Durante esta semana, el aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid Barajas celebró los 20 años de la terminal T4/4S. Una terminal descomunal que pese a los años todavía sigue sorprendiendo a los españoles como a todos los viajeros que hacen uso de sus instalaciones.
Pese al auge de otros hub europeos como París (CDG), Ámsterdam o los roles históricos de Londres (LHR) o Frankfurt, la T4 de Barajas ha sido protagonista del desarrollo aeroportuario español. Al mismo tiempo, acompaña al posicionamiento de Madrid como puerta de entrada consolidada de Europa desde Latinoamérica apoyado por el desarrollo de las redes de las aerolíneas, principalmente, Iberia.
Fue el 05 de febrero de 2006 cuando despegó el primer vuelo desde la T4. La operación fue del vuelo de Iberia IB2640 que cubría el puente aéreo con destino a Barcelona saliendo a las 05.30 horas. Desde ese día, los españoles -como los turistas- pasaron de usar las antiguas instalaciones de las terminales 1, 2 y 3 a las nuevas que sorprendían por su tamaño, tecnología y nivel de los servicios.
Un proyecto clave
La construcción de la T4 de Madrid Barajas respondió a la necesidad de ampliar la capacidad del aeropuerto ante el fuerte crecimiento del tráfico aéreo. Fue la segunda fase del “Plan Barajas” iniciado en la década de 1990 para incrementar la capacidad de 35 a 70 millones de pasajeros por año y 120 operaciones por hora.
La T4 de Barajas se divide en dos. La T4 que corresponde al edificio principal a donde el usuario llega por vías terrestres, metro o trenes de cercanías, accede a los estacionamientos y a la zona del check-in. En los niveles inferiores el sector arribos y la conexión ferroviaria. La otra parte la conforma la T4S (satélite) dedicada a los vuelos internacionales y a la zona no Schengen.
El proyecto consideró dos nuevas pistas paralelas, más plataformas de estacionamientos, nuevos accesos viables, un túnel de servicio bajo las pistas y el soterramiento de una carretera. Como símbolo tecnológico está el tren automático sin conducto que circula entre la T4 y T4S. A esto, se agrega un sistema de manejo de equipajes (BHS) de 120 kilómetros de cintas, más el centro de gestión aeroportuaria.

Apoyando el desarrollo de las aerolíneas
El crecimiento de capacidad permitió la expansión de Iberia. Con el respaldo de IAG, hoy aerolínea tiene contemplado crear en la T4 de Barajas “el gran hub de Madrid” para que la capital española pueda competir con los grandes centros de conexiones como Ámsterdam, Frankfurt, Londres (LHR) y París (CDG).
Sin la T4 y la T4S, Iberia no habría podido alcanzar las dimensiones que como aerolínea posee. El crecimiento de la capacidad aeroportuaria fue clave no sólo para aumentar frecuencias y rutas, sino también para procesar de manera eficiente las conexiones dentro y fuera de Europa. Bajo escenario, el potencial de desarrollo de Iberia habría quedado muy disminuido mientras sus competidoras más directas continúan creciendo a escala global.
Junto con el desarrollo de Iberia, la nueva infraestructura permitió atender la mayor cantidad de aerolíneas que están llegando a Madrid. La T4 y T4S atienden a las compañías aéreas de oneworld, de Asia y del Medio Oriente como Emirates o Etihad, así como varias latinoamericanas como Avianca o LATAM.

Arquitectura icónica y experiencia del pasajero
Diseñada por los arquitectos Antonio Lamela y Richard Rogers, la T4 de Madrid Barajas se concibió como una obra funcional y flexible, pensada para el confort del pasajero. Su arquitectura destaca por la abundante luz natural, los amplios espacios diáfanos y el característico degradado de colores que guía al viajero desde el norte azul hasta el sur rojo.
Con una superficie conjunta cercana a los 800.000 metros cuadrados (m2), la T4 y la T4S funcionan como una única área terminal. El edificio principal (T4) concentra los procesos de check-in, filtro de seguridad y embarque de vuelos domésticos y Schengen. La T4S está orientado a la operativa internacional a países no Schengen.
Como símbolo de la operación única, un vuelo dentro de la Unión Europea puede arribar a la T4S y los pasajeros puedan trasladarse al edificio principal sin ningún tipo de control. De esta manera, las aerolíneas ganan eficiencias en el turn around de sus vuelos.
La T4/T4S tiene capacidad para atender hasta 10.400 pasajeros en hora punta. En su conjunto, son el principal aporte al crecimiento del aeropuerto de Madrid.

Hacia nuevos horizontes
En 2025, aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid Barajas alcanzó un récord histórico de más de 68,1 millones de pasajeros. Calificado como uno de los mejores años de su historia, el resultado es el acompañamiento de la infraestructura al crecimiento del transporte aéreo.
Gracias a la T4, Madrid Barajas ha mejorado su oferta de servicios y de comercio. El espacio comercial creció de 19.000 a más de 25.000 m², con más de 80 tiendas y locales gastronómicos, incluyendo conceptos innovadores. Por ejemplo, destaca el espacio del Real Madrid. También se incorporaron servicios como Air Rooms y GettSleep Lounge, sin mencionar los salones VIP de Iberia y otros.
De cara al límite de su capacidad, en AENA buscan preparar al aeropuerto para los próximos años. Para ello se invertirán más de €4.000 millones en la ampliación de las terminales T4 y T4S que servirán para fortalecer la idea del hub de Iberia. Se construirá también un nuevo edificio frente a las terminales T1, T2 y T3.