Centropuerto acusa competencia desleal y pide reglas claras ante ingreso del transporte público al aeropuerto de Santiago

Centropuerto acusa de una posible competencia desleal por la llegada de buses de transporte urbano al aeropuerto de Santiago. FNE descarta impacto en la competencia.
Bus de Centropuerto en la terminal 2 del aeropuerto de Santiago
Fotografía: Ricardo J Delpiano

La ampliación de la oferta en el transporte hacia y desde el aeropuerto de Santiago está bajo cuestionamiento, luego que en marzo Centropuerto ingresara una consulta ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) de Chile. La acción responde a las bases de licitación para el sistema de buses urbanos RED Movilidad en la terminal aérea.

La llegada del transporte público al aeropuerto de Santiago fue un mecanismo para facilitar la conectividad entre el aeropuerto y la ciudad. Con la inclusión de los buses urbanos, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones buscaba mejorar la accesibilidad a la terminal aérea respondiendo un anhelo de un segmento de la población. Sin embargo, el servicio de buses urbano representó una nueva competencia para los operadores ya establecidos.

Actualmente, existen dos rutas de buses urbanos RED Movilidad al aeropuerto de Santiago. Una sale de la estación Pajaritos de la Línea 1 del metro y otra de la estación La Cisterna de la Línea 2/4A. La primera compite directamente con el transporte licitado de buses al aeropuerto a cargo de las empresas Centropuerto y Turbus.

Los cuestionamientos

Según Centropuerto, una eventual autorización para que los buses de RED Movilidad ingresen directamente a las terminales del aeropuerto de Santiago supondría un cambio en las reglas del juego para los operadores de transporte. Actualmente, los servicios urbanos sólo llegan hasta un terminal ubicado fuera del área concesionada, desde donde los pasajeros deben continuar su viaje mediante los buses internos dispuestos por la concesionaria.

La empresa sostiene que, de concretarse este cambio, los buses de RED Movilidad operarían con ventajas competitivas frente a los servicios subconcesionados. La principal, afirman, es que el sistema de transporte público recibe subsidios estatales, mientras que los operadores privados deben financiar íntegramente sus costos, lo que —a su juicio— genera una situación de competencia desleal.

A ello se suman otras inquietudes relacionadas con las condiciones de operación. Centropuerto asegura que RED Movilidad estaría exenta de asumir costos que sí recaen sobre los subconcesionados, como el pago de seguros, peajes por el uso de la infraestructura aeroportuaria o la entrega de boletas de garantía.

Asimismo, plantea dudas respecto del cumplimiento de exigencias aplicables a los operadores privados, como la antigüedad máxima de la flota. La compañía también cuestiona la falta de información oficial sobre los alcances y condiciones del eventual ingreso de RED Movilidad al área concesionada del aeropuerto.

Bus de Red Movilidad al servicio de la conectividad entre Santiago y el aeropuerto. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

FNE descarta riesgos a la competencia

Durante la exposición de cada una de las partes, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) sostuvo ante el TDLDC que las bases de licitación para el servicio de buses hacia y desde el aeropuerto de Santiago no presentan riesgos relevantes para la libre competencia. Desde su perspectiva, rechazó los cuestionamientos de Centropuerto.

La FNE señaló que sus bases permiten competir por tarifas, contemplan más de un operador y establecen requisitos objetivos y no discriminatorios. De esta manera, se estaría cumpliendo así con los criterios previamente fijados por el TDLC.

En cuanto al mercado y la eventual ampliación de los recorridos de RED, la FNE indicó que, si bien los servicios de buses licitados o subconcesionados y el sistema RED son competidores relativamente cercanos para los usuarios más sensibles al precio. Por lo tanto, considera poco probable que el sistema RED amplíe sus recorridos dentro del aeropuerto en el corto o mediano plazo. Argumentó que no hay actualmente una intención por parte de la autoridad competente en dicho sentido.

Adicionalmente, afirmó que se trataría de un escenario eventual que no distorsiona el proceso competitivo de la licitación pues, afectaría por igual a todos los oferentes. Agregó que, aun si dicha expansión llegara a concretarse, los buses dedicados seguirían ofreciendo características distintas, como viajes más directos, acceso a terminales y facilidades para transportar equipaje. Por lo tanto, concluyó que su efecto en la competencia sería acotado.

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