En medio de un escenario de estancamiento en las cifras de tráfico aéreo, las aerolíneas ven con esperanzas el cambio de gobierno en Chile. Más que un cambio de color político, consideran que hay un escenario de oportunidades para trabajar en conjunto y reposicionar a Chile en los puestos de liderazgo que siempre ocupó
Durante la incorporación de JetSMART a la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), se abordó el contexto del mercado aéreo en Chile y la capacidad que tienen las aerolíneas para aportar a los países más allá facilitar los viajes. Sin embargo, para aprovechar todo el potencial urge trabajar en temas de tasas, inversión en infraestructura y equipamientos, legislaciones acordes, entre otros puntos.
“¿Hay oportunidades en la agenda para el mercado aeronáutico en Chile? Sin duda, desde nuestra perspectiva es positiva. Vamos a seguir participando, pero hay muchos temas que trabajar”, señaló Estuardo Ortiz, CEO de JetSMART.
En conversación con “El Aéreo”, el directivo anticipó el sentimiento positivo que existe hacia Chile a partir de este año. A mediados del año pasado, durante la conferencia Wings of Change Americas en Bogotá, manifestó sus esperanzas de que vuelva la inversión al país para que se retome el crecimiento. Desde Lima, en octubre, bajo el alero del Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), advirtió preocupaciones por la posibilidad de que la Dirección de Presupuesto planteara elevar las tasas de embarque, además del problema de la infraestructura. El optimismo se volvió a mencionar durante la presentación del avión número 50 en noviembre.
Desde la agrupación que representa y lidera a más del 82% de las aerolíneas en el mundo, también ven con auspicioso el futuro de Chile. Tanto para el país como para la región, los próximos años serán decisivos para tomar el liderazgo mundial.
“Chile siempre ha tenido un nombre reconocido con Panamá y Brasil siempre ha sido uno tres países al nivel transporte aéreo. Si miramos décadas pasadas, fue el país que iba innovando y creando, esa carretera de marco regulatorio, competitividad, cielos abiertos que no existían”, precisó Peter Cerdá, vicepresidente de IATA para las Américas.
Ante la llegada de José Antonio Kast a la Presidencia de la República de Chile, las expectativas en el sector de las aerolíneas están en que se pueda retomar el impulso que siempre caracterizó al país. En ese sentido, es el momento para abordar puntos que están pendiente y hoy retrasan el crecimiento de la aviación como de los países.
“Yo tengo grandes expectativas con este nuevo gobierno que está entrando para poder hablar sobre la competitividad en el país y cómo generar más conectividad internacional. Tenemos que entender que hay una oportunidad cuando otras regiones las han ido perdiendo”, precisó Cerda.

Trabajar en conjunto
Desde IATA como la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) han hecho un llamado para reimpulsar el transporte aéreo en Chile. Para ello, han pedido que las autoridades pongan a la aviación en su agenda. Entre las medidas est ampliando horarios en aeropuertos clave, modernizar la infraestructura y avanzar en regulaciones que impulsen nuevas rutas.
“Es muy importante que desde el comienzo trabajemos con el nuevo gobierno para que entienda que somos un actor muy importante social y económicamente en el desarrollo del país. Queremos contribuir”, puntualizó Cerdá.
Para las aerolíneas, el transporte de pasajeros, las tasas de embarque, la infraestructura y equipamiento no es la única prioridad en Chile. Un punto que sigue preocupando es la carga aérea considerando que el país es exportador. En ese contexto, el vicepresidente para las Américas de IATA transmitió la preocupación de las aerolíneas por la falta de eficiencia en el aeropuerto considerando que es una terminal nueva.
Cinco desafíos para Chile
Para que Chile vuelva ser líder en la región como quieren las aerolíneas es fundamental la cooperación público-privada, pero de manera efectiva. Con las empresas aéreas trabajando por operaciones más eficientes y estimulando la demanda, además de avanzar en la renovación de flota para funcionar de manera más sostenible, el llamado es al sector público a alinearse por el desarrollo.
El principal desafío para el próximo gobierno será recuperar la confianza del sector privado y reactivar el crecimiento económico, condición esencial para sostener la demanda aérea. La administración de Gabriel Boric finalizará con un crecimiento promedio bajo del Producto Interno Bruto (PIB), lo que ha impactado en la expansión del tráfico aéreo.
Otro eje clave es reducir la alta burocracia que frena proyectos de inversión, especialmente la denominada “permisología”. Se trata de un obstáculo para dinamizar el tráfico corporativo y, con ello, otros sectores productivos.

En materia aeronáutica, urge modernizar infraestructura y equipamiento. Esto, incluye la instalación de sistemas ILS CAT IIIB y la ampliación de terminales para fortalecer la capacidad operativa de la red aeroportuaria.
Asimismo, el gobierno del Presidente José Antonio Kast deberá abordar la falta de gobernanza y coordinación entre organismos públicos en los aeropuertos. El caso del aeropuerto de Santiago es el que más preocupa.
Finalmente, la industria observa con preocupación iniciativas legislativas que imponen nuevas obligaciones y mayores multas a las aerolíneas. Para el sector un escenario de sobrerregulación que podría afectar la libertad tarifaria y la conectividad aérea de Chile.