Después de vivir una de las crisis más importantes de su historia, Azul Linhas Aéreas emergió con éxito del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos tras estar en ese proceso menos de un año. La compañía comunicó su salida tras el pago total del financiamiento mediante la fórmula de Deudor en Posesión (DIP) por sus siglas en inglés y la liquidación de la oferta pública de acciones lanzada el 03 de febrero como parte del plan de reorganización.
El nuevo capital social asciende a R$ 21.756 millones (US$4.201 millones), dividido en más de 54,7 mil millones de acciones ordinarias nominativas sin valor nominal. Adicionalmente, si se ejercen en su totalidad las tres series de warrants aprobadas por el consejo de administración, el número total de acciones podría aumentar a más de 62,1 mil millones, fortaleciendo aún más la base patrimonial de la compañía.
Uno de los principales objetivos de la reestructuración bajo el Capítulo 11 fue sanear el balance y reducir significativamente el endeudamiento de Azul. La compañía información que consiguió reducir la deuda por US$1.100 millones en préstamos y financiamiento, además de disminuir en torno al 40% la deuda por arriendo de aviones.
A lo anterior, se agrega una disminución cercana de más del 50% en pagos anuales de intereses frente a los niveles previos al Capítulo 11 y un recorte aproximado de un tercio en los costos recurrentes de arriendo. La compañía acordó un apalancamiento neto proforma inferior a 2,5x al momento de la salida.

Nuevos capitales
A través de la emisión de bonos senior, la aerolínea brasilera obtuvo cerca de US$1.375 millones y otros US$950 millones a través de compromisos capital. Desde la compañía, señalaron que estos recursos refuerzan la liquidez para la nueva etapa.
La reestructuración se ejecutó mediante acuerdos con acreedores clave. Entre ellos su principal arrendador de aeronaves, AerCap, así como con inversores estratégicos como American Airlines y United Airlines, ambas colocando US$200 millones. Finalmente, el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) aprobó la inversión de United que había sido paralizada después de una aprobación.
Operación sin interrupciones y de cara al futuro
Al emerger del Capítulo 11, Azul destacó que durante todo este proceso pudo mantener la operación sin contratiempos. En 2025, la compañía mantuvo un promedio de 800 vuelos diarios sin interrupciones movilizando 32 millones de pasajeros.
Actualmente, Azul presta servicio a más de 130 ciudades en alrededor de 250 rutas directas y opera una flota de 173 aviones. De acuerdo con datos de la industria, la flota de la compañía está conformada por 39 ATR 72-600, 50 Airbus A320neo, dos A321P2F, seis A321neo, cuatro A330-200, cinco A330-900, 24 Embraer ERj195 y 43 E195-E2. La compañía se mantiene en un tercer lugar en el mercado brasilero impulsado por la red doméstica.
Tras su salida del Capítulo 11, Azul reafirma su compromiso con la rentabilidad sostenible y la excelencia en el servicio. Su modelo de negocio diversificado incluye las operaciones de Azul Cargo, Azul Viagens y su programa de fidelización Azul Fidelidade, lo que le permite generar ingresos complementarios más allá del transporte de pasajeros. La aerolínea también destaca que aproximadamente el 80% de su flota está compuesta por aeronaves de nueva generación lo que contribuye a una operación más eficiente.
Con Azul fuera del proceso de reestructuración, las tres principales aerolíneas brasileras están listas para aprovechar el auge de la demanda de doméstica e internacional de Brasil. No obstante, LATAM lleva la delantera tras terminar anticipadamente su reestructuración y con una estrategia de crecimiento flexible. GOL, por su parte, se estaría preparando para dar el salto en rutas de larga distancia con una flota de A330-900 para volar a Europa y Norteamérica.