Durante 2025, Aerolíneas Argentinas volvió a conseguir una rentabilidad de su operación, la segunda ocasión desde su estatización de en 2008. La compañía recibió en los últimos días la aprobación de su asamblea de accionistas y la validación de los resultados por parte de la consultora KPMG como por la Auditoría General de la Nación (AGN).
La compañía obtuvo AR$238 mil millones en 2025. Como resultado de su rentabilidad, Aerolíneas Argentinas pagará por primera vez el impuesto a las ganancias a favor del Estado. Según la aerolínea serán unos AR$6 mil millones que se desembolsarán al erario público.
Además, la compañía volvió a registrar patrimonio neto positivo después de más de una década, alcanzando un valor de AR$18 mil millones. Este logro es resultado de los ejercicios positivos de los dos últimos años, sin que la compañía requiriese aportes de fondos públicos. Durante 2026 tampoco se prevén pedidos de fondos al Tesoro Nacional.
En términos del resultado a nivel EBIT, una vez incorporados los ajustes menores derivados del proceso de auditoría, la compañía registró un superávit operativo de US$120,7 millones. En función de mantener su rentabilidad como empresa, Aerolíneas Argentinas redujo su deuda bancaria y financiera en un 52%. La misma asciende a US$170,5 millones al 31 de diciembre 2025.
Desde la compañía explicaron que esta acción forma parte de una política sostenida de sus cuentas. Enfatizaron que la gestión actual sigue enfocada en esta línea.
Un funcionamiento independiente de alta confiabilidad
Tras alcanzar y mantener la ansiada rentabilidad, Aerolíneas Argentinas sigue sin solicitar fondos al Tesoro. Entre 2008 y 2023, Aerolíneas Argentinas registró una pérdida operativa promedio de US$400 millones de dólares anuales a nivel EBIT. A pesar de que fue reduciendo los aportes, la compañía demandó al Estado US$8.000 millones en transferencias directas.
“Alcanzar un patrimonio neto positivo, cerrar el año sin aportes del Tesoro, y registrar resultados que permiten avanzar en un plan de renovación de flota con recursos propios, marca un cambio profundo para la compañía y abre una nueva etapa de crecimiento”, señaló Fabián Lombardo, CEO de Aerolíneas Argentinas.
Desde el punto de vista operacional, la firma estatal reportó igual cantidad de horas a las de 2024, con un factor de ocupación del 83% sobre un promedio de 300 vuelos diarios. En promedio, viajaron 35 mil pasajeros por día. El total de pasajeros transportados durante 2025 superó los 12.780.000.
Sin afectaciones significativas, la empresa estatal reportó un cumplimiento del 99,4%. Como resultado, alcanzó un Net Promote Score (NPS) de 55 puntos bajo un escenario de alta demanda. Los cambios en el mercado aéreo argentino, la capacidad operativa y alto nivel de satisfacción entre los pasajeros, favorecen para que Aerolíneas Argentinas tome protagonismo en los próximos meses lo que debiese repercutir en sus finanzas y rentabilidad, pese al contexto geopolítico que afecta a la industria aérea.
Renovación de flota
Uno de los cambios más importantes tras alcanzar la rentabilidad y un funcionamiento independiente de los recursos públicos es la renovación de flota que tendrá Aerolíneas Argentinas. Recientemente, la compañía firmó con Airbus y Boeing para reforzar la operación doméstica e internacional.
El acuerdo con Airbus considera la adquisición de seis A330-900 que permitirán operar con más eficiencia e incrementar capacidad en rutas de larga distancia. Con una configuración para 291 asientos, la empresa podrá recuperar la capacidad que antes disponía con el A340, pero con una eficiencia significativamente superior (25% de ahorro en combustible del A330-900 respecto al -200).
Con Boeing, Aerolíneas Argentinas sumará cuatro B737-8 y 10 B737-10. Este último avión es de gran importancia ya que le permitirá competir con más eficiencia en rutas medias, además de incrementar capacidad en las rutas de mayor demanda dentro de Sudamérica.
La incursión en rutas medias había sido hasta la fecha un desafío para Aerolíneas Argentinas por no contar con un avión adecuado. Como resultado, quedó marginada en parte de esta operación respecto otros operadores de la región, perdiendo competitividad en el mercado. Sólo la llegada de los B737-8 he podido ir superando este desafío.