de Defensa de Libre Competencia (TDLC) respalda la licitación de la Junta Aeronáutica Civil (JAC) de octubre 2023 en la que JetSMART pierde nueve de sus 14 frecuencias. Después de más de un año de presentar requerimientos, la decisión concluye que las reglas establecidas en las Bases de Licitación (BALIs) del concurso no representan riesgos significativos para la competencia.

Para JetSMART, el veredicto representa un duro revés para una ruta clave en su red sudamericana. La firma de Indigo Partners esperaba que, con las consultas ante el TDLC, se modificara las reglas de la licitación por considerar que no tienen condiciones para proteger la competencia. Uno de los cuestionamientos guarda relación con las frecuencias indefinidas que LATAM y SKY disponen.

Las frecuencias aéreas indefinidas asignadas sin licitación vienen del artículo 3° de la Ley de Aviación Comercial DL N°2564 de 1979. Para ello, aplica el supuesto de que hay más frecuencias disponibles que operadores interesados. Desde 2015, la asignación de frecuencias se hace a través de un proceso de licitación por cinco años.

Antes del concurso, JetSMART acude al TDLC para realizar consultas al respecto con la intención de asegurar “mejores condiciones para competir”. En ese contexto, la ULCC sostiene en los meses siguientes que la licitación de frecuencias de octubre no debiese haberse realizado.

En su decisión, el TDLC reconoce que hay problemas de libre competencia, pero que estos derivan de la normativa y no de la actuación de la JAC, específicamente. Pese a esto, no realiza ningún tipo de recomendación para modificar la Ley de Aviación Comercial o al reglamento a los que se refiere JetSMART.

A principios de 2024, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) señala que la licitación de frecuencias aéreas de octubre no infringe la Ley. Además, establece que al proceso todos los oferentes acceden a las bases y se mantienen las mínimas condiciones.

“La Junta Aeronáutica Civil (JAC) no cuenta con discrecionalidad para actuar contra la normativa legal y reglamentaria aplicable, que asignará las frecuencias aéreas disponibles a la empresa que haya ofrecido la mayor suma de dinero por cada una de ellas”, dice la FNE en esa ocasión.

Tras no obtener frecuencias, JetSMART recurre a distintas instancias para invalidar el proceso. Además de recurrir ante la FNE, sus ejecutivos van hasta la sesión de la Comisión de Transportes de la Cámara de Diputados para promover cambios en la normativa. En esa instancia, Pedro Asenjo, gerente general de JetSMART Chile señala que la empresa enfrenta desafíos regulatorios que pueden limitar la competencia.

Licitación de octubre 2023

El 23 de octubre de 2023, la Junta Aeronáutica Civil (JAC) realiza la licitación de 13 frecuencias aéreas para la ruta Santiago – Lima. Las ofertas económicas destacan por ser una de las más altas en términos económicos en el último tiempo dado el alto interés de los operadores chilenos por esta ruta estratégica.

El concurso se realiza en conformidad con el Decreto Ley N°2.564 de 1979. En el proceso, se explican para todos los oferentes las Bases de Licitación (BALI) y el reglamento establecido.

LATAM es la vencedora de la licitación al adjudicarse 10 frecuencias con un desembolso de cerca CLP3.000 millones. Como resultado, dispone 56 frecuencias en la ruta Santiago – Lima. SKY obtiene las tres frecuencias restantes al ofertar CLP1.052 millones quedando con 23 frecuencias. Sin embargo, en enero 2024, la JAC le quita dos frecuencias por abandono.

JetSMART no consigue ninguna frecuencia aérea por la menor oferta realizada. Por consiguiente, pierde nueve de las 14 frecuencias que dispone. Además, en abril 2024 se le vencen las cinco frecuencias restantes. Para la compañía representa un fuerte revés en su plan de expansión. Actualmente, los vuelos Santiago – Lima están siendo operados por su filial peruana.

La licitación de frecuencias aéreas Santiago – Lima es uno procesos más caros. Los vencedores (LATAM y SKY) llegan a ofrecer más de CLP4.000 millones. De acuerdo con el acta, LATAM ofrece hasta CLP318 millones por una frecuencia, mientras que JetSMART oferta CLP30 millones. Sus ofertas más altas no superan los CLP73 millones. Por su parte, SKY se ubica en un rango intermedio entre los CLP60 millones a CLP400 millones.

Innecesaria judicialización y necesidad de cielos abiertos

Para distintos actores de la industria aérea, las acciones de JetSMART ante el TDLC y otras instancias instalan una inncesaria judicialización del mecanismo de asignación. En ese sentido, advierten que se abre la puerta para cualquier otra licitación de frecuencias aéreas u de otro ámbito también puedan revisarse si alguien está disconforme con el resultado.

Bajo este escenario, una mayor judicialización agregaría incertidumbre a todo el sistema. Para la industria aérea, atentaría contra la búsqueda de procesos más rápidos y la menor burocracia que es lo que se pide en cada instancia.

Las licitaciones de frecuencias aéreas que Chile realiza pretenden asegurar que los oferentes realmente las utilice. Supone que la empresa u organización que mientras más alto sea el valor desembolsado mayor es el interés por operar y recuperar así la inversión.

Con el fin de evitar conflictos de este tipo, para la industria aérea la mejor solución es contar con cielos abiertos entre Chile y el Perú. De esta manera, todos los actores podrían operar frecuencias según su capacidad o interés, además de crear una base común para aumentar los niveles de conectividad entre los dos países.

El acuerdo aéreo entre Chile y el Perú considera 84 vuelos semanales con derechos de 3ª y 4ª libertad, 14 vuelos semanales con derechos de 5ª y 6ª libertad. Además, hay cielos abiertos de 7ª libertad para el transporte aéreo de carga y apertura unilateral de cabotaje por parte de Chile.

Para vuelos de 3ª y 4ª libertad entre Lima y Santiago y cinco puntos adicionales a ser definidos en cada país. Los puntos en el Perú son: Arequipa, Iquitos, Piura y Trujillo, más uno por acordar. En el caso de Chile son: Arica, Iquique, Antofagasta, Calama e Isla de Pascua.

Chile cuenta y promueve con una política de cielos abiertos desde 1979. Se trata de una política de Estado que los distintos gobiernos mantienen por ser beneficiosa para el país. Por lo tanto, el mejoramiento de la competencia viene por parte del Perú.

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