Con el fin de asegurar su sostenibilidad financiera, KLM anunció una profunda reestructuración de sus operaciones que contempla la reorganización de aproximadamente 5.000 puestos de trabajo, equivalentes a cerca del 15% de su plantilla directa. La medida forma parte de un plan destinado a incrementar en €1.000 millones su resultado operativo anual bajo un escenario cada vez más complejo para la industria aérea.
La decisión fue comunicada junto con los resultados financieros del tercer trimestre de 2026, periodo en el que la aerolínea registró un beneficio operativo de €458 millones de euros, con €106 millones más que en igual periodo del año anterior. No obstante, la compañía considera que su rentabilidad continúa siendo insuficiente para financiar las inversiones necesarias en aviones, servicio al cliente y personal.
Marjan Rintel, presidenta y CEO de KLM, atribuyó mayores dificultades al escenario geopolítico global derivado de la guerra que los Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán y sus consecuencias en el alza del precio del combustible de aviación. A esto, se suman las presiones adicionales sobre la industria aérea con alzas de costos operacionales y laborales, entre otros factores.
La reestructuración llega después de implementar mejoras estructurales por más de €750 millones. En los últimos meses, KLM gestionó una reducción de gastos administrativos, externalización de servicios y optimización de instalaciones. Sin embargo, considera necesario dar un nuevo salto para fortalecer su competitividad.
La reorganización contempla distintas modalidades para los puestos afectados. Cerca de 800 posiciones vinculadas a operaciones en plataforma de KLM Cityhopper y gestión de equipajes serán transferidas a proveedores externos. Otros 2.000 puestos pasarán a depender de la estructura de Air France – KLM Group, incluidos aproximadamente 1.500 trabajadores del centro de atención al cliente Cygnific. A esto se suma la reorganización de KLM Catering Services, que involucra 1.250 puestos y cuya colaboración con gategroup comenzó esta primavera.
Finalmente, las mejoras de productividad previstas supondrán la eliminación de otros 1.000 empleos aproximadamente. La compañía espera gestionar el impacto mediante salidas naturales, acuerdos voluntarios y reubicaciones internas, aunque no descarta ajustes adicionales.

E195-E2 por sobre el A320neo
Uno de los cambios más relevantes afecta la estrategia de flota europea. KLM mantendrá la incorporación de Airbus A321neo, pero descartará los A320neo que estaban previstos, reemplazándolos por más Embraer E195-E2.
La decisión permitirá ajustar mejor la capacidad a la demanda de su red europea y otorgará mayor protagonismo a KLM Cityhopper. Paralelamente, los Boeing 737-700/-800/-900 y E190 serán retirados progresivamente durante los próximos años.
La aerolínea también concentrará su capacidad en aquellas rutas que contribuyan de manera más significativa a la conectividad de pasajeros y a las operaciones de conexión en Ámsterdam. La intención es potenciar el hub como una de las principales fortalezas de la aerolínea.
Productividad y competitividad como prioridades
KLM busca incrementar estructuralmente su productividad al menos un 8% para 2028, acompañado de un crecimiento salarial muy moderado. Además, continuará impulsando la digitalización, la automatización y la reorganización de servicios para reducir costes operacionales. El objetivo financiero es elevar el resultado operativo anual en €1.000 millones, hasta alcanzar los 1.400 millones.
Para Rintel, las decisiones son dolorosas, pero necesarias para preservar el futuro de la aerolínea y su conectividad internacional. La ejecutiva advirtió que mantener la situación actual podría tener consecuencias todavía más graves para el empleo y las conexiones de los Países Bajos con el resto del mundo.