Aumentan los casos de pasajeros disruptivos en Latinoamérica: sector aéreo pide endurecer las normas y medidas efectivas

En América Latina, la cifra de pasajeros disruptivos ha ido en alza. Tanto aerolíneas y aeropuertos piden medidas más estrictas a las autoridades.
Pasajero disruptivo
Fotografía: Imagen creada con IA

Los pasajeros disruptivos han vuelto a encender las alertas en la aviación latinoamericana. En el último tiempo, varias aerolíneas han reportado agresiones físicas, incumplimiento de las instrucciones de seguridad y violencia a bordo de los aviones. La situación no queda allí, los aeropuertos también se han visto afectados con diversos tipos de incidentes que han comprometido la seguridad de los recintos.

Si bien la normativa es clara frente a los delitos en el transporte aéreo, continúan aumentando los casos. La situación escapa de la realidad geográfica, de país y contexto social. Para la industria es un caso preocupante, ya que representan una amenaza a la seguridad.

En términos generales, un pasajero disruptivo es quien no respeta las normas ni sigue las instrucciones de seguridad, además de realizar insultos, agresiones, realizar declaraciones alarmantes, perturbar el orden y tranquilidad de los vuelos. Se pueden presentar a bordo de los aviones y en los aeropuertos.

Por su comportamiento, representa un riesgo a la seguridad ya que puede poner en peligro la integridad física de los otros pasajeros, la tripulación y también al avión. En los aeropuertos, puede dañar la infraestructura y equipamiento, además de alterar el servicio que se brinda.

La seguridad es la prioridad número uno en la aviación. Por ello, tanto aerolíneas como aeropuertos mantienen estrictos protocolos y tolerancia cero con los pasajeros disruptivos. Ante el aumento de casos piden una normativa más estricta.

Cifras al alza

De acuerdo con la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), en 2024 se registró un incidente de pasajeros disruptivos por cada 392 vuelos en todo el mundo. El número fue ligeramente inferior al del 2023 cuando se reportaron 404 incidentes.

En América Latina, la situación ha ido creciendo. En Colombia, Avianca reportó durante 2025 un total 572 casos de pasajeros disruptivos con un aumento de 27,1% respecto a 2024. Durante 2026, ya acumula 272 incidentes. El escenario llevó a la compañía a pedir al Congreso de su país medidas para endurecer las leyes e insta a tener un marco normativo sólido para disuadir, sancionar y prevenir estos casos.

Más al sur, LATAM también reporta un alza de incidentes en sus vuelos. De los 743 casos, pasaron a 1.141 en 2025 lo que representa más de un 50% de aumento, cifra que consideran alarmante.

Otras aerolíneas también vienen reportando casos. En Chile, el 19 de diciembre de 2023, un pasajero argumentó que un vuelo de JetSMART salió con retraso de Iquique e hizo una escala no programada en Antofagasta para cargar combustible por lo que sus alegatos provocaron un altercado con la tripulación. Su versión se difunde rápidamente días después por redes sociales. Sin embargo, la información de la tripulación de ese vuelo precisó que el pasajero no hizo caso de las instrucciones de seguridad y la escala estaba programada. La situación obligó a la autoridad a intervenir y el vuelo se demoró por tres horas, ya que la tripulación consideró que el pasajero era un riesgo para la seguridad.

En Brasil, la Asociación Brasileña de Compañías Aéreas (ABEAR), los casos de pasajeros disruptivos en vuelos domésticos en Brasil han crecido de forma significativa en los últimos años. De los 1.019 casos reportados en 2023 aumentaron a 1.764 situaciones en 2025. Entre los incidentes más comunes se incluyen agresiones físicas, amenazas falsas, daños a la propiedad y casos de acoso.

Los aeropuertos no escapan

En Chile, uno de los casos que preocupan son los falsos avisos de bomba habitualmente se registran en aviones y aeropuertos. Como las alertas no se descartan, cada alarma se atiende como si fuese un caso real activándose todos los protocolos.

Desde Aeropuerto Santiago de Chile, señalan que han observado un incremento de 30% en las denuncias relacionadas a pasajeros disruptivos en los últimos años. Las situaciones van de pasajeros que dan malos tratos al personal del aeropuerto, de las aerolíneas y los servicios públicos hasta quienes han realizado avisos falsos de bombas o personas que han destruido pantallas, equipamiento y mobiliario del aeropuerto.

Recientemente, el 23 de abril, un concejal del Partido Comunista de Chile fue detenido por alertar de una falsa bomba en el aeropuerto activándose todos los protocolos de seguridad. Nuevamente se activaron todos los protocolos.

En regiones, el aeropuerto de Calama ha sido varias veces escena de pasajeros disruptivos. Entre los incidentes más comunes están pasajeros en estado de ebriedad o las barras bravas de equipos de fútbol.

En Santiago, famosas son las imágenes de un ciudadano haitiano que en dos ocasiones atacó las instalaciones con un martillo. La primera vez fue detenido, pero puesto en libertad. Recientemente, el Gobierno de Chile lo expulsó del país.

pasajero atacante martillo aeropuerto
Ataque del pasajero en agosto 2024. Fotografía (referencial): video pasajero

Llamado a la acción

Las aerolíneas piden a las autoridades hacer cumplir la normativa dado que la seguridad del transporte como la integridad física de las personas está en riesgo. Los aeropuertos también se han sumado a la petición.

Parte de las críticas están en un sistema garantista que no hace cumplir la normativa. El Poder Judicial chileno está en esa controversia. Algo similar ocurre en Colombia. Por lo mismo, piden medidas más duras y penas efectivas.

Roberto Alvo, CEO de LATAM, señaló en su cuenta de LinkedIn que es lamentable que se requiera regulación específica para estas conductas. Enfatiza que un pasajero disruptivo, no sólo afecta las conexiones y las operaciones completas, sino que pone en riesgo la seguridad de los pasajeros y tripulación.

“Eso es algo en lo que no estamos dispuestos a transar”, enfatizó.

Desde Avianca, rechazan categóricamente cualquier conducta o acto de violencia que atente contra la integridad de sus empleados y clientes. Mientras estos casos sigan ocurriendo seguirán ejerciendo todas las acciones legales a su alcance frente a pasajeros disruptivos.

“Para Avianca, la seguridad y el respeto por los empleados y clientes son innegociables. Este tipo de comportamientos no solo afectan la integridad de las personas, sino que también ponen en riesgo la operación aérea”, dijeron.

La aerolínea colombiana reitera su llamado urgente a las autoridades y al Congreso colombiano para avanzar en el trámite del Proyecto de Ley 153 de 2024. Esta iniciativa es fundamental para endurecer las sanciones, crear mecanismos de exclusión y fortalecer la protección del personal aeronáutico y los viajeros frente a conductas que pongan en riesgo la seguridad aérea.

Desde Aeropuerto Santiago de Chile, comentan que han propuesto y coordinado en diversas mesas de trabajo la implementación de la campaña para fomentar el respeto. La intención es generar un efecto disuasivo que permita reducir estos casos.

“En nuestro trabajo colaborativo con la autoridad, hemos puesto en su conocimiento estas situaciones para que sirvan como antecedentes en los análisis que puedan realizarse a la normativa y planes de acción vigentes”, comentó Manuel Valencia, subgerente de Comunicaciones de la concesionaria.

La industria destaca el ejemplo reciente de Brasil. La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) sacó una nueva normativa que clasifica a los pasajeros disruptivos en tres niveles: “Indisciplina”, “Grave”, “Muy grave”.

Las infracciones catalogadas como indisciplina o graves podrán ser sancionadas con multas de hasta R$17.500 (más de US$3.300). En tanto, los casos muy graves contemplan, además de sanciones económicas, la prohibición de embarcar en vuelos nacionales por un período de entre seis y doce meses. Asimismo, se creará una lista de pasajeros sancionados a quienes se les podrá negar el embarque.