El martes 20 de octubre, Boeing recibió de parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) la certificación para el B737-10, el avión más grande de la familia B737 MAX. De esta manera, puede comenzar con las entregas en los próximos meses después de un largo proceso de ensayos que se extendió por más de cinco años.
Con una longitud de 43,8 metros y una capacidad máxima de 230 pasajeros, el B737-10 completa la actual familia de aviones de pasillo único de Boeing. Es una alternativa frente al Airbus A321LR y A321XLR en las operaciones en rutas medias. Al igual que el producto del fabricante europeo, mantiene la homogeneidad del resto de los B737 MAX.
En una configuración típica de dos clases, el modelo puede transportar entre 185 y 210 pasajeros y alcanzar una autonomía de hasta 3.100 millas náuticas (5.740 kilómetros). Boeing destaca, además, que el avión ofrece el menor costo por asiento entre los aviones de pasillo único actualmente en servicio y hasta 365 millas náuticas adicionales de alcance frente a sus competidores, sin necesidad de tanques de combustible auxiliares.
Un programa clave para Boeing
La certificación del B737-10 representa un paso estratégico para Boeing, debido al volumen de pedidos acumulados. Más de 30 clientes han encargado 1.555 unidades, equivalentes a más del 30% de los pedidos pendientes de la familia B737 MAX.
“Completar el programa de certificación nos permite avanzar hacia la entrega de un avión Boeing que establecerá un nuevo estándar en la aviación comercial”, afirmó Stephanie Pope, presidenta y CEO de Boeing Commercial Airplanes.

El fabricante considera al B737-10 un modelo relevante para recuperar generación de flujo de caja. Mientras tanto, el fabricante estadounidense continúa avanzando en su proceso de recuperación financiera y operacional.
El proceso de certificación incluyó más de 2.000 horas de vuelo y 1.000 horas de pruebas en tierra. Además, se agregó una extensa revisión documental por parte de la FAA. Desde su primer vuelo, realizado el 18 de junio de 2021, el programa acumuló 976 vuelos y más de 2.060 horas de pruebas.
Nuevas exigencias de seguridad
El B737-10 es también el primer avión comercial certificado bajo todos los requerimientos de la Aircraft Certification, Safety and Accountability Act de 2020 (ACSAA). Se trata de una normativa que establece exigencias adicionales en materia de documentación de seguridad y factores humanos.
Entre sus novedades se encuentra un sistema mejorado de ángulo de ataque, diseñado para simplificar las indicaciones en cabina y reducir advertencias erróneas. Esta solución será incorporada como equipamiento estándar en toda la familia B737 MAX. El avión también incorpora las mejoras tecnológicas de la familia, que permiten reducir hasta 20% el consumo de combustible y las emisiones de CO₂ frente a generaciones anteriores.
WestJet será el primer operador
La certificación de la FAA abre ahora el camino para las primeras entregas. Boeing espera completar próximamente los procesos regulatorios pendientes ante la Autoridad de Transporte de Canadá y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA).

La aerolínea canadiense WestJet será el cliente de lanzamiento del B737-10. Prevé recibir sus primeros aviones a comienzos de 2027, sujeto a las aprobaciones regulatorias correspondientes. Alaska Airlines también espera incorporar el modelo durante la primavera de 2027. Otros importantes operadores del avión son United (167 B737-10), Ryanair (150 encargos), American Airlines (115 pedidos), Delta y Pegasus (100 aviones, respectivamente).
Con este nuevo modelo, Boeing completa una familia que abarca desde el NB737-7 hasta el B737-10. Finalmente, el fabricante puede ofrecer capacidades de entre 135 y 230 pasajeros, reforzando su posición en uno de los segmentos de mayor volumen de la aviación comercial mundial.