Avianca vuelve a jugar en las grandes ligas de las aerolíneas tradicionales y lo hace desafiando a LATAM, compañía que en los últimos años ha tomado el liderazgo por el segmento Premium. Durante esta semana, la aerolínea colombiana presentó su nuevo producto Insignia by. Además, dio a conocer su renovada propuesta de servicio con la cual quiere rescatar al viajero preferente.
Por años, dos aerolíneas en expansión continental como son Avianca y LAN (hoy convertida en LATAM) disputaron codo a codo el mercado tradicional latinoamericano. Una competencia no sencilla que para algunas compañías representó años de búsqueda de un modelo y producto adecuado no sólo para atender la demanda de la región, sino que también un modelo de negocios rentable.
Todo esto cambió en 2021 cuando Avianca decidió reorganizarse y cambiar su modelo de negocio. Como parte de su reestructuración, la aerolínea colombiana decidió abandonar su estilo tradicional de línea aérea para convertirse en una compañía de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés).
La decisión fue compleja y no bien recibida, pero necesaria. La situación financiera obligaba a ajustarse más el escenario de aquellos años obligaba a ajustarse y transformarse. La decisión era desaparecer o mantenerse en el negocio y funcionando como empresa rentable. Hoy con las cuentas en orden, Avianca está lista para volver a las grandes ligas.

Decidida a recuperar terreno
Mientras Avianca se transformaba en una empresa similar a una LCC, LATAM aprovechó su reestructuración y ensayos anteriores para potenciar su producto. Como resultado, el lanzamiento de su Premium Economy para rutas medias más el trabajo con su programa de pasajero frecuente LATAM Pass logró avanzar en el mercado Premium de varios mercados, incluyendo el segmento corporativo de Colombia.
La reacción de Avianca no se hizo esperar. Tras sanear sus estados financieros, la compañía comenzó gradualmente a recuperar sus espacios. Para ello, aprovechó su nueva estructura y producto para ofrecer una propuesta para cada segmento de pasajeros. En la interna de la aerolínea colombiana aseguran que es una forma de hacer realidad que “el cielo es todos”.

El primer cambio vino de la mano de sus asientos Premium de la flota Airbus A320neo. Aprovechando que es un asiento único en el mercado, lo transformó en un producto Business de corta distancia (denominado hoy Business Class Americas). Básicamente, fue aprovechar el asiento exclusivo y sumar amenities más un servicio mucho más personalizado. Inicialmente, fueron 12 rutas que después se extendieron a todos los vuelos internacionales con la flota A320neo y los Boeing B787-8 dentro América (salvo Nueva York JFK). Después se extendió también a los vuelos nacionales.
Luego vinieron la transformación del servicio con nuevas salas VIP en el aeropuerto El Dorado de Bogotá y check-in exclusivo, más el lanzamiento de Insignia by Avianca. Esta semana, la aerolínea sorprendió con el nuevo asiento en suite con el cual dispondrá en toda la flota B787-8. Instalará un producto similar en los futuros Airbus A330-900 más A350-900, adquiridos por Abra Group.
Avianca también está aprovechando su programa Lifemiles altamente valorado para potenciar sus productos Premium. Recientemente, lanzó una nueva categoría Magno para los viajeros más frecuentes.
Similitud con LATAM
Tras el lanzamiento, los comentarios en la industria no se han hecho esperar valorando positivamente la transformación la que consideran necesaria para atender la tendencia. Las comparaciones no se hicieron esperar, especialmente, con el nuevo asiento Business Class que guarda similitudes con la última propuesta que LATAM está comenzando a ofrecer en su flota B787.
Las comparaciones también están en sus salas VIP, especialmente, la Diamond para los pasajeros de Insignia de Avianca en comparación la sala más exclusiva de LATAM en Santiago, así como los check-in exclusivos de Insignia. Otro punto del cambio está en la atención personaliza tanto en tierra como a bordo, donde las dos aerolíneas han puesto foco en brindar al pasajero más exclusivo la máxima dedicación, cortesía y acompañamiento.

Desde Avianca destacan que no se transformarán en una compañía tradicional como era antes. Destacan que su paso por el modelo LCC les dio la estructura para operar con los costos más bajos respaldados por el alero de Abra Group, su matriz. De hecho, afirman que continuarán facilitando el acceso a volar a más personas. La nueva propuesta de Business Class será una forma de “ampliar el negocio”.
Por su parte, LATAM después de años de búsquedas de un producto adecuado estandarizado para la región, descartan volver a un modelo más híbrido. La intención diferenciarse de sus competidores con un producto de alto nivel que están demandando tal como lo confirman sus ingresos. Sólo en el segundo trimestre 2026, los ingresos por pasajeros de LATAM representaron el 29% del total con un alza de 9 puntos porcentuales por sobre el promedio de la cabina principal.
Búsqueda por el pasajero Premium
El pasajero Premium es una de las tendencias que está marcando el mercado de las aerolíneas actualmente. Si hace algunos años era la democratización, hoy lo es la personalización de los servicios, pero sin abandonar lo otro.
La nueva propuesta de Avianca refuerza ese día y en ese sentido, no podemos entenderla como un giro en 180° de su negocio: es una ampliación. En LATAM quizás hay una mayor determinación en lo que se quiere ofrecer, algo que sólo se pudo determinar después de años de ensayos y también de indefiniciones.
Hoy, más que una disputa por quién ofrece el mejor asiento o la sala VIP más exclusiva, el desafío estará en construir una experiencia consistente en todos los puntos del viaje y, especialmente, en lograr que el pasajero esté dispuesto a pagar más por ella. En este punto, LATAM tiene camino más que avanzado, pero Avianca tiene la experiencia de su competidora y la nueva estructura para trabajar sobre esta propuesta y mejorarla.
La competencia recién comienza. Avianca vuelve a despegar y LATAM debe asegurar su lugar en el mercado en medio de clientes más exigentes que pagan por un servicio que esperan recibir. Lo único que está claro que es que ambas quieren volar alto.