Aerolíneas buscan impulsar una regulación más estricta para enfrentar el aumento de los pasajeros disruptivos

Las aerolíneas no sólo buscan castigar a los pasajeros disruptivos, también apuntan a un efecto disuasivo. Sudamérica es la única región con tendencia al alza, según IATA.
Pasajero disruptivo
Fotografía: Imagen creada con IA

Ante la presencia cada vez mayor de pasajeros disruptivos en las aerolíneas en varias partes del mundo, la industria aérea buscará impulsar una estrategia para fortalecer la regulación y conseguir sanciones más específicas. La intención es crear un efecto disuasivo importante a fin de disminuir las afectaciones a la seguridad que implican conductas inapropiadas durante el vuelo.

La normativa actual ya considera sanciones a los pasajeros que no siguen las normas durante el vuelo. Sin embargo, en muchos casos esta no se aplica correctamente o los marcos regulatorios son insuficientes para establecer una sanción ejemplificadora.

Para las aerolíneas, los pasajeros disruptivos representan un riesgo a la seguridad ya que puede poner en peligro la integridad física de los otros pasajeros, la tripulación y también al avión. En los aeropuertos, puede dañar la infraestructura y equipamiento, además de alterar el servicio que se brinda.

La seguridad es la prioridad número uno en la aviación. Por ello, tanto aerolíneas como aeropuertos mantienen estrictos protocolos y tolerancia cero con los pasajeros disruptivos. Ante el aumento de casos piden una normativa más estricta.

Frente a este escenario, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y las principales aerolíneas, aseguraron en la Asamblea General que están ya trabajando en una estrategia conjunta para fortalecer los marcos regulatorios. Además, buscan aplicar sanciones más efectivas y desarrollar campañas de educación dirigidas a los pasajeros.

IATA: cualquier incidente sigue siendo inaceptable

Durante la Asamblea General que se celebró en junio en Río de Janeiro, Willie Walsh, director general de IATA, explicó que las estadísticas a nivel global muestran una mejora respecto del año anterior. Sin embargo, insistió en que la industria mantiene una política de tolerancia cero.

“Este año hemos observado una ligera disminución en el número de incidentes con pasajeros conflictivos en comparación con el año pasado. Obviamente, cualquier incidente es inaceptable”, dijo.

Walsh destacó que cada vez más aerolíneas están adoptando posiciones más severas contra quienes alteran el normal desarrollo de un vuelo. En primer lugar, está todo lo que guarda relación con la seguridad de los pasajeros y de las tripulaciones, luego hay un tema de costos asociados que los operadores pagan por conductas inapropiadas.

“Las aerolíneas son muy claras: no toleraremos este tipo de comportamientos. Cada vez más aerolíneas están tomando medidas enérgicas contra quienes interrumpen los vuelos, incluyendo el cobro de los costes derivados de cualquier desvío”, agregó.

El director de IATA recordó que los pasajeros disruptivos no solo comprometen la seguridad del vuelo, sino que también afecta a cientos de viajeros cuyos itinerarios pueden verse alterados por retrasos. En algunos casos, las conductas pueden derivar en aterrizajes no programados o cancelaciones.
Sudamérica preocupa por el aumento de los casos

Pese a la disminución observada a nivel mundial, IATA advierte que Sudamérica representa actualmente una excepción. En la región, compañías como Avianca ha reportado un alza de 27,1% en 2025 respecto 2024, mientras que LATAM destacó un alarmante aumento del 50% en el mismo periodo.

El caso del chileno que intentó abrir una puerta de un avión de esta última compañía en ruta Sao Paulo (GRU) – Frankfurt para luego insultar de manera xenófoba y racista a un tripulante de cabina (TCP) ha sido el más grave caso. Si bien ya no está en la agenda noticiosa de los medios, sigue siendo un problema para todo el sector.

El director de IATA atribuye esta situación a la ausencia de consecuencias legales para quienes alteran la seguridad operacional. Por lo mismo, en Río de Janeiro hizo un llamado a los Gobiernos, entes reguladores, la Justicia y a la industria a trabajar de manera coordinada para enfrentar este flagelo.

“Esto se debe probablemente a la falta de una regulación adecuada y a la ausencia de consecuencias para quienes interrumpen las operaciones de las aerolíneas”, sentenció Walsh.

Willie Walsh en la Asamblea General de IATA en Río de Janeiro, Brasil.
Willie Walsh, director de IATA. Fotografía: IATA

Aerolíneas apuestan por un marco regulatorio más sólido

Para Roberto Alvo, CEO de LATAM, destacó que otros mercados como los Estados Unidos cuentan con sanciones considerablemente más severas. Por lo tanto, se genera un efecto disuasivo. Ante la realidad, destacó que la compañía participa activamente en conversaciones con las autoridades de distintos países para impulsar regulaciones más claras.

“En Estados Unidos, estas sanciones son mucho mayores. Y en lo que estamos trabajando como industria, no solo como LATAM, es en un marco regulatorio en los diferentes países que sancione de manera más directa y precisa este tipo de comportamiento”, dijo en la Asamblea General de IATA.

El ejecutivo enfatizó que el objetivo no es aumentar las sanciones por sí mismas, sino proteger la seguridad de los pasajeros y garantizar la continuidad de las operaciones. Asimismo, valoró la disposición de algunas autoridades para abordar el problema.

Previo al encuentro, Avianca también manifestó la necesidad de mejorar la normativa. En Colombia, la aerolínea está impulsando al Congreso para avanzar en el trámite del Proyecto de Ley 153 de 2024. Esta iniciativa es fundamental para endurecer las sanciones, crear mecanismos de exclusión y fortalecer la protección del personal aeronáutico y los viajeros frente a los pasajeros disruptivos.

Roberto Alvo, CEO de LATAM (der) y Jerome Cadier, CEO LATAM Brasil (izq) en IATA AGM en Río de Janeiro.
Roberto Alvo, CEO de LATAM (der) y Jerome Cadier, CEO LATAM Brasil (izq) en IATA AGM en Río de Janeiro. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Educación: otro eje del trabajo conjunto

Además del fortalecimiento legal, la industria considera que la prevención será un componente fundamental para reducir los incidentes con pasajeros disruptivos. El CEO de LATAM sostuvo que existe un importante desafío comunicacional para explicar qué conductas son inaceptables durante un vuelo y cuáles son sus consecuencias. Agregó que esta tarea debe involucrar no sólo a las aerolíneas, sino también a los Gobiernos y a los medios de comunicación.

Según explicó, parte de estos comportamientos responde al desconocimiento de las normas aeronáuticas. Por lo tanto, una mayor educación podría contribuir a reducir las malas conductas a bordo de los aviones.

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