“Cóctel tóxico” fueron las palabras que utilizó Peter Cerdá, CEO de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) para resumir el impacto que podría enfrentar el Perú con el cobro de la Tasa de Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA). A pocas semanas de realizarse en Lima el Foro de Líderes de la organización, la tasa de une a los desafíos de infraestructura y regulación que amenazan el dinamismo del transporte aéreo en el país.
Si bien por ahora las cifras son positivas con un movimiento de pasajeros por avión que colocan al Perú entre los mercados más dinámicos de la región, hay una alerta que parece no está siendo atendida por las autoridades. La primera es el impuesto a las conexiones que colocarán próximamente en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima. La TUUA para los pasajeros en tránsito amenaza con socavar el esfuerzo de la industria aérea por posicionar a Lima como un hub a nivel continental.
“La TUUA, como se cobre, es un costo que se le va a pasar al consumidor. Tenemos que ver al pasajero que viene en tránsito y utiliza Lima como un punto de salto a otro destino. Si aquí cobran una cifra para ir a otro destino internacional, pero en Bogotá o en Panamá no lo cobran, obviamente el pasajero irá por esos dos aeropuertos porque el costo para volar al destino final con la parada técnica será menor”, señaló Cerdá al diario El Comercio del Perú.
Para el CEO de ALTA, la diversificación operacional que tienen las aerolíneas que mueven conexiones en Lima podría llevar a que los pasajeros seleccionen otros aeropuertos base o hub para gestionar sus conexiones. Como ejemplo mencionó los casos de LATAM, JetSMART y SKY de las cuales dos ya tienen base en Colombia con Bogotá y Medellín (MDE) como competidores directos de Lima
En ese contexto, la TUUA no generaría más recaudación para el Perú y lo afectaría en conectividad. Cabe recordar que el movimiento de aviones hacia otras bases también condiciona las rutas. Un ejemplo de esto son las transferencias de capacidad que JetSMART y SKY han hecho de Chile a Argentina y el Perú ante las oportunidades que tienen los mercados, condicionando el desarrollo de la conectividad en el país original.

Falta liderazgo gubernamental
Según indica Lima Airport, sociedad concesionaria del aeropuerto Jorge Chávez, el cobro de la TUUA está inserta en el contrato de concesión con el Gobierno del Perú a través de la Adenda 6 de 2013. El pago que se incluirá en los pasajes aéreos aplicará para las conexiones internacionales como domésticas en Lima. La justificación es que todos los pasajeros utilizan también la infraestructura aeroportuaria.
Reconociendo el impacto, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ha iniciado una negociación con Lima Airport para bajar el costo de la TUUA y disminuir el impacto en el Perú. Si bien todavía no hay certezas, las conversaciones indican que podría abrir espacio a una modificación.
Para Cerdá, el Gobierno del Perú puede tener un rol protagónico con el tema de la TUUA y corregir errores de contratos en el tema de los aeropuertos que no benefician a los usuarios. Los resultados que se obtengan de esta acción serán claves para asegurar la competitividad del país.
“Entendemos que muchos de los contratos de concesión en América Latina fueron malos y se están corrigiendo en otras partes de la región; en Perú todavía no. Es una oportunidad para que el gobierno evalúe estos acuerdos. Muchos de los que se firmaron hace 20 o 25 años no eran los adecuados para la industria de hoy”, añadió al medio.
De acuerdo con datos de la industria, los costos han subido en promedio un 40% y con el cobro de esta tasa subirán aún más. De materializarse, se anticipan un impacto en varios sectores y Lima podría ver comprometido su posición en el mercado.
Alta sensibilidad al precio
Por las características socioeconómicas de los países de América Latina y el Caribe, los pasajeros son altamente sensibles al precio a diferencia de otras regiones. Como resultado, la colocación de una tasa o impuestos, así como alzas de estos anticipan un fuerte impacto en el mercado poniendo en riesgo la conectividad.
Con el cobro de la TUUA para las conexiones, el Perú se suma a otros países cuyas administraciones políticas están poniendo el riesgo el desarrollo de la aviación, la conectividad y el turismo. En Panamá, un parlamentario está impulsando el cobro de un impuesto a las conexiones generando un amplio rechazo. Más al sur, en Chile, el gobierno de Gabriel Boric compromete aún más el crecimiento luego de que la Dirección de Presupuesto propuciera elevar la tasa de embarque.
Según datos aportados por Cerdá, el promedio de los impuestos en el boleto aéreo es el 27% de la tarifa total. En la región, la media es un 40% sin contar la TUUA que el Perú cobraría.
“En nuestra región, el precio es muy sensible. Si subes US$4 —que para Europa puede ser insignificante—, la gente lo siente”, puntualizó.