En medio de una falta de un horizonte temporal para la reapertura del aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, TAP Air Portugal retomará sus vuelos a Venezuela con operación alternativa a Valencia. Con su operación de contingencia, se completa la reconexión del país con Europa occidental.
TAP Air Portugal reiniciará sus vuelos a Venezuela el 13 de julio. Contará con un vuelo semanal en Airbus A330-900 disponiendo de 596 asientos. Sin embargo, se espera que en el corto plazo se agregue una segunda frecuencia normalizando las frecuencias que mantenía con el país hasta junio.
Sin embargo, durante la contingencia la operación contará con una escala técnica en Pointe-à-Pitre, en Guadalupe. Según la compañía, la medida responde a un cambio de tripulación. Se espera que la segunda frecuencia también considere la parada técnica en la isla del Caribe.
TAP Air Portugal es la única aerolínea que opera entre Portugal y Venezuela. La compañía es un operador histórico en Caracas, desde donde brinda alternativas de conexión a distintos puntos de Europa a través de su hub en Lisboa.
A pesar de tener la exclusividad en la ruta, cuenta con una importante competencia desde Madrid. Cabe recordar que la capital española cuenta con una oferta de cinco aerolíneas, representadas por las españolas Air Europa, Iberia y Plus Ultra, además de las venezolanas Aerolíneas Estelar y Laser Airlines (aunque ambas operan a través de arriendo de aviones wet lease de empresas europeas).
Primera operación con ayuda humanitaria
El primer vuelo previsto para el lunes 13 de julio transportará ayuda humanitaria a Venezuela. La operación traerá consigo una carga de 8,7 toneladas de material médico para ayudar a los damnificados y al rescate de personas afectadas por el sismo.
Según publica Informe Aéreo, Portugal ha llevado un programa gradual de ayuda a Venezuela. En primera instancia llevó a la Fuerza Operacional Nacional Conjunta (FOCON) un contingente especializado en labores de rescate y ayuda en emergencias.
Posteriormente, Portugal envió a Venezuela 12 toneladas de ayuda humanitaria, dos ambulancias equipadas y donadas por la Cruz Roja Portuguesa. El cargamento también contempló 1,5 toneladas de herramientas para la remoción de escombros y 400 mil euros para proyectos de emergencias, canalizados por el Instituto Camões.