Una proliferación de la unimultipolaridad es lo que enfrenta la 42va Asamblea General de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Por las próximas dos semanas, los distintos Estados que conforman el organismo de Naciones Unidades para la aviación buscarán llegar consenso sobre distintos temas que norman la actividad aérea.
Sin embargo, las tensiones geopolíticas marcadas por la guerra en Ucrania, la posición de Rusia, la guerra arancelaria y las nuevas amenazas a la seguridad entregan un ambiente más complejo. A esto, se suma los desafíos que tiene la industria aérea en materia de infraestructura, cadena de suministro, tecnología y la escasez de mano de obra. De hecho, uno de los temas a debatir es elevar la edad de jubilación de los pilotos de 65 a 67 años para enfrentar este último desafío.
La antesala a la Asamblea General de OACI estuvo marcada por los ciberataques a una plataforma de Collins Aerospace que generó serios trastornos en aeropuertos europeos. Londres (LHR), Bruselas y Berlín fueron algunas terminales aéreas más afectadas. Si bien todavía los responsables no están completamente identificados, se los asocia con activistas prorrusos en respuesta por el apoyo de países de Europa a Ucrania.
OACI ha criticado la acción de Rusia y de Corea del Norte por perturbaciones en los sistemas críticos de navegación por satélite. El motivo está en la violación de las normas internacionales de aviación, aspecto que no se ha visto ni en la Guerra Fría cuando la ex Unión Soviética formaba parte del Consejo.
Geopolítica en medio de una asamblea clave de definiciones
Los conflictos geopolíticos vienen marcando la industria aérea en los últimos años. A la guerra en Ucrania se suma ahora los ataques de Israel a Gaza y países como Irán y Qatar, pondiendo en riesgo la estabilidad en la región del Medio Oriente.
Para la Asamblea de OACI, Rusia intentará recuperar su puesto en el Consejo, posición que perdió en 2022. El país pide flexibilización a las restricciones impuestas por los Estados Unidos y Europa a los vuelos hacia y por sobre territorio ruso, la provisión de aviones, equipamientos y partes, puntos que dependen de las negociaciones y su actuar frente a Ucrania.
Los conflictos geopolíticos que tienen relación con Rusia como también en países de occidente pueden complicar las negociaciones y acuerdos en momentos que la aviación necesita definiciones. Las aerolíneas y los aeropuertos necesitan claridad respecto de la decisión de los Gobiernos en materia de descarbonización para 2050 considerando que son metas políticas impuestas por los propios Estados.
Chile tiene un puesto en la Parte III del Consejo de OACI. A través de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) “la representación del país reafirma su compromiso con la cooperación internacional”. De esta manera, se puede “garantizar un transporte aéreo, seguro, sustentable y eficiente”.
Un llamado a la cooperación
Al inaugurar la Asamblea, el presidente del Consejo de OACI, Salvatore Sciacchitano, hizo un llamado a la cooperación internacional para transformar la aviación mundial frente al crecimiento acelerado y los retos del futuro. Ante más de 3.000 delegados reunidos en Montreal, advirtió que el sistema actual, diseñado para movilizar a 4.600 millones de pasajeros, no podrá sostener la demanda cuando esta cifra se triplique, a menos que se impulsen cambios profundos.

Sciacchitano subrayó que la aviación debe avanzar hacia tres metas estratégicas: cero muertes, cero emisiones netas de carbono y un crecimiento inclusivo. Según explicó, estos objetivos solo serán posibles mediante cooperación y consenso internacional, principios que han guiado históricamente el trabajo de la OACI.
El presidente también puso especial énfasis en la necesidad de atender las deficiencias de infraestructura en los países en desarrollo, alertando que, si no se corrigen, el crecimiento proyectado podría ampliar las brechas existentes en lugar de reducirlas. En ese sentido, insistió en la importancia de que la Asamblea otorgue a la OACI un mandato claro que le permita intervenir con decisión y eficacia.
Para Sciacchitano, el rol de la organización es crucial para facilitar un sistema aéreo global más seguro, sostenible y equitativo. Llamó a los delegados a generar un diálogo constructivo y a aprobar resoluciones que sienten las bases de esta transformación.
“Nuestro legado será juzgado por las decisiones que tomemos hoy y por el futuro que dejemos a las próximas generaciones”, concluyó.