En un intento por revertir la medida del Departamento de Transportes (DOT) de los Estados Unidos, la administración de la Presidente Claudia Sheinbaum cedería slots en el aeropuerto de Ciudad de México (MEX) a las aerolíneas cargueras estadounidenses. De concretarse, marcaría el retorno de los vuelos de carga al aeropuerto principal de la capital azteca desde 2023.
En confundidas declaraciones del presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), Antonio Cosío, dijo que el Gobierno de México comenzaría a otorgar slots a las aerolíneas cargueras estadounidenses. Los vuelos serían en horarios no saturados.
“En cuestión de la carga, hasta donde tenemos entendido ya se le dio autorización a las cargueras internacionales y nacionales para operar del AICM en horarios no pico, en horarios en donde hay disponibilidad”, dijo Cosío al diario “El Financiero”.
Sin embargo, en el mismo medio indica un retracto indicando que no hay autorización. Según el presidente del CNET tuvo un “mal entendido”.
No obstante, sus palabras pueden interpretarse como un adelanto de la respuesta que estaría dando México ante los Estados Unidos. En el aeropuerto internacional de Ciudad de México (AICM, como se lo llama en México o MEX, por su código IATA), se está trabajando en una ampliación de operaciones. De esta manera, podrían sumarse vuelos de carga en horarios no saturados, tal como indica Cosío.

Aeropuerto Felipe Ángeles arriesga conectividad
La cancelación unilateral de los vuelos con los Estados Unidos representaría un duro revés para el aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA, como se le dice en México o NLU, por su código IATA). De concretarse la medida, serían 500 vuelos afectados por semestre correspondientes a Aeroméxico, Viva y Volaris.
Si bien el AIFA funciona con el respaldo del Estado, todavía está lejos de ser rentable. Por lo tanto, la cancelación de rutas reduce el número de operaciones, así como de pasajeros que circulan por sus instalaciones afectando los ingresos que se obtienen por servicios.
Ante la menor cantidad de vuelos, es posible que las aerolíneas muevan aviones a otros aeropuertos. De concretarse, otras rutas también podrían verse afectadas.
Las aerolíneas todavía están analizando el impacto mientras esperan una pronta solución diplomática. En caso de que no se concrete, la diversificación de operaciones que tienen Aeroméxico, Viva y Volaris podría favorecer a compensar con aumentos de capacidad por vuelo.
De acuerdo con la orden emitida por el DOT, varias rutas operadas desde los aeropuertos de Ciudad de México (MEX y NLU) se verán comprometidas hacia los Estados Unidos. Considera servicios existentes como nuevos. Sin embargo, no habla de operar a través de otros aeropuertos.
Aeroméxico debe suspender las rutas que parten de Ciudad de México (NLU) hacia Houston (IAH), y McAllen, además aplicar la suspensión Ciudad de México (MEX) a San Juan de Puerto Rico que debía iniciar el 29 de octubre. Viva tiene comprometidas sus rutas hacia Austin, Chicago (ORD), Dallas Fort Worth, Denver, Houston (IAH), Miami, Nueva York (JFK) y Orlando. Finalmente, Volaris no puede iniciar la ruta Ciudad de México (MEX) – Nueva York (EWR).
Volaris ha precisado que todos sus servicios entre México y los Estados Unidos siguen normales. Por su parte, Viva adelantó que la medida del DOT afectará a miles de pasajeros.
CANAERO pide solución a través del diálogo
Mediante una declaración, CANAERO se refirió a las órdenes emitidas por DOT. La organización destacó la importancia de mantener una relación bilateral basada en la cooperación, la certidumbre y el beneficio mutuo. Además, hizo un llamado al Gobierno de México y a las autoridades de los Estados Unidos para restablecer las condiciones de competencia y conectividad entre ambos países.
CANAERO reiteró su compromiso de colaborar con todos los actores del sector aéreo. De esta manera se podrán identificar soluciones que mitiguen los efectos de estas medidas sobre pasajeros, empresas y cadenas logísticas. Desde su perspectiva, es fundamental garantizar la continuidad de los servicios aéreos que favorecen el comercio, el turismo y la integración económica regional.