Con el fin de ajustar capacidad y reducir drásticamente los costos, Lufthansa anunció tres medidas importantes a nivel operacional. Con un efecto inmediato, la aerolínea alemana pretende operar de manera más eficiente con una estructura más adecuada para sortear la crisis.
Desde Lufthansa señalan que la guerra con Irán ha duplicado con creces el precio del combustible de aviación. Además, la compañía está enfrentando crecientes dificultades derivadas de los conflictos laborales.
Ante este escenario, determinó acelerar parcialmente su estrategia corporativa. Para ello, aprobó un paquete inicial que contempla la reducción de vuelos en rutas de corto alcance y largo recorrido. Además, acelerará la modernización de la flota.
Hoy, Lufthansa Group tiene cubierto el consumo de combustible en alrededor 80% para todas las aerolíneas de pasajeros. Sin embargo, aclara que el 20% deberá adquirirse a precios de mercado significativamente más elevados. Por lo tanto, con el retiro de aviones y ajuste de capacidad, las necesidades de combustible bajarán en torno al 10%.
“El paquete de medidas para la implementación acelerada de la flota y la capacidad es inevitable ante el fuerte aumento del precio del queroseno y la inestabilidad geopolítica. El objetivo es optimizar nuestras plataformas de corto y medio recorrido y hacerlas más competitivas”, señaló Till Streichert, CFO de Lufthansa.
Cierre de Lufthansa CityLine
Una de las medidas más drásticas es el cierre de la división regional Lufthansa CityLine. Los 27 aviones que conforman la flota se retirarán el sábado para reducir los costos.
La compañía indica que los Mitsubishi CRJ900 estaban llegando al término de su vida útil. Además, sus costos operativos son más altos en comparación a otros modelos de la flota de la aerolínea. La medida también eliminará la sobreposición de compañías dentro del grupo.
“Ya habíamos contemplado la posible exclusión de CityLine de nuestro programa como parte de nuestro desarrollo estratégico, independientemente de la actual crisis geopolítica. La crisis actual nos obliga ahora a implementar esta medida antes de lo previsto”, agregó Streichert.
Tras la paralización de la división, Lufthansa Group espera reubicar a los empleados en otras empresas del conglomerado. Sin embargo, se advierte que será un paso difícil.
Retiro de los A340-600 y B747-400 más reducción de capacidad
Lufthansa también pondrá término a la operación de los Airbus A340-600 y continuará con el retiro de los Boeing 747-400. Se trata de un proceso ya en curso desde hace varios años con la llegada de los A350-900.
En esa línea, los cuatro A340-600 saldrán de la flota en octubre. En el mismo mes, se retirarán dos B747-400. La compañía también indicó que estos aviones no continuarán el próximo año. A la fecha, Lufthansa cuenta con ocho B747-400.
Para la temporada de invierno 2026-2027, se dará el tercer paso con una reducción de la capacidad de Lufthansa. Será resultante de la consolidación de rutas de corto y media distancia entre todas las aerolíneas de Lufthansa Group como parte de la mayor integración entre las aerolíneas. La reducción adicional de capacidad corresponde a cinco aviones. En línea con retirar aviones más antiguos y menos eficientes, Lufthansa Group transferirá A350-900 a Discover Airlines en el medio plazo.
Para reducir aún más los costes administrativos, se han establecido nuevos objetivos de ahorro en contratación de personal, eventos internos y servicios de consultoría externa. Estos objetivos respaldan la meta de reducción de 4.000 puestos administrativos en todo el grupo para 2030.