Tal como anticipó “El Aéreo”, Arajet se encuentra tramitando permisos para atender múltiples pares de ciudades entre República Dominicana y Venezuela. La compañía solicitó a la Junta de Aviación Civil (JAC) dominicana los permisos para operar al menos seis rutas entre los dos países.
A mediados de febrero, la aerolínea dominicana adelantó que ya estaban trabajando con las autoridades dominicanas en establecer la conectividad aérea entre República Dominicana y Venezuela. Para la empresa, se trata de un mercado natural impulsado por la cantidad de empresas venezolanas en República Dominicana y los residentes venezolanos. Además, está el movimiento turístico más el tráfico de conexión, principalmente, con los Estados Unidos.
“Estamos trabajando muy de cerca con el gobierno dominicano para poder precisamente establecer una ruta desde República Dominicana hacia Venezuela”, señaló José Cabrera, vicepresidente de Comunicaciones de Arajet, a “El Aéreo”.
De acuerdo con la solicitud, Arajet espera obtener permisos para volar desde Punta Cana y/o Santo Domingo a Caracas, Maracaibo y Valencia. Los vuelos tendrían una frecuencia inicial de dos vuelos semanales por ruta con aviones Boeing 737-8. Sin embargo, el potencial tráfico que puede desarrollar podría impulsar a elevar la cantidad de operaciones en los meses siguientes.
Arajet tiene el objetivo de comenzar a volar a Venezuela hacia el segundo semestre 2026. Para ese entonces, la compañía contará con una mayor flota disponible considerando las tres unidades adicionales previstas para este año. Previo al inicio de operaciones deberá tramitar las autorizaciones ante el Instituto Nacional de Aviación Civil (INAC) de Venezuela.
Una Venezuela conectada con las Américas
Siguiendo con su modelo hub-spoke dual, Arajet busca conectar Venezuela con el resto del continente a través de República Dominicana. A través de los hubs en Punta Cana y Santo Domingo, ofrecerá múltiples combinaciones de viaje a distintos países, siendo los Estados Unidos uno de los mercados potenciales.
Por la presencia de la diáspora venezolana en territorios estadounidenses y la creciente oferta de la compañía con rutas a ciudades como Miami, Orlando, Nueva York (EWR), Boston y Chicago (ORD), hay una demanda importante por atender. El fin de la restricción de viajar con dos reservas independientes, favorece a un tráfico de conexión que podría el desarrollo de futuros vuelos.
Las combinaciones de vuelos también favorecerán la conectividad de Venezuela con otros países de la región, especialmente, en el Caribe y México. De esta manera, ampliarán las opciones de viaje comenzando con Caracas, pero también desde otras ciudades como Maracaibo y Valencia.
El plan de Arajet es agresivo para Venezuela impulsado por factores geográficos, demográficos y operacionales, además de responder competitivamente a otras aerolíneas. La cercanía geográfica favorece para optimizar el uso de la flota desde los dos hubs que administra la compañía, inyectando eficiencia a la operación al mismo tiempo que atiende oportunidades de mercado. El factor demográfico lo aporta el tráfico V.F.R. (Visit Friends & Relatives) venezolano tanto en República Dominicana como en otros países.
Finalmente, la colocación de una estrategia comercial fuerte permite responder a compañías como Avianca y Copa Airlines que también están aumentando frecuencias con Venezuela. La aerolínea colombiana anunció una segunda frecuencia Bogotá – Caracas, mientras que la firma panameña comenzó con su tercer vuelo diario Ciudad de Panamá – Caracas.