Un nuevo hito marca Aerolíneas Argentinas tras comunicar su decisión de no pedir fondos al Estado para operar. La medida se da a conocer después de una positiva evolución de las finanzas durante los últimos y, especialmente, durante 2024 con las medidas adoptadas durante el gobierno del Presidente Javier Milei.
Durante la jornada del 30 de abril, Aerolíneas Argentinas informa al Ministerio de Economía que no necesitará fondos del Estado Nacional durante 2025. Se trata de un hecho histórico que no se ve desde 2008 cuando la compañía se estatiza.
Aerolíneas Argentinas comunica que entre 2008 y 2023 que el Estado argentino transfiere cerca US$8 mil millones para cubrir el déficit operativo a nivel EBIT (ganancias antes de intereses e impuestos). En promedio, en cada uno de los últimos 16 años, la empresa registra una pérdida operativa anual de US$400 millones que debe ser saldada por el Tesoro Nacional.
La gestión del Presidente Javier Milei ha sido enfática en el manejo de las finanzas públicas. En el caso de Aerolíneas Argentinas, implementa una serie de medidas de reestructuración, las que sumadas a decisiones estratégicas anteriores permiten sanear los estados financieros de la compalía.
En 2024 se logra otro hito al registrarse un superávit de US$20,2 millones a nivel operativo, y más de US$150 millones a nivel económico. Las cifras están en proceso de auditoría por la consultora internacional KPMG y serán oficializadas en los próximos meses.
Según la empresa, la mejora central en estos resultados se da por la operación misma. Por primera vez, Aerolíneas Argentinas obtiene ingresos mayores a los costos requeridos para su funcionamiento.
“Este escenario marca un punto de inflexión para Aerolíneas Argentinas: no solo deja atrás más de una década de déficit operativo, sino que proyecta un modelo de gestión autosustentable, con foco en la eficiencia y la productividad, construyendo la viabilidad necesaria para una eventual privatización”, señalan desde la empresa.
¿Cómo Aerolíneas Argentinas deja de pedir fondos al Estado?
La reducción del déficit y aportes desde el Estado es una tendencia desde 2019. De una pérdida de US$667 millones ese año baja a US$654 millones en 2020 y US$439 millones en 2021. En 2022, se reduce a US$246 millones como consecuencia de la reactivación de la actividad y una demanda alta de viajes.
Durante 2023, Aerolíneas Argentinas comunica que transfiere al Estado AR$176.000 millones contra los AR$6.000 millones (US$7,4 millones) que recibe correspondientes al presupuesto 2022. La mayor eficiencia en la gestión hace que sólo ejecute un 67% del dinero público. En 2024, el Estado aporte AR$58.732 millones (US$64 millones).
A nivel comercial y operacional, destaca la creación del hub de Aeroparque lo que inyecta más eficiencia en la gestión de flota para vuelos domésticos e internacionales, sumado a un producto altamente atractivo para los viajeros en Sudamérica. Aerolíneas Argentinas también incorpora el uso de ingreso por servicios adicionales (ancillary revenues) y nuevas políticas tarifarias para estimular la demanda lo que le permite enfrentar a la competencia. Otro logro positivo son las políticas de alianzas en mercados claves, por ejemplo, con GOL en Brasil que deriva en la asociación con el Grupo Abra, Iberia y LATAM.
La “paz social” también contribuye. La alianza tácita entre los gremios aeronáuticos y el kirchnerismo contribuye a una ausencia de huelgas y otro tipo de medidas de fuerza. Como resultado, Aerolíneas Argentinas puede avanzar hacia una mayor confiabilidad operacional lo que sumado a otras medidas permite aumentar la cantidad de pasajeros e ingresos.
Recorte de costos
Bajo la actual administración y las directrices del gobierno del Presidente Javier Milei, se aplica una política agresiva de reducción de costos que incluye la baja de cerca del 15% de su planta de personal, llevando el número de empleados al nivel más bajo en 15 años y alcanzando el menor promedio de empleados por avión en la historia de la compañía. En este proceso salen de la empresa más de 1.600 personas, y se eliminan un total de 85 cargos jerárquicos, incluyendo ocho direcciones, 20 gerencias y más de 50 posiciones de diversas categorías.
Además, se cancelan rutas improductivas tanto domésticas como internacionales. La operación se centra sólo en aquellas rutas que arrojarán mejores resultados para la compañía.
Como última medida, la empresa avanza en la reconfiguración de su red comercial cerrando 19 de sus 21 sucursales en el interior de Argentina. Al 30 de abril dejan de operar las sucursales de Formosa, Trelew, Santa Fe, Bariloche, Corrientes, Río Gallegos y Río Grande, a las que se sumarán Mar del Plata y Tucumán al 30 de mayo. Así, solo quedarán activas las sucursales de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.
La iniciativa se basa en los cambios en los hábitos de consumo de los pasajeros. La venta presencial de Aerolíneas Argentinas significa hoy apenas el 1% del total de los tickets emitidos. Hoy, el principal canal de venta directa es la web.