Con el objetivo de impulsar el turismo en Chile, la Subsecretaría de Turismo espera delinear una estrategia para dar valor a la actividad aprovechando los esfuerzos de gobierno por recuperar la inversión en el país. La intención es mejorar la posición de Chile como destino.
En la feria Business Travel Expo (BTE) 2026, María Paz Lagos, subsecretaria de Turismo, destaca el potencial de los viajeros de mayor gasto y la posibilidad de aprovechar la conectividad que Chile mantiene con mercados como España. Según indicó, los viajeros de negocios representan cerca del 10% de los turistas internacionales que llegan a Chile, pero generan aproximadamente el 17% de las divisas del turismo receptivo.
La diferencia respecto del visitante tradicional es significativa. Mientras un turista convencional deja alrededor de US$590 por viaje, el viajero de negocios genera aproximadamente US$1.040. Por lo mismo, la estrategia está pensada para generar valor en toda la cadena. Una acción similar a la promoción de la aviación que por cada empleo que se crea en esta industria, se activan hasta cinco puestos de trabajo en otros sectores.
“Para nosotros hablar de turismo de negocio es hablar también de crecimiento, empleo, inversión y de cómo Chile se posiciona frente al mundo”, señaló Lagos.
La subsecretaria recordó que el turismo genera cerca del 7% del empleo nacional y moviliza una extensa cadena de pequeñas y medianas empresas (PYMES). Por lo mimo, aumentar el gasto y la permanencia de los visitantes puede tener un efecto relevante sobre la economía.
Chile quiere atraer más valor, no solamente más turistas
La estrategia no apunta únicamente a incrementar el número de visitantes internacionales. El objetivo es captar turistas que tengan un mayor impacto económico y extender los beneficios hacia las distintas regiones del país.
“Nuestro desafío no es solamente atraer más eventos, queremos atraer más valor”, sostuvo Lagos.
Chile busca consolidarse como un destino regional para congresos, reuniones empresariales y viajes corporativos. Para ello, la estrategia busca revivir los valores tradicionales con los que se destacó el país hasta 2019 como estabilidad, la seguridad de las inversiones y la conectividad del país.
Para la cartera de Turismo, las cifras son buenas Durante 2016 Chile obtuvo 18 postulaciones para congresos internacionales y trabajaba en otras ocho candidaturas. Santiago, además, alcanzó una posición destacada dentro del mercado latinoamericano de reuniones.
Sin embargo, a nivel práctico los resultados son todavía cuestionables. En conectividad aérea, por ejemplo, Chile todavía tiene el desafío de recuperar servicios permanentes, incluyendo con mercados Premium, y capturar oportunidades que todavía otros países ganan.
El crecimiento del turismo de reuniones requiere también aumentar la capacidad de infraestructura. La subsecretaria Lagos destaca los avances en los aeropuertos, carreteras y centros de convenciones, junto con proyectos que buscan ampliar la oferta disponible fuera de la capital.
La expansión de esta infraestructura permitiría que el turismo de negocios tenga un impacto más descentralizado. De esta manera, se generarían oportunidades para empresas, trabajadores y destinos regionales.

El potencial del “Bleisure”: negocios y vacaciones
Una de las tendencias que Lagos identifica como particularmente atractiva para Chile es el denominado “Bleisure”. Se trata de un concepto que combina los viajes de negocios o corporativos (business) con el placer (leisure). En términos prácticos, viajar por motivos laborales y extender posteriormente la estadía para realizar actividades turísticas.
La oportunidad es especialmente relevante porque un pasajero que llega al país por una reunión, congreso o actividad empresarial puede transformar un viaje de negocios en una experiencia turística más extensa.
“Que quien llegue a Santiago por una reunión pueda extender su viaje y conocer nuestros valles, nuestra gastronomía”, ejemplifica la subsecretaria.
Según las referencias internacionales mencionadas por Lagos, cerca del 46% de los delegados que participan en reuniones internacionales regresan posteriormente al destino por motivos vacacionales. En muchos casos acompañados de familiares y amigos. Para Chile, esto abre una segunda oportunidad: convertir al visitante corporativo en un futuro turista vacacional.

España, un mercado estratégico para Chile
Dentro del plan chileno, España aparece como un mercado particularmente atractivo. Lagos plantea que existen países donde Chile mantiene una fuerte relación de negocios, inversión y vínculos empresariales, pero donde todavía existe espacio para aumentar el flujo turístico.
En la BTE 2026, la subsecretaria de Turismo de Chile llamó a aprovechar la conectividad aérea para facilitar la posibilidad de transformar los viajes corporativos en viajes de mayor duración. La intención busca conectar al visitante español con una oferta turística que va mucho más allá de Santiago.
“En España se conoce Chile por negocios, y creo que ahí tenemos una tremenda oportunidad”, señaló la subsecretaria.
La posibilidad consiste en aprovechar las relaciones empresariales, la comunidad existente y los vínculos económicos entre ambos países para generar un círculo virtuoso: negocios, inversión, turismo y mayor permanencia. El desafío, por tanto, es que quien viaje a Chile por una reunión empresarial no conozca únicamente los productos turísticos tradicionales, sino que pueda incorporar nuevas experiencias y destinos a su viaje.

Foco en el pasajero Premium
Junto con los viajes corporativos y la tendencia del Bleisure, uno de los objetivos a los que apunta Chile en materia de Turismo es al viajero Premium. Este se caracteriza por un mayor gasto, estadías potencialmente más extensas y una demanda por servicios de mayor calidad.
Un ejecutivo que llega a Santiago para participar en un congreso puede extender su estadía hacia destinos como el desierto de Atacama, los valles vitivinícolas, la Patagonia o la costa central. También puede regresar posteriormente con familiares o amigos para realizar un viaje exclusivamente vacacional.
Para Lagos, esta combinación permite que Chile deje de pensar solamente en volumen de visitantes. Bajo este gobierno se espera que se avance hacia una estrategia basada en mayor gasto turístico, permanencia y generación de valor.
La tecnología también juega un papel creciente. La posibilidad de trabajar remotamente permite extender estadías y combinar períodos laborales con vacaciones, favoreciendo la captación de talento y nuevos perfiles de viajeros internacionales.
La visión de la Subsecretaría de Turismo apunta finalmente a integrar turismo, inversión, conectividad y negocios dentro de una misma estrategia. Chile cuenta con una posición geográfica particular, una red de conexiones internacionales y una imagen asociada a estabilidad y desarrollo empresarial que puede ser utilizada para potenciar el turismo de alto valor.
“Tenemos una oportunidad muy importante en más turismo y oportunidades para nuestras regiones”, planteó Lagos.