Cómo el bloqueo de Biden a la fusión con JetBlue aceleró el cierre de Spirit

La administración del Presidente Biden arremetió con instancias judiciales para impedir la fusión de JetBlue y Spirit. Tras fracasar, la ULCC intentó infructuosamente un camino hasta su cierre.
Spirit Airlines A320neo Joe Biden
Fotografía: Creación "El Aéreo"

A pesar de que el cierre de Spirit responde en gran medida a factores propios de la compañía, también hay una cuota de responsabilidad política, especialmente del gobierno del Presidente Joe Biden. La acción directa del Departamento de Justicia (DOJ) y de otras autoridades para bloquear la fusión con JetBlue, privó a la ahora cerrada compañía de ultra bajo costo (ULCC, por sus siglas en inglés) de asegurar su futuro.

Bajo su mandato, Biden impuso una fuerte oposición hacia la consolidación de la industria. A través de distintas instancias y con una acción directa de su administración aplicó una serie de revisiones y bloqueos a alianzas entre las aerolíneas. El motivo era garantizar la competencia en una industria que a juicio de la administración demócrata venía restringiendo la oferta de servicios y elevan las tarifas aéreas.

Con este fin aplicó una visión revisionista a las fusiones y acuerdos de negocio conjunto (JV), como todo tipo de alianzas. Entre los bloqueos más importantes generados en la administración Biden están la alianza entre American Airlines y JetBlue (previamente aprobada en el mandato del primer gobierno del Presidente Trump) y la fracasada fusión de esta última con Spirit. La única asociación que consiguió sortear la política fue la integración de Alaska Airlines y Hawaiian Airlines.

La política revisionista también afectó al escenario internacional. Aprovechando algunos factores regulatorios, aplicó revisiones al JV de Aeroméxico y Delta, además de Allegiant y Viva.

Para la industria aérea, la consolidación es necesaria ante el aumento de los costos, las crisis y ciclos económicos más frecuentes. Se trata de un mecanismo de respuesta natural a un mundo cada vez más incierto con multiplicidad de actores capaces que independiente de su localidad pueden influir globalmente.

Spirit A320neo interior
Fotografía: Spirit

Un futuro bloqueado: el fusión de JetBue y Spirit

En medio de sus dificultades financieras por su alto endeudamiento, JetBlue ofreció en 2022 comprar e integrar a Spirit a través de una fusión. Después de una fuerte y mediática disputa con Frontier, iniciaron un proceso de integración. El objetivo de la aerolínea neoyorquina era adquirir la capacidad operativa (aviones y motores) de la ex ULCC en medio de la crisis de suministro y mantenimiento preventivo de motores.

Sin embargo, el 07 de marzo de 2023 el gobierno de Biden a través del DOJ colocó una demanda contra la integración de JetBlue y Spirit. La acción política y judicial fue apoyada por los Estados de California, Carolina del Norte, Maryland y Nueva Jersey. El argumento entregado era que la fusión iba conducir a tarifas más altas y menor cantidad de asientos ofrecidos, perjudicando a los consumidores.

Un año después y tras un fallo adverso, JetBlue puso término a su propuesta de adquisición de Spirit a través de un mutuo acuerdo. Las dos aerolíneas insistieron que los beneficios de la unión serían siendo favorables para todas las partes. La compañía neoyorquina esperaba conformarse como un competidor más fuerte frente a sus rivales American Airlines, Delta, United y Southwest desde el segmento de tarifas bajas.

JetBlue A321neo en pushback
Fotografía: JetBlue

El regreso al camino propio

Tras el fin de la opción del JV, JetBlue pagó a Spirit US$300 millones que estaban previamente acordados en caso de que no prospere la alianza. La ULCC intentó sortear el competitivo escenario aéreo estadounidense con un camino propio manteniendo su política de ULCC, mientras su competencia ganaba terreno focalizándose en la personalización y demanda Premium.

Sin embargo, las pérdidas acumuladas y el alto endeudamiento llevaron a la aerolínea a acogerse a su primer Capítulo 11. A pesar de que logró compromisos importantes que le permitieron emerger del proceso, no consiguió levantar vuelo pese a las nuevas rutas y productos, en medio de una demanda interna débil. En septiembre 2025, Spirit se acogió a su segundo Capítulo 11 del cual no consiguió emerger cesando todas sus operaciones hoy sábado 02 de mayo.

El bloqueo de la administración Biden a su fusión con JetBlue prácticamente dificultó el despegue de Spirit. Si bien ya no es gobierno, su visión deja hoy a los pasajeros estadounidenses como a muchos latinoamericanos con menos opciones de viaje y tarifas más altas, además de las correspondientes pérdidas de puestos de trabajo, todo lo contrario a su promesa.

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