BoA apuesta por una operación más eficiente bajo la redefinición de la política aeronáutica de Bolivia

BoA sigue trabajando para recuperar la operación en Bolivia. La aerolínea es el principal operador en el país con una flota de 17 aviones.
Juan José Galvarro, CEO de BoA
Juan José Galvarro, CEO de BoA. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Durante su intervención en la conferencia Wings of Change Americas, Juan José Galvarro, CEO de Boliviana de Aviación (BoA), delineó el rol de su compañía bajo el nuevo escenario que vivirá la aviación en Bolivia. Con la llegada del nuevo gobierno del Presidente Rodrigo Paz, el país busca transitar hacia una política de cielos abiertos marcando un punto de inflexión en la materia.

Para la aerolínea estatal, la transformación política que está impulsando Bolivia en aviación es una oportunidad histórica. Por la ubicación del país, puede aportar a mejorar la conectividad en la región con una ventaja en las operaciones intra-regionales. En ese sentido, la idea del hub de Santa Cruz es una idea interesante que también pueden fortalecer las operaciones.

Según explicó CEO de BoA, la nueva política aeronáutica de Bolivia se estructura sobre tres pilares fundamentales. El primero apunta a una liberalización del mercado, orientada a generar mayor flexibilidad operativa y fortalecer la conectividad aérea, tanto a nivel doméstico como internacional.

“Estamos trabajando en una transformación del transporte aéreo que permita mejorar la conectividad dentro del mercado”, afirmó Galvarro.

Un segundo eje se centra en la infraestructura. En este ámbito, el gobierno boliviano está enfocado en identificar y corregir falencias que afectan la interconexión entre el transporte aéreo y el turismo. Bajo esa línea, la estrategia incluye también una mayor visibilidad internacional de Bolivia como destino turístico, reforzando el rol de la aviación como motor de desarrollo.

El tercer pilar para la aviación de Bolivia está directamente relacionado con el rol de BoA. Galvarro destacó la necesidad de consolidar una aerolínea estatal eficiente, sostenible y competitiva, capaz de generar alianzas estratégicas y dinamizar el ecosistema aeronáutico boliviano.

“La aerolínea estatal debe ser sostenible en el tiempo y competitiva para generar un contexto aeronáutico robusto”, sostuvo.

BoA CRJ200 en Santiago Chile
Fotografía: Maurice Becker

Galvarro: La política anterior colapsó

BoA es la principal aerolínea de Bolivia. Tras años de restricciones y un entorno altamente complejo, los competidores nacionales prácticamente han desaparecido, siendo los casos de AeroSur y Amaszonas, los ejemplos más claros. Hoy, sólo Ecojet tiene una pequeña participación en el mercado doméstico, mientras que los mercados internacionales dominan los operadores extranjeros juntos con la empresa estatal.

Según Galvarro, la política anterior colapsó lo que impone importantes desafíos para el escenario actual. El CEO de BoA advirtió que la política aérea anterior ha colapsado, lo que ha derivado en una reducción de hasta el 50% en las capacidades operativas del sistema. Esta situación ha impactado directamente en la conectividad, dejando desatendidos diversos mercados internos.

“No hay una conectividad como la que existía hace cinco o diez años. Hoy hay rutas que no están siendo atendidas, y eso genera un impacto relevante en el desarrollo del país”, enfatizó.

Actualmente, BoA está enfocada en recuperar sus aviones para fortalecer la operación dentro como fuera de Bolivia. En ese sentido, los vuelos domésticos tienen la prioridad al mismo tiempo que se resuelven las debilidades del sistema aeronáutico antes de expandirse hacia nuevas oportunidades. Destacó que la implementación de una política aeronáutica integral será clave para restablecer la conectividad y fortalecer la industria.

Lo anterior, sugiere que la aerolínea boliviana podría revisar algunos ejes de su expansión internacional definidas durante el gobierno anterior. Bajo esa lógica algunos destinos o rutas podrían sufrir una pausa o postergar su inicio dependiendo de las capacidades operativas o las condiciones de mercado.

Asimismo, CEO de BoA destacó el rol social de la aviación en Bolivia. Debido a la geografía y extensión del país, el transporte terrestre puede tomar hasta 12 horas entre ciertas regiones. Por lo tanto, la aviación es solución crítica para las personas, especialmente para el acceso a servicios esenciales como la salud.

Piloto de BoA con bandera Boliviana en el aeropuerto de Santiago
Fotografía: Aeropuerto Santiago

“Recuperar la conectividad no solo tiene un impacto productivo, sino también social. Es fundamental para garantizar el acceso a servicios y oportunidades en todo el país”, concluyó Navarro.

BoA cuenta con una flota de 17 aviones de los cuales cinco están fuera de servicio. De acuerdo con datos de la industria, posee tres Airbus A330-200 (uno detenido), dos Boeing 737-300, tres B737-700 (dos fuera de servicio), siete B737-800 (dos fuera de vuelo) y dos Mitsubishi CRJ200.

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