Ángela María Orozco, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Avianca: “Una red aérea puede conectar ayuda y capacidades”

Con más de 60 vuelos a disposición de las labores de atención, Avianca ha canalizado 500 toneladas de ayuda. Además, facilitó el traslado de insumos esenciales y personal especializado.
Ángela María Orozco, vicepresidente Senior de Asuntos Corporativos de Avianca
Ángela María Orozco, vicepresidente Senior de Asuntos Corporativos de Avianca. Fotografía: Avianca
Avión de Avianca Cargo transportando ayuda humanitaria
Fotografía: Avianca

En las últimas semanas, la canalización de la ayuda humanitaria se ha convertido en uno de los ejes de la operación de carga de Avianca. Una oportunidad que, pese a la magnitud de la tragedia, permite a la aerolínea resaltar el rol de la aviación frente a las emergencias.

La magnitud de las tragedias que han golpeado recientemente a Venezuela y Colombia no sólo ha puesto a prueba a sus poblaciones, sino también las capacidades logísticas de las aerolíneas para trasladar rápidamente la ayuda, equipos de rescate, personal médico y suministros. Un desafío no menor considerando que, a diferencia de otras tragedias en la región, la infraestructura en los aeropuertos se ha visto comprometida. En Venezuela, el caso del aeropuerto de Maiquetía, mientras que, en Colombia aparece el caso del aeropuerto de Pereira, aunque con un impacto menor.

“La magnitud de esta emergencia ha exigido articular capacidades dentro y fuera de Colombia”, dijo Ángela María Orozco, vicepresidenta senior de Asuntos Corporativos de Avianca.

Ante las emergencias, la aerolínea colombiana fue una de las primeras en responder con el despliegue de su capacidad aprovechando la diversificación de sus operaciones. Tanto desde Colombia, los Estados Unidos como El Salvador, Avianca pudo movilizar ayuda a quienes más lo necesitan.

Para gestionar las operaciones de ayuda, Avianca combinó la capacidad en bodega de su flota de pasajeros (bellies) con las operaciones de su unidad de carga. A esto, se sumaron capacidades prestadas de sus socios como GOLLOG lo que elevó el nivel de coordinaciones.

Rescatistas en el aeropuerto de Bogotá antes de abordar el vuelo de Avianca
Fotografía: Avianca

Resaltar el valor de la aviación

Las emergencias que afectan a la población civil también representan una oportunidad para demostrar ante las autoridades el valor de la aviación. Junto con esto, la necesidad de proteger y fortalecer su infraestructura crítica, particularmente los aeropuertos.

En situaciones de desastre, el transporte aéreo permite movilizar con rapidez personas, equipos, insumos y ayuda humanitaria hacia zonas que, por su distancia o dificultades de acceso terrestre, pueden quedar aisladas. Sin esta capacidad, una parte importante de la asistencia difícilmente podría llegar con la misma rapidez y eficiencia que se requiere.

Se trata de un aspecto que no debe ser menor frente a las distintas amenazas que enfrenta el transporte aéreo cuando surgen iniciativas que buscan intervenir en ámbitos propios de la actividad o imponer mayores restricciones a su operación. Cada aumento de impuestos, carga regulatoria o sobrerregulación de las materias comerciales puede generar barreras que no sólo afectan la demanda, sino también la conectividad.

Y es precisamente en situaciones de emergencia cuando el valor de esa conectividad adquiere una dimensión aún mayor. De ahí la prioridad de la industria en trabajar con los Gobiernos para contar con una red aérea robusta, actualizada y aeropuertos operativos, así como también para crear aerolíneas fortalecidas con capacidad de respuesta. Esto puede marcar la diferencia para llevar ayuda y asistencia a tiempo a las comunidades afectadas.

El caso de Venezuela es un ejemplo. Las afectaciones que arrastran las aerolíneas venezolanas en términos de flota y capacidades han reducido su capacidad operativa, prácticamente, al servicio básico. Tras los terremotos en La Guaira, gran parte de la ayuda se gestionó a través de las aerolíneas extranjeras.

De acuerdo con Avianca, se han movilizado más de 500 toneladas de ayuda humanitaria en Colombia, utilizando tanto aviones cargueros como la red regular de pasajeros. A esto se suma el traslado de más de 230 profesionales de rescate y del área médica hacia los territorios que requieren atención prioritaria.

“Haber facilitado la llegada de ayuda internacional y el traslado de personal especializado demuestra el papel que puede desempeñar una red aérea cuando su propósito trasciende la operación y se enfoca en conectar ayuda, capacidades y oportunidades para quienes más lo necesitan”, agregó Orozco.

Integración de capacidades dentro de Abra Group

Destacando las ventajas de su integración, uno de los ejemplos de coordinación regional se produjo gracias a la alianza logística con GOL, aerolínea que también forma parte de Abra Group. La colaboración permitió transportar 40 toneladas de ayuda humanitaria.

El nivel de coordinación facilitó, por primera vez, la operación de un B737-800SF en el aeropuerto de Armenia. La respuesta también contempló un proceso logístico específico para asegurar el envío de ayuda humanitaria hacia Quibdó, aprovechando el vuelo diario de Avianca.

Abra Group ayuda a Colombia en vuelo de GOLLOG
Fotografía: Abra Group

La capacidad de la red aérea igualmente ha permitido canalizar la solidaridad internacional. Recientemente, Avianca facilitó el transporte de más de 10 toneladas de ayuda enviadas por los gobiernos de España y Francia, como parte de los esfuerzos desplegados desde el exterior.

Además del traslado de suministros, Avianca ha puesto su operación al servicio de distintas iniciativas de apoyo a las comunidades afectadas. La compañía también ha colaborado con la movilización de cantantes y jugadores que participaron en actividades de recaudación, entre ellas el concierto “Voces por la Vida” y un partido solidario protagonizado por leyendas del fútbol.

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