Con confianza en medio de las turbulencias que enfrenta la industria, Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines, aseguró que la compañía que preside está en una posición sólida para enfrentar la crisis. Sin embargo, dependiendo de la extensión del conflicto advirtió que podría haber efectos en la oferta y los precios.
Sin duda que los tiempos actuales no son fáciles para la industria aérea. El alto precio del combustible derivado de la guerra de los Estados Unidos con Irán y las represalias que este país ha tomado ha instalado un escenario altamente desafiante de alcance global.
Bajo este escenario, Alvo reconoció que el sector está acostumbrado a lidiar con precios elevados del combustible. En la conferencia Wings of Changes Americas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), recordó la crisis de 2008 cuando los precios también se elevaron por sobre los US$100 por barril. No obstante, el contexto actual tiene la característica de un rápido incremento.
“Lo que no nos había pasado nunca es un aumento de precio tan rápido”, afirmó.
Para el CEO de LATAM Airlines Group, este incremento impactará fuertemente en la aviación. Son más US$300.000 millones en costos asociados al combustible. Por consiguiente, podría duplicar el gasto de este ítem y presionar los márgenes de un sector que históricamente opera con una rentabilidad cercana al 4%.

Impacto en la oferta y la demanda aérea
Considerando las últimas crisis de la industria, reconoció la resiliencia del sector y las capacidades de las aerolíneas para adaptarse. Respecto a la evolución del precio del combustible de aviación, proyectó un escenario moderadamente optimista con valores entre los US$100 a US$120 por barril. Sin embargo, reconoció que la incertidumbre persiste.
En Wings of Change Americas advirtió que, de persistir los altos costos del combustible, será inevitable un traspaso a tarifas. Por lo tanto, podría derivar en una contracción de la demanda y ajustes en la oferta.
“Este aumento de costo tiene que ser traspasado a precios, y si se mantiene, vamos a ver impactos en la oferta en los próximos meses”, señaló.
Por ahora, la demanda está sólida al menos por esta parte del mundo. Desde LATAM no han visto un cambio de interés de la gente por viajar lo que es positivo. La tendencia podría mantenerse si hay una rápida solución al conflicto.
Con prudencia y habiendo aprendido las lecciones de las crisis anteriores, Alvo dijo que LATAM enfrenta la coyuntura con una posición favorable. Los resultados históricos obtenidos por la compañía, el escenario de 2020 y el Capítulo 11 fueron episodios complejos que prepararon a la aerolínea para los escenarios adversos.
“Estamos preparados para absorber este tipo de crisis”, destacó.
Frente al escenario actual, Alvo indicó que LATAM mantendrá una estrategia basada en “confianza y prudencia”. Esto podría implicar eventuales ajustes de capacidad sin perder de vista las oportunidades de crecimiento.
En paralelo, advirtió sobre problemas estructurales en la cadena de suministro. Destacó la recuperación de las entregas por parte de los fabricantes Airbus y Boeing, sin embargo, advirtió que todavía hay desafíos en lo que respecta a motores, tanto en mantenimiento preventivo como entregas. Además, cuestionó la fiabilidad de algunas nuevas tecnologías.
“El problema de los motores va a ser más profundo y no se va a resolver en lo que queda de la década”, sostuvo.

Presión de costos más allá del combustible y el valor de la aviación
Abordando otros puntos que impactan a la región, Alvo también alertó sobre otros factores que están elevando los costos para los pasajeros. Como ejemplos, mencionó el aumento de impuestos y tasas aeroportuarias en distintos países.
“Estamos viendo aumentos de impuestos en aeropuertos que afectan directamente al viajero”, indicó.
Bajo el escenario actual de altos precios de combustibles, estos cobros adicionales no ayudan a mantener la demanda y con esto a la aviación. En ese sentido, invitó a la industria a mejorar la comunicación para resaltar el valor que tiene la aviación en los países.
“Somos una de las arterias principales de la economía mundial. Si se detiene la industria, se detiene el mundo”.
Además, remarcó el efecto multiplicador del sector. Señaló que por cada empleo directo se generan hasta seis puestos adicionales en actividades vinculadas como turismo, transporte y servicios.
Uno de los puntos críticos abordados por el ejecutivo fue la implementación de la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) para pasajeros en tránsito en Perú. Alvo advirtió que esta medida afecta la competitividad del país, escenario que ya se refleja con las cancelaciones de rutas que tuvo que hacer LATAM. Recordó a las autoridades y los asistentes que el cobro puede hacer que una familia de cuatro personas podría pagar hasta US$100 adicionales por conexiones.
“Estamos imponiendo una restricción importante a la llegada de turistas”, afirmó, destacando que Perú es uno de los pocos mercados que aún no recupera plenamente los niveles prepandemia.
Chile: oportunidades y desafíos en políticas públicas
En el caso de Chile, el CEO de LATAM enfatizó la necesidad de avanzar en políticas públicas que impulsen la conectividad aérea. En materia de turismo, criticó la falta de una estrategia de largo plazo.
“Tenemos 7 millones de turistas y deberíamos tener 20 o 30 millones”, señaló.
Asimismo, cuestionó la falta de coordinación entre distintas entidades del Estado para el manejo de los aeropuertos haciendo énfasis en la gobernanza. Paralelamente, planteó la necesidad de optimizar el uso de la infraestructura existente ante de impulsar grandes inversiones.
“En los próximos seis meses podemos mejorar mucho el uso de la infraestructura que tenemos”, aseguró.
A nivel de industria, destacó que existen soluciones de corto plazo que no requieren grandes recursos. Simplemente, se pueden dar solución con una mejor gestión.

Optimismo pese a la tempestad
Pese a los múltiples desafíos, el CEO de LATAM se mostró optimista respecto al futuro de la industria en la región. Des que enfrenta esta coyuntura en un momento de mayor fortaleza financiera y operativa.
“Nadie quiere que esto ocurra, pero al menos está pasando en un momento en el cual estamos bien preparados”, concluyó.