Como parte de su objetivo de contar con una flota moderna y eficiente, LATAM acuerda con Boeing la compra de 10 B787-9 adicionales. La nueva orden complementa el pedido realizado en diciembre de 2023 y permitirá asegurar el retiro de equipos más antiguos y menos eficientes, además de proveer una capacidad flexible de crecimiento.
Al igual que en otros pedidos, nueva orden que realiza LATAM considera opciones por B787 adicionales. De esta manera, la compañía asegura los slots en el caso de requerir un aumento de capacidad futuro. El acuerdo consolida al grupo aeronáutico como el mayor operador de B787 en Latinoamérica y también entre los principales a nivel mundial.
Cuando se reciban todas las unidades encargadas en firme, LATAM dispondrá de 52 B787 en su flota, 10 del modelo B787-8 y 42 B787-9. El número representa un aumento de 26 aviones en comparación con la operación de 2019.
“Esta orden le permitirá al grupo continuar su crecimiento internacional, con entregas comprometidas desde 2025 hasta el final de la década”, dice Ramiro Alfonsín, CFO del grupo LATAM.
Desde el fabricante estadounidense, destacan la confianza y relación histórica con la línea aérea chilena para continuar con su crecimiento a futuro. El crecimiento de la flota B787 permitirá atender las proyecciones al alza en los viajes internacionales en los próximos años.
“Valoramos la continua confianza de LATAM en la familia B787 Dreamliner para seguir expandiendo su red internacional desde los centros en Santiago, São Paulo y Lima”, señala Mike Wilson, vicepresidente de Ventas para América Latina y el Caribe de Boeing.
Tanto los aviones encargados en diciembre como los del nuevo pedido estarán equipados con motores General Electric GENx. El mayor número de aviones con estos motores permitirá a la compañía operar con más flexibilidad y reducir costos.
Actualmente, LATAM dispone de 37 B787 en su flota de los cuales 10 corresponden al modelo -8 y 42 al -9. Todos estos aviones están propulsados con motores Rolls Royce Trent 1000.
Más B787-9 en LATAM para renovar flota
Con el aumento de unidades B787-9, LATAM espera avanzar con la renovación de la flota y proveer una capacidad suficiente para crecer de manera flexible. De acuerdo con lo indicado por Alfonsín, los B787-9 debieran estar entregados antes del término de la década, permitiendo retirar equipos más antiguos y menos eficientes.
Al anunciar la orden, LATAM no especifica si los nuevos B787-9 van directo a reemplazar un modelo específico. Sólo se limita a indicar que ayudarán a impulsar el crecimiento sostenible de la compañía en los próximos años.
En el corto plazo, la línea aérea debe terminar de reemplazar los B767-300ER. Estos aviones prácticamente están fuera de la flota de pasajeros con sólo nueve unidades en servicio. La capacidad de estos aviones será asumida en parte por los Airbus A321XLR y los B787-8.
Para los próximos años, se espera la renovación de los B777-300ER que atienden rutas internacionales de alta densidad desde Sao Paulo (GRU). Su reemplazo por más B787-9 asegura una estandarización de la flota con equipos de última generación.
Más adelante se espera un posible retiro de los B787-8 replicando la estrategia de la década de 1990 cuando la compañía reemplaza los B767-200ER por los B767-300ER. Por el momento, los B787 de menor capacidad están asegurados en la flota dado que serán sometidos a retrofit.