Posible escasez de combustible anticipa cancelaciones de vuelos en Europa y amenaza con complicar el verano

Para IATA, la falta de combustible podría derivar en cancelaciones de vuelos en Europa. De persistir las condiciones
Carga de combustible en un avión
Fotografía: KLM

Un ambiente de incertidumbre se vive en Europa con la amenaza de cancelaciones masivas de vuelos. La escasez de combustible derivada del bloqueo en el estrecho de Ormuz continúa generando preocupación entre las aerolíneas y aeropuertos. Si bien Irán confirmó que abrió el paso, la situación sigue volátil.

Si bien las operaciones aéreas están aseguradas en lo inmediato y los aviones operan con total seguridad, varias aerolíneas han comenzado a recortar capacidad. SAS fue la primera aerolínea europea en cancelar alrededor de 1.000 vuelos en marzo, sin descartar nuevos recortes. Ayer, Lufthansa informó más reducciones de capacidad y el cierre de su filial CityLine, además acelerar el retiro de flota más antigua y menos eficiente. KLM ha ajustado su programación cancelando varios vuelos, aunque representan menos del 1% del total de operaciones.

De acuerdo con la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), la escasez de combustible podría traducirse en cancelaciones de vuelos en las próximas semanas en Europa. De confirmarse este escenario, el inicio de la temporada alta de verano en el hemisferio Norte está en riesgo.

“La evaluación de la Agencia Internacional de Energía (AIE) sobre la posible escasez de combustible para aviones es preocupante. También hemos estimado que para finales de mayo podríamos empezar a ver cancelaciones de vuelos en Europa por falta de combustible. Esto ya está ocurriendo en algunas zonas de Asia”, señaló Willie Walsh, director general de IATA.

Según la AIE Europa podría contar con apenas seis semanas de suministro de jet fuel si las interrupciones persisten, lo que eleva el riesgo de disrupciones operativas en aeropuertos y aerolíneas. Sin embargo, la Comisión Europea enfatiza que en lo inmediato no hay una escasez, tal como indica el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI).

No obstante, tanto la industria aérea como distintas organizaciones reconocen que el escenario se está volviendo preocupante. Por lo mismo, instan a una coordinación mientras se espera una pronta solución del conflicto. La extensión de la guerra que los Estados Unidos e Israel impulsaron contra la República Islámica de Irán es el principal motivo de alerta por el impacto en la distribución y el precio del combustible.

Willie Walsh, director de IATA, en Ginebra 2025
Willie Walsh, director de IATA. Fotografía: IATA

Impacto en pasajeros y tarifas

El combustible representa entre el 30% al 50% de los costos operativos de una aerolínea. Como resultado, el alza en el precio del petróleo se hace sentir en el gasto de las aerolíneas lo que obliga a traspasar los costos a los pasajeros.

Desde mediados de marzo, las aerolíneas han comenzado a aumentar los precios de los pasajes o cobrar un cargo adicional por combustible. Las rutas de larga distancia, especialmente, entre Asia y Europa son las primeras que se vieron impactadas por el cierre de los espacios aéreos en el golfo Pérsico, Iraq e Irán, más el bloqueo de volar sobre Rusia (para las aerolíneas occidentales).

Posteriormente, distintas aerolíneas del mundo no sólo han elevado el precio de los pasajes, sino que también de servicios adicionales. Uno de los más afectados ha sido el del equipaje. En los Estados Unidos, United, Delta y American Airlines han elevado las tarifas.

La combinación de precios altos y servicios adicionales más caros amenaza con reducir las previsiones de la demanda y con esto la capacidad, afectando la conectividad. Las rutas menos rentables y aquellas que cuentan alternativas inmediatas como de muy corto alcance en Europa podrían sufrir cancelaciones o una suspensión temporal.

Llamado a coordinación y medidas excepcionales

Frente a este escenario, IATA ha instado a los gobiernos y autoridades aeronáuticas a actuar con anticipación. Walsh enfatiza la necesidad de contar con planes coordinados en caso de racionamiento de combustible, incluyendo la flexibilización de regulaciones como los slots aeroportuarios para permitir una operación más eficiente.

Asimismo, la industria trabaja en asegurar rutas alternativas de suministro. Sin embargo, aunque ocurra una normalización de la distribución y reducción del precio del petróleo, la recuperación podría tomar meses. En ese sentido, Corneel Koster, CEO de Virgin Atlantic, señaló a Financial Times que los precios altos del combustible llegaron para quedarse.

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