El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (OSITRAN) constata que existen pendientes críticos en el nuevo aeropuerto Jorge Chávez de Lima. Las observaciones se establecen luego de realizar una inspección no programada en la infraestructura y equipamiento de la nueva terminal el pasado 14 de marzo.
Actualmente, OSITRAN señala que el aeropuerto Jorge Chávez tiene un avance del 99,5%. El 0,5% restante corresponde a asuntos técnicos y administrativos. Todos deben resolverse antes de la puesta en marcha fijada para el 30 de marzo.
Sin embargo, existe la posibilidad de que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTC) postergue la inauguración. Se espera que la cartera ministerial entregue su posición en la tarde de hoy, según las opiniones de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
Las aerolíneas que operan en el aeropuerto de Lima solicitan a las autoridades la certeza en la fecha de apertura. La industria aérea enfatiza que la principal preocupación es la seguridad y operar con certezas. Por consiguiente, no se puede mantener la incertidumbre a pocos días de la inauguración del aeropuerto.
OSITRAN: los pendientes del nuevo aeropuerto Jorge Chávez
Según OSITRAN, el nuevo aeropuerto Jorge Chávez tiene pendientes a nivel de infraestructura y equipamiento. Algunos son de responsabilidad directa de la concesionaria Lima Airport Partners (LAP), otros involucran a certificados por parte de otros organismos del Estado.
Con relación a la infraestructura, se detecta la falta de integración de algunos sistemas de detección y alarma contra incendios (DACI). También se está en proceso de integración del sistema de control de acceso y la sincronización de protocolos de red local de área (LAN).
Otros puntos observados son el sistema de megafonía y alarma pública por voz (PAS/PVAS), sistema de información de vuelos (FIDS) cuya implementación está prevista junto con el traslado de operaciones al nuevo terminal. Falta un proceso de integración de la iluminación al sistema de control centralizado.
A nivel de detalles de arquitectura, están pendientes reparaciones menores de losetas, drywall y jardinería. En seguridad la integración y conectividad de interfonos en elevadores y puntos críticos.
Permisos y licencias aún pendientes
LAP aún debe gestionar el Certificado de Operación y Servicios Aeroportuarios ante la DGAC así como el registro de usuario no doméstico de SEDAPAL. Además, están pendientes las licencias de funcionamiento para estacionamientos y almacenes, otorgadas por la Municipalidad del Callao. En paralelo, se requiere el Certificado ITSE para 16 instituciones públicas que operarán en el nuevo terminal, trámite a cargo de las entidades estatales correspondientes.
Por otro lado, las aerolíneas y empresas que operarán en el aeropuerto deben completar la certificación ITSE de sus oficinas, almacenes y áreas de mantenimiento, afectando a compañías como American Airlines, Avianca, Copa Airlines, Iberia, KLM, LATAM y United. También está pendiente la autorización operativa de combustibles para EXOLUM y comercializadoras, bajo la supervisión del Ministerio de Energía y Minas. Finalmente, se requiere la emisión de licencias de funcionamiento para diversas franquicias y comercios.
Otros aspectos en evaluación
OSITRAN también menciona que el nuevo aeropuerto Jorge Chávez debe solucionar la calidad de la señal de telefonía móvil dentro del terminal. A esto, se agregan observaciones en las condiciones de las vías de acceso exterior al nuevo terminal, un punto altamente cuestionado no sólo por la industria aérea sino que también los pasajeros.
El organismo fiscalizador enfatiza la importancia de completar las pruebas técnicas finales y la capacitación del personal antes de la apertura del nuevo aeropuerto Jorge Chávez. Sólo de esta manera, se garantizarán los más altos estándares de seguridad y eficiencia antes de su inauguración.