En un verdadero hito para la aviación civil, Australia y el Perú oficializaron un acuerdo de cielos abiertos que abre las puertas a una nueva conectividad. La iniciativa legal elimina las restricciones entre ambos países y puede representar una oportunidad para fortalecer a Lima como centro de conexiones en el futuro.
De acuerdo con el el Gobierno del Perú, el acuerdo con Australia establece un marco moderno y flexible que elimina barreras operativas. La disposición otorga a las aerolíneas amplias libertades para planificar y desarrollar operaciones.
El acuerdo permite a las líneas aéreas designadas operar desde cualquier ciudad del Perú hacia cualquier destino en Australia. El acuerdo también autoriza amplios acuerdos de código compartido, incluso con aerolíneas de terceros países. Esto abre oportunidades para desarrollar conectividad a futuro.
Para el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) del Perú, este acuerdo está en concordancia con la nueva Política Nacional Multisectorial de Aeronáutica Civil, actualmente en proceso de formulación y aprobación. De esta manera, se busca fortalecer la integración aérea del Perú con el mundo, impulsar la conectividad aérea doméstica e internacional con una infraestructura aeroportuaria eficiente.
Conectividad potencial
Actualmente, Australia y el Perú no poseen servicios aéreos directos y sin escalas. Sin embargo, las capacidades de nuevos aviones para volar rutas de ultra larga distancia podría favorecer al desarrollo de la conectividad sumado las ventajas de contar con un hub para distribuir pasajeros.
Según Sabre Market Intelligence, citado por Aviation Week, señalan que la demanda de viajes entre el Perú y Australia va en ascenso. En 2024, viajaron 21.400 pasajeros un 24% más que el año anterior. El principal destino en Sydney con alrededor de 8.000 pasajeros que viajan en su mayoría a través de Santiago en las operaciones de LATAM y Qantas. Otras alternativas son vía los Estados Unidos.
A la fecha, ni LATAM ni Qantas han mencionado alternativas de explorar la ruta Lima – Sydney en sus futuras operaciones. El contexto actual de la industria con la falta de aviones de larga distancia obliga a las aerolíneas a concentrar sus esfuerzos en las rutas con mayor retorno a la inversión.
Sin embargo, esto no quita que pueda cambiar en el futuro. A diferencia de Santiago, la posición geográfica de Lima pueda brindar conexiones más convenientes a distintos puntos de Latinoamérica en comparación con la capital chilena.

Para la concesionaria Lima Airport Partners, el acuerdo aéreo entre Australia y el Perú les favorece en su estrategia de marketing aeroportuario. En el corto plazo, el aeropuerto Jorge Chávez espera una mejor conectividad con Asia con la llegada de aerolíneas como Turkish Airlines y Emirates, además de la posible conectividad a través de Alemania con Discover Airlines (Lufthansa Group).
A través de su proyecto Sunrise Qantas está impulsando nuevas rutas de ultra larga distancia que mejorarán la conectividad de Australia. Mientras hacia el oeste destaca nuevos vuelos a Europa, hacia el Este, la meta es llegar a Brasil. Esta opción podría debilitar la posición de Santiago, la que podría complicarse en el caso de que se considere a Lima.
Chile mantiene la ventaja
Por el momento, el aeropuerto de Santiago corre con ventaja. LATAM mantendrá sus operaciones sin escalas desde Chile a Australia que en el último tiempo se han visto reforzadas con vuelos diarios a Sydney y Melbourne. Además, están los hasta cinco vuelos semanales a Auckland.
En esa misma línea, Qantas tampoco tiene contemplado sacar los vuelos a la capital chilena. Durante este verano 2026 estará operando temporalmente un vuelo diario Sydney – Santiago, operación que podría aumentar en el futuro de existir condiciones de mercado más favorable como disposición de aviones. Cabe recordar que el plan de la aerolínea australiana hasta 2019 era contar con vuelos diarios entre Sydney y Santiago.

Santiago además se beneficia de que no existe cobro a las conexiones. Mientras Lima impone altos valores a los pasajeros por sólo el hecho de tener un vuelo en conexión, la terminal chilena cuenta con una infraestructura de primer nivel que brinda una conveniente opción para combinar vuelos a un menor costo. Algo similar ocurre con Buenos Aires (EZE).
A lo anterior, se agrega que el aeropuerto de Santiago ya ha competido con otras terminales en la región. Cuando los niveles de tráfico eran menores en comparación con los actuales, la capital chilena logró abrir vuelos sin escalas con Australia con las operaciones de LAN Chile (hoy LATAM), mientras Aerolíneas Argentinas y Qantas operaban a Buenos Aires (EZE). Recientemente, la capital argentina retomó sus conexiones a través del Pacífico Sur con los vuelos de China Eastern desde y hacia ruta Shanghái (PVG) vía Auckland.
Con el crecimiento de los viajes aéreos más el intercambio comercial, se espera que Chile continúe teniendo el liderazgo en la conectividad del Pacífico sur. Pese al acuerdo de cielos abiertos Australia – Perú, todavía no hay señales reales que indiquen futuras operaciones entre Sydney y Lima.