Tras confirmar el impacto de la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) de transferencia en el aeropuerto de Lima, LATAM informó que finalmente procederá a cancelar una serie de rutas desde la capital peruana. La medida afecta a rutas recién inauguradas como otras nuevas que anticipaba para 2026.
La cancelación de estos servicios, se suma al término de la operación Lima – La Habana previsto para marzo 2026. Paralelamente, SKY también ha determinado la cancelación de la ruta Lima – Cancún por el impacto negativo del cobro de las conexiones en Lima.
La decisión de no continuar con la operación de algunos servicios y la apertura de nuevas rutas responde a la tasa de afección que tiene el cobro que realiza Lima Airport para las conexiones internacionales. El pasado 07 de diciembre, la concesionaria inició el cobro de la TUUA de transferencia que implica que los pasajeros en tránsito internacional deban pagar un total de US$11,86 por tramo por las mismas instalaciones que se utilizaban anteriormente.
La medida tendrá un impacto en la conectividad del Perú como del resto de Sudamérica. Las rutas secundarias como destinos vacacionales con mayor elasticidad de la demanda serán los más afectados.
“Esta difícil decisión obedece a la reciente implementación de la Tarifa Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA) de transferencia internacional, en el aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Esta nueva tarifa, que los pasajeros en conexión deben afrontar desde el pasado 7 de diciembre, resta competitividad al hub de Lima y compromete la viabilidad de estas operaciones”, puntualizó LATAM.

Seis rutas afectadas
Tras evaluar el comportamiento de la demanda y la aplicación de la TUUA de transferencia, LATAM decidió cancelar los vuelos recién inaugurados de Lima a Curazao, Florianópolis, Orlando y Tucumán. Además, no abrirá otras dos nuevas rutas que unirían Lima con Ciudad de Guatemala y así como una operación desde Belo Horizonte a la capital peruana a inaugurarse en 2026.
En el modelo hub-spoke, la mayoría de las rutas se construyen con una demanda origen-destino, teniendo en el caso del Perú el punto de partida o término Lima. Para asegurar el sustento de la operación a destinos que no cuentan con la suficiente capacidad de pasajeros se agrega el tráfico alimentador que conecta hacia otros destinos.
El porcentaje de tráfico de conexión varía según los destinos y la oferta del hub. Por ejemplo, LATAM indicó en octubre que la ruta Lima – La Habana estaba alimentada en un 70% por tráfico de conexión que ahora tiene encarecidos sus viajes por la TUUA de transferencia. En otros servicios -como Tucumán- dicho porcentaje alcanza a más del 90%.
“La gestión de una ruta supone la inversión de diversos recursos que requieren alto grado de predictibilidad. La puesta en vigor de una tarifa sin una correcta evaluación técnica de su impacto en la industria de la aviación, vuelven inviables rutas que se sustentan fuertemente en los pasajeros en conexión, incluyendo los vuelos recientemente inaugurados", precisó Manuel van Oordt, CEO de LATAM Airlines Perú.
Desde la aerolínea precisaron que el término de las nuevas rutas será el 29 de marzo de 2026. Por consiguiente, todos los vuelos comercializados para la temporada de vacaciones del hemisferio sur estarán operativos, aunque los pasajeros deberán asumir el costo del cobro de las conexiones.

Una región sensible al precio
A diferencia de otras regiones del mundo, las condiciones socioeconómicas de América Latina y el Caribe hacen que los vuelos tengan una alta sensibilidad al precio. Como resultado, la colocación de una tasa o impuestos, así como alzas de estos anticipan un fuerte impacto en el mercado poniendo en riesgo la conectividad.
Según datos aportados por Peter Cerdá, vicepresidente de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), el promedio de los impuestos sobre el boleto aéreo es el 27% de la tarifa total. En la región, la media es un 40% sin contar la TUUA de transferencia que el Perú está cobrando.
“En nuestra región, el precio es muy sensible. Si subes US$4 —que para Europa puede ser insignificante—, la gente lo siente”, dijo.
La industria aérea esperaba de parte del Estado peruano una solución dentro de la institucionalidad y el contrato de concesión del aeropuerto Jorge Chávez para evitar el cobro de la TUUA de transferencia y así evitar que LATAM como otras aerolíneas cancelen rutas. Sin embargo, pese a los esfuerzos desplegados no hubo respuesta favorable de las autoridades.
“Esta decisión debilita su papel como hub internacional y compromete la competitividad del Perú frente a otros países de la región”, agregó Cerdá.