LATAM ajusta proyecciones para 2026 por volatilidad y alto precio del combustible

Ante el alza del precio de combustible, LATAM comenzó a aplicar algunos ajuste de capacidad y control de costos. La compañía destacó su fortaleza financiera para enfrentar el escenario.
Carga de combustible en un A320 de LATAM
Carga de combustible en un A320 de LATAM. Fotografía: World Fuel Services

A pesar de su posición fortalecida para enfrentar la crisis derivada con la guerra con Irán, LATAM se vio obligada ajustar sus proyecciones de costos, tipo de cambio y márgenes. Si bien tiene una menor exposición que otras aerolíneas, no escapa a los altos precios del combustible.

La compañía informó que ahora espera un CASK (costo por asiento-kilómetro disponible) ajustado de pasajeros sin combustible en un rango de entre 4,50 y 4,70 centavos de dólar, junto con un EBITDA ajustado estimado entre US$3.800 millones y US$4.200 millones. Asimismo, proyecta mantener una razón de apalancamiento neto ajustado igual o inferior a 1,8 veces y una liquidez mínima de US$4.500 millones.

Las nuevas proyecciones de LATAM consideran un precio del combustible significativamente más alto de lo previsto. En concreto, la aerolínea estima un valor de US$170 por barril para el segundo y tercer trimestre de 2026, moderándose a US$150 hacia el cuarto trimestre.

Tal como lo ha aclarado Roberto Alvo, CEO de la compañía, en distintas instancias, existe una alta incertidumbre respecto a la evolución del conflicto lo que complica el escenario inmediato. Por el momento, consideran supuestos tomando como referencia un dólar alto esperando un desenlace positivo en el corto plazo.

En este contexto, LATAM anticipa gastos adicionales por combustible superiores a US$700 millones sólo en el segundo trimestre. La cifra muestra el impacto que ejerce el combustible de aviación en la industria aérea, siendo el segundo ítem después de los salarios que puede representar entre 30% a 50% de los costos.

Los ajustes a las proyecciones financieras también responden a una revisión del tipo de cambio de Brasil de R$5,5 a R$5,15 por US$1. Este ajuste, junto con la apreciación de otras monedas regionales, impacta directamente en el alza del CASK ajustado sin combustible.

Estrategias para mitigar el impacto

LATAM resalta su fortaleza financiera para enfrentar la crisis. El motivo es las ganancias históricas que viene registrando, impulsado por la alta demanda y por el aumento de los ingresos del tráfico Premium, cuyos ingresos aumentando en un 28% entre el primer trimestre 2026 en comparación con 2025.

Pese a la solidez financiera, LATAM decidió aplicar medidas para amortiguar el impacto del alza del precio del combustible. Entre estos destacan una mejor gestión de ingresos, ajustes específicos de capacidades (algunos de los cuales ya se realizaron aprovechando el contexto adverso del cobro de las conexiones en Lima), mayor control de los costos y políticas de liquidez más robustas.

Además, la aerolínea mantiene activa su política de cobertura de combustible. En ese sentido, Ricardo Bottas, CFO de LATAM, señaló que la compañía no está enfrentando una escasez de combustible en el corto plazo.

Resultados sólidos en el inicio de 2026

Durante el primer trimestre 2026, LATAM continuó con los resultados de 2025, mostrando ganancias millonarias. El impacto del alza en el último periodo ayudó a que las cifras no se vieran impactadas de manera significativa, compensado además por los altos ingresos, una demanda sólida, tráfico Premium y la lejanía geográfica del conflicto.

En el primer trimestre de 2026, la compañía reportó un margen operativo ajustado del 19,8% y una utilidad neta de US$576 millones. Asimismo, LATAM aumentó su capacidad (ASK) en un 10,4% y transportó 22,9 millones de pasajeros, lo que representa un crecimiento del 9,1% en comparación con el mismo trimestre de 2025. Este incremento fue impulsado principalmente por el segmento internacional y el mercado doméstico en Brasil. El factor de ocupación consolidado alcanzó un 85,3%. En el negocio de carga mostró también un desempeño destacado permitiendo asegurar ingresos.

En términos financieros, el EBITDA ajustado llegó a US$1.315 millones durante el trimestre, reflejando una ejecución comercial disciplinada pese a un impacto cercano a US$40 millones asociado al alza del combustible. La compañía también generó US$391 millones en la caja, manteniendo una liquidez total superior a US$4.100 millones, equivalente al 27% de sus ingresos de los últimos doce meses.

“Esta solidez, potenciada por una red diversificada, el avance del segmento Premium y una estructura de costos eficiente, otorga la flexibilidad necesaria para gestionar la volatilidad del combustible y la incertidumbre para el resto del año”, puntualizó el CFO de LATAM.

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