Azul se acoge al Capítulo 11 de Ley de Quiebras

Azul es la última compañía aérea latinoamericana que se acoge al Capítulo 11. En el primer trimestre acumula deudas por US$5,5 mil millones.
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Fotografía: Airbus

Con el fin de reestructurar sus deudas, Azul Linhas Aéreas decide ingresar voluntariamente al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en los Estados Unidos. El proceso anticipará un retraso en sus planes de fusión de GOL dentro de Grupo Abra, uno de los objetivos a trabajar aprovechando la salida del proceso de esta última en los próximos días.

Como el resto de sus pares latinoamericanas, Azul busca en el Capítulo 11 una protección para reestructurar sus deudas. La aerolínea acumula un pasivo de R$31.350 millones o US$5.560 millones sólo en el primer trimestre de 2025.

Para Azul, la decisión de ingresar en la protección judicial representa un fracaso en su estrategia financiera. En los últimos años, la compañía se jacta de su capacidad de negociación con distintos proveedores para sortear los ciclos adversos de la industria aérea. Incluso, John Rodgerson, CEO de Azul, llega a mostrarse critico de los costos que acarrea el Capítulo 11, aunque ahora resalta la ventaja del proceso por brindar protección frente a los acreedores.

Como el resto de las aerolíneas que se han acogido a este proceso de reorganización judicial, Azul espera mantener sin cambios sus operaciones y continuar con sus obligaciones contractuales. La duración del proceso dependerá de la forma en que Azul pueda conseguir nuevas inversiones para cumplir con sus compromisos financieros y presente un plan de reestructuración.

Factores que llevan a Azul al Capítulo 11

A diferencia de los casos de Aeroméxico, Avianca y LATAM, el ingreso de Azul al Capítulo 11 guarda relación con un crecimiento de la deuda en los últimos meses. El escenario adverso ya venía creando desafíos para la aerolínea obligándola a negociar con sus proveedores.

Durante el primer trimestre 2025, la compañía también enfrenta una volatilidad en el tipo de cambio que afectan sus finanzas y liquidez. También reconoce un aumento en las tasas de interés en los Estados Unidos y un alza en los costos por los problemas en la cadena de suministro.

Según reportes en prensa, Azul ve un desplome del 51% en las reservas en efectivo hasta los R$655 millones (US$116 millones) a comienzos de 2025. Dicha realidad no permite atender adecuadamente los compromisos financieros y las deudas que demandan hasta US$1.382 millones por año.

Desde la crisis de 2020, la tercera aerolínea de Brasil viene negociando con sus proveedores como estrategia para sortear las adversidades financieras. En 2024, logra eliminar US$550 millones en deuda a través de canjes en acciones con los arrendadores de aviones y tenedores de bonos. Sin embargo, el deterioro del escenario financiero para Azul la obliga a solicitar la protección del Capítulo 11.

Extensión del proceso

Como todas las aerolíneas, Azul espera una reestructuración rápida del Capítulo 11. Sin embargo, al extensión bajo la protección judicial dependerá de la capacidad de negociación con sus proveedores, la atracción de nuevos inversionistas y la presentación de un plan atractivo para cumplir los compromisos.

El objetivo de la compañía es reducir el apalancamiento de su deuda neta en un plazo de 12 meses. No obstante, la volatilidad del mercado de cambiario de Brasil y el contexto que afecta a la industria aérea podría retrasar el proceso.

Al igual que con los casos de Aeroméxico, Avianca y LATAM, el Capítulo 11 no debe representar afecciones para los pasajeros de Azul. La compañía seguirá cumpliendo con sus itinerarios programados y servicios.

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