En medio de la recuperación de su capacidad operativa, Eduardo Valdivia, asumió como nuevo CEO de Boliviana de Aviación (BoA). Reemplazó a Juan José Galvarro, quien hasta hace pocos días se desempeñaba en el cargo y quien en la conferencia Wings of Change Americas en Santiago, delineó la hoja de ruta de la compañía bajo el nuevo gobierno del Presidente Rodrigo Paz.
Valdivia inició su carrera en LAN, ocupando roles clave en planificación de tripulaciones, control de gestión y gestión de recursos. Posteriormente, fue director de Estrategia Comercial en Colombia, antes de ser country manager de LATAM en Bolivia hasta 2020.
La experiencia en una de las aerolíneas más destacadas de Latinoamérica y el mundo, le entregó un bagaje importante para liderar la transformación de la compañía boliviana. Hoy, la empresa desempeña un rol estratégico en la conectividad aérea del país al no existir competidores con igual capacidad, pero que en el último tiempo se ha visto afectado por una crisis operativa.
Manteniendo en parte el enfoque su antecesor, la estrategia que apunta el nuevo CEO de BoA es fortalecer la seguridad operacional y avanzar en la rentabilidad de la empresa. De esta manera, la compañía podrá asegurar su sostenibilidad financiera en el tiempo, reducir contingencias de gran envergadura, además de avanzar en su modernización. A lo anterior, se agrega también mayor eficiencia en la gestión de la empresa como en las operaciones y el foco en las rutas internacionales.
Una estrategia alineada
Uno de los planes que tiene el nuevo gobierno del Presidente Paz es abrir los cielos de Bolivia para incrementar el transporte aéreo, la oferta y competencia. Con más frecuencias bilaterales y los cielos abiertos, BoA podría incrementar su operación adoptando eficiencias y economías de escala, tal como propone su nuevo CEO.
Una de las bases de la aerolínea estatal boliviana está en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra. Su altitud permite operar distintas rutas de corta, media y larga distancia, lo que no ocurre desde aeropuertos como El Alto en La Paz o Cochabamba. La ubicación geográfica brinda un potencial para conectar Sudamérica a través de un tráfico intrarregional que está subexplotado.
Otros de los planes de Valdivia como nuevo CEO de BoA es crecer en los mercados internacionales. En sintonía con la idea del hub del gobierno, la compañía puede atender nuevos destinos y mejorar las frecuencias para ofrecer múltiples combinaciones de vuelos. A fines de 2025, por ejemplo, una reorganización de las operaciones de la empresa en Chile permitió atender tanto Santiago e Iquique con vuelos sin escalas e independientes desde Santa Cruz de la Sierra.
Actualmente, BoA opera desde Santa Cruz hacia Asunción, Buenos Aires (EZE), Caracas, Iquique, Santiago, Sao Paulo (GRU), Madrid y Miami. Desde el 02 de junio dejará de volar a Ciudad de Panamá y Washington DC (IAD).
Rol estatal
Pese al enfoque empresarial de su nuevo CEO, BoA seguirá como una aerolínea estatal. Su rol forma parte del tercer pilar con el cual Bolivia ha definido su transporte aéreo, pero con una aerolínea basada en la eficiencia para ser sostenible y competitiva.
Por su red doméstica, la compañía desempeña un rol social que no podría ser reemplazado de manera inmediata por la falta de competencia. Debido a la compleja geografía y la gran extensión territorial del país, los desplazamientos por vía terrestre pueden superar las 12 horas entre algunas regiones. En este contexto, la aviación se convierte en una solución fundamental para la conectividad de Bolivia, especialmente al facilitar el acceso oportuno a servicios esenciales como la atención de salud.